Categoría: CRECIENDO JUNTOS
Familia
Nuevas tecnologías
Está claro que los juegos para niños han evolucionado muchísimo, no cabe duda de que ahora mismo son pocas las familias que no incluyen entre sus entretenimientos alguno tecnológico tipo tableta, consola u ordenador. Desde bien pequeños podemos ver a muchos niños cómo manejan mejor que los adultos todos estos aparatos tecnológicos y se entretienen durante tiempos largos sin perder atención. Seguro que hay quienes defienden todo lo que se puede potenciar con ellos pero yo soy más partidaria del juego tradicional y de aprender conceptos a través de la realidad, de los objetos, de los juegos físicos, de la calle o el parque y las nuevas tecnologías en niños como complemento. Está claro que mi opinión al respecto no es tajante y no es un «no» rotundo al uso de las nuevas tecnologías, sino un uso adecuado y respetando la edad de cada niño. Creo que la idea de que esto es el futuro es un poco exagerada. Está claro que hay muchos avances y se van perdiendo métodos de enseñanza-aprendizaje porque caen en desuso pero de ahí a que todo en el futuro se vaya a adquirir de este modo, me cuesta creerlo. Las nuevas tecnologías tampoco deben prohibirse sino marcar los tiempos de uso y las edades adecuadas en cada caso. El otro día leí en «Salud total- Médicos y medicinas»: «Altos directivos de empresas tecnológicas multinacionales del Silicon Valley mandan a sus hijos a colegios que se promocionan como ser centros donde no se utiliza la tecnología en sus aulas. Según ellos, el ordenador impide el pensamiento crítico, deshumaniza el aprendizaje, la inter- acción humana y acorta el tiempo de atención los alumnos. Uno de los padres, el señor Eagle, graduado en tecnología y alto mando en Google, dice: “Mi hija de quinto de primaria no sabe cómo usar Google y mi hijo de tercero de secundaria está empezando a aprender. La tecnología tiene su tiempo y su lugar (…). Es súper fácil. Es como aprender a usar pasta de dientes. En Google y en todos estos sitios, hacemos la tecnología tan fácil que lo puede usar cualquier persona. No hay razón por la que los niños no puedan aprenderlo cuando sean más mayores. (…) La idea de que una app en una tablet puede enseñar mejor a leer a mis hijos, eso es ridículo.»» Esto me hace reflexionar aún más sobre mi teoría. Creo que emplear aplicaciones en teléfonos o tablets para aprender a adquirir colores, letras o números, hacer puzles o rompecabezas no es la idea que yo tengo de aprendizaje. La riqueza de la interacción entre varias personas para adquirir conocimientos se pierde, ya que uno mismo puede aprender solo a través de una máquina o el pensamiento creativo o imaginativo, dejan de ser necesarios ya que la tableta no es igual que un padre o una madre o un hermano que te hace aprender a través del juego, el movimiento o la imaginación… Ahora mismo observo a mucho niños que juegan con los móviles o con las tablets de los padres mientras ellos realizan otras tareas. El problema no es este sino lo pequeños que son esos niños. Muchos no superan los tres años y ya están pegados al aparatito viendo unos dibujos o dándole al botón, inmersos en esa actividad y evadidos del resto del mundo real, donde poder aprende muchas cosas probando y explorando su entorno. Quizás todo tenga su lado positivo y las nuevas tecnologías o internet sirvan para otras cosas que yo no soy capaz de valorar pero para mi no son esenciales para aprender nuevos conceptos que se pueden aprender de otros modos más tradicionales.
Qué es lo que más os gusta de los peques
Hoy voy a hablar a título personal y no profesional. Cuando pienso qué es lo que más me gusta de mi bebé, aparte de mil y una cosas, lo que me hace sentir muy especial es el momento de dormirla en mis brazos tras mucho juego, el baño, haber comido, mucha actividad intensa y ver que no puede ni dormirse sola de lo «pasada de rosca» que está, porque se le ha pasado hasta la hora de dormirse, y es cuando llora, busca mi cuerpo para cubrirse de la luz, se restriega la cara contra mi ropa, se frota los ojos con las manos, busca su chupete con la boquita abierta como un pececito si se le escapa, y tras esta «pelea» de repente, llega una lucha con sus párpados, donde ellos quieren cerrarse y Ella quiere abrirlos para no perderse ni un segundo de la vida, porque la disfruta como nadie y es feliz con todo. Ahora no se pierde la oportunidad de realizar una carcajada ante nada. Pero finalmente tras mucha lucha consigo misma, sus párpados ganan la batalla y el peso de su cuerpo aumenta considerablemente y con ello se abren sus puños y las manos están plácidas, igual que el resto de su cuerpo. Y deja de succionar hasta el chupete incluso a veces se le cae. Y Su Suspiro final es quien me hace saber que ya está descansando, que por fin el sueño le ha ganado y consigue dormirse gracias a los brazos de su mamá, de las canciones que le canta inventadas, personalizadas, dependiendo de lo que haya pasado ese día. Gracias al baile que realizamos juntas. Ese Suspiro me hace sentirme feliz, satisfecha con mi labor de madre. Haber conseguido calmarla tras tanta intensidad es un placer. Se que he sabido transmitirle la seguridad, el amor, la tranquilidad y todo lo que Ella necesitaba en ese momento. Ahora que llega el finde que cada uno disfrute de lo que le guste de sus niños, de los peques de la casa.
Tolerancia ante las diferentes opciones


