La curiosidad a veces se contempla como un valor negativo, ya que pensamos que quien es curioso, es cotilla o entrometido, pero muy lejos de la realidad, la curiosidad es la capacidad de investigar, mantener la ilusión, explorar el medio en el que vivo, investigarlo y no cesar en el aprendizaje continuo de la vida.
Los niños y las niñas son curiosos por naturaleza, pero el exceso de normas, limitar su comportamiento ante conductas naturales, en ocasiones hace que esta curiosidad desaparezca y tendamos a ser una sociedad donde la diversidad no está bien vista ni contemplada.

Es por ello que es necesario comprender cómo podemos acompañar la curiosidad de los niños, mantenerla en el tiempo y volver a hacer florecer la nuestra propia si es que sentimos que no está muy presente en nuestro día a día.
En este nuevo artículo para PenguinKids te cuento cómo potenciar la curiosidad no sólo en la infancia sino en el ser humano en general.
