El fin no justifica los medios

Estamos en una sociedad en la que vamos corriendo a todas partes, tenemos poco tiempo y sentimos que a duras penas llegamos a todo, o a casi todo, pero no como quisiéramos.

Lo que está claro es que estas circunstancias son las que son y debemos ajustarnos a ellas, ya que nos guste o no, tenemos obligaciones que debemos cumplir y los días y las rutinas mandan.

Pero, ¿cómo podemos hacer esta rutina mejor? ¿Cómo podemos controlar el modo de llevarlo a cabo? ¿Qué es lo verdaderamente importante?

– Lo primero es marcarse unas metas asequibles. Aquello que sepamos que sí o sí tenemos que hacer en un día concreto. Y tratar de cumplirlo, pero asumiendo una cantidad de tareas limitadas y adecuadas al tiempo y a nuestras posibilidades.
Recargarnos de responsabilidades no es lo adecuado, y nos hará sentir siempre con el agua hasta el cuello, frustrándonos cada vez más y más.img_7442 Seguir leyendo

El mejor regalo de cumpleaños

A menudo nos damos cuenta de que cada día va pasando y vamos borrando recuerdos cotidianos y perdemos datos que luego nos gustaría conservar, como por ejemplo, cuándo gateó nuestro hijo por primera vez, cuándo le salió su primer diente o aspectos parecidos a estos.

Yo anoto estos acontecimientos más significativos en una nota del teléfono, la cual voy actualizando cuando me acuerdo o cuando sucede algo importante.
De este modo luego paso la información al ordenador sincronizando ambos dispositivos y se mantiene ahí para cuando quiero recordar algo que ya pasó, al igual que se hace con las fotos o los vídeos.img_7173Soy consciente de que esto puede suponer un gran esfuerzo para muchos y si no se tiene la constancia, en muchas ocasiones acabamos olvidándonos y dejando la nota a medias y abandonada. Seguir leyendo

Cómo gestionar las emociones

Hace unas semanas Ikea me proponía realizar un taller para peques donde se fomentara el juego en familia, en relación a su campaña Let’s Play, donde el fin era promover el juego como un derecho de todos los niños, el cual debe ser potenciado para conocer, disfrutar y descubrir el mundo.

Esta filosofía es la que llevo a cabo a través del blog desde que toda esta aventura comenzó, donde tratamos que a través del juego los niños descubran sus habilidades, nuevas capacidades, potencien y adquieran nuevos conocimientos y descubran lo que son capaces de hacer.

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Diez cosas que una madre no quiere escuchar

Ya sabemos que la carrera más cursada es «opiniología» y que es más sencillo opinar que guardar silencio.

Cuando te quedas embarazada, todos son sentimientos y emociones de todo tipo. Puedes estar tremendamente feliz por lo que viene y al mismo tiempo enormemente nerviosa, con miedo, agobiada o incluso ansiosa.
Cada mujer y cada pareja es diferente y, por lo tanto, vivirán esta situación de un modo distinto.

Al comunicar a la familia, amigos, compañeros del trabajo y conocidos la noticia, habrá quienes te feliciten y se alegren por ti, quienes se limiten a darte la enhorabuena y quienes decidan dar su opinión libremente sin habérsela pedido:
– «Ah, que estás embarazada?, si pensé que no te apetecía tener hijos»
– «¿Estás embarazada? Pues duerme ahora que puedes, porque luego ya veras»
– «Pero ¿es buscado?»
– «¿Cuántos piensas tener?»

img_6507Y si el embarazo ya nos pone en advertencia de lo que a la gente le gusta opinar) y no callar), una vez que damos a luz, se abre la veda y llegan las miradas, las opiniones, los comentarios, los consejos no pedidos, y las frases que ninguna madre quiere oír.
Esas frases incómodas que no aportan nada positivo a la maternidad y nos molestan y hacen sentir incómodos.

Aquí os dejo las 10 mejores (o peores, según se mire): Seguir leyendo

Los valores de la Navidad

Cada año empieza antes la campaña de Navidad, es una frase típica que se va cumpliendo cada vez antes y prácticamente el año se va uniendo entre fechas de consumo.

Está claro que son momentos donde muchas empresas tienen depositados la mayor parte de sus ingresos del año, pero últimamente viendo la televisión o acudiendo a diferentes grandes superficies, empiezo a asustarme.

Las luces de Navidad de las calles del centro de Madrid ya están puestas y además podemos encontrar turrones y dulces navideños en todos los supermercados, hasta aquí, es lo esperado y lo que va convirtiéndose en habitual desde que comienza noviembre hace años.img_3725Pero ahora voy a la parte que concierne a los niños y a sus familias. ¿Por qué se les vende esta época como un momento de consumismo absoluto? ¿Por que no tratamos de sacar partido a otros valores?

Entiendo que a los niños les haga ilusión hacer la carta a los Reyes Magos y poner el árbol de Navidad y disfrutar con ese momento de desempaquetar y estrenar, ¿a quien no? Pero ¿qué está pasando con la magia de la Navidad?

Los niños ven esta magia en cada uno de los detalles de la Navidad: estar en familia, las vacaciones, los villancicos, las calles iluminadas, decorar la casa y, por supuesto, los regalos.

Pero ¿por qué no potenciar mucho más la ilusión en los momentos en lugar de en lo meramente material? img_3726La clave está en dar valor a todo ello desde que son pequeños, pensando bien el enfoque que le damos a estas fechas y por supuesto en lo que vamos a regalar.

Un buen modo de hacer la carta a los Reyes puede ser plantearles estos aspectos:
Algo que necesita: como ropa, unas sábanas de su personaje favorito…
Una cosa que le ilusiona verdaderamente: ese juguete que le encanta, por ejemplo
Algo para disfrutar en familia: un regalo juntos, como un pequeño viaje, unas entradas a un espectáculo, una comida en su sitio favorito…
Algo para aprender: como un libro, un puzzle, un juego de mesa…img_3727Todo depende de nuestra imaginación y nuestro enfoque hacia las navidades. Pueden ser detalles muy sencillos que con un toque de magia e ilusión se conviertan en grandes regalos, que no suponen un gran gasto y sí un enorme valor emocional. Podemos hacer sólo una de las opciones o todas, cada uno escoge.

Pero, yo pienso, ¿qué pasa con aquellas familias que no pueden hacer ese esfuerzo en Navidad? ¿Nadie piensa en ellas, en todo lo que tienen que vivir estos días y sin tener otro modo de sobrellevarlo?
Yo no puedo dejar de pensar en el bombardeo que suponen estas fechas para los niños: publicidad televisiva, catálogos de juguetes de miles de marcas en los buzones, publicidad en las marquesinas, ofertas en cada establecimiento… img_3744Son situaciones que tiene que vivir y debemos comprender que todos los niños tienen la misma ilusión y si los Reyes son Magos, ¿cómo le explicamos a un niño que no tendrá regalos ese día por muy bueno que sea? Aunque no puedan hacer el esfuerzo su hijo tiene la misma ilusión que el que sí tendrá seguro los regalos que pide.

Y de nuevo pienso: ¿no serían geniales estas fechas para que enseñáramos algo a nuestros hijos, para que fomentáramos esos valores que queremos transmitir?

Este año junto con mis hijos vamos a pedir por aquellos niños que quizás no han visto el catálogo, que no han podido escoger o que no tienen lápiz para escribir la carta. Y así se lo plantearé a ellos. Y de este modo escogeremos algo que ellos desearían para sí mismos pero para otro niño. Explicándoles que no todos los niños tienen la suerte de ver el catálogo o escoger los juguetes de los anuncios de la tele, porque no todos tienen televisión ni pueden ir a la tienda a ver los juguetes.
Y todo esto se verá correspondido en una carta que mis hijos recibirán el Día de Reyes, escrita por Sus Majestades, donde les dirán que les llegó la carta que escribimos y que han llevado los regalos a estos niños. También los Reyes Magos les alentarán a seguir llevando a cabo acciones de este tipo y les felicitarán por ello. De este modo mis hijos tendrán una respuesta a su gesto.

Y así es cómo intentaré inculcar ciertos valores, enseñándole a mis hijos a que empaticen con las situaciones reales que hay a nuestro alrededor, educándoles en aspectos como la solidaridad, el cariño y la comprensión, y sobre todo ayudando a otras familias que verdaderamente no tienen recursos y no podrán celebrar como quisieran el día de Reyes.

¿No pensáis que la Navidad está llena de valores? ¿No creéis que está en nuestras manos inculcar estos valores desde pequeños y hacer que los vivan como algo habitual y continuo en sus vidas? ¿No pensáis que los niños deben tener derecho a disfrutar de la Navidad sea cual sea su situación?

*Nosotros realizaremos todo ese trabajo por los Reyes Magos y llevaremos el juguete escogido a una asociación conocida por nosotros donde las familias demandan este tipo de ayuda.

* Este post surge al ver la ilusión de mi hija frente a los catálogos y anuncios de juguetes y lo que esto removió en mí al pensar que otras familias no podrán complacer a sus hijos a pesar de ver esta misma ilusión en los ojos de sus hijos.