Cuando tenemos más de un hijo el temazo principal son las peleas entre hermanos.
Es un tema que desgasta mucho a las familias y en el que muchas veces no sabemos cómo actuar para hacerlo adecuadamente.
Aquí te dejo un nuevo Post con el club de Malasmadres donde te cuento cómo hacerlo, cómo acompañar estos momentos y qué hacer, paso a paso para disminuir el estrés que esto supone, y acabar con la dinámica que se genera en torno a ello.
Además te dejo unos cuentos que pueden ayudar en la gestión de este reto.
Como sabéis, a lo largo de la infancia nos vamos a encontrar distintas etapas. La etapa entre los cero y los seis u ocho años es una etapa donde hay cambios muy significativos en cortos periodos de tiempo, y donde se observan progresos en todas las áreas a lo largo de semanas e incluso días.
Hay conductas que aparecen con un fin, y suelen ser la mayoría de ellas, ya que nos invitan a reflexionar sobre la situación que vivimos y a ser motor de acción ante algo que está sucediendo, y es esto lo que ocurre con el tema que tratamos hoy: las palabrotas.
¿Qué lleva a un niño decir palabrotas?
No se trata de buscar culpables ni señalar a nadie, sino de encontrar las herramientas adecuadas para abordar esta situación. Cabe comprender que cada familia tiene unos pilares donde asienta la educación y crianza de sus hijos y la vara de medir no es nunca igual para todos.
Habrá quien crea que desautorizar al adulto ya es una falta de respeto y un insulto y habrá quienes, por el contrario, tolerarán otras palabras que suenen más fuerte para la media. Esto tan solo nos dice que cada familia debe educar en el modelo que crea más conveniente, entendiendo también que somos seres sociales que vivimos en sociedad y, por lo tanto, debemos cumplir unas normas comunes.
A la hora de acompañar la infancia de nuestros niños y niñas tendemos a educar del modo que nos educaron a nosotros o, por lo contrario, siguiendo un modelo totalmente contrario a este.
Una de las cuestiones que nos sigue preocupando es si debemos educar o no con premios, con el refuerzo continuo, donde le digamos al niño o a la niña lo que hace o no bien. A veces confundimos términos como disciplina positiva con no poner límites y decirle a nuestros niños solamente aquello que hacen bien, y todo esto nos lleva a tener dudas que se transmiten en el modo de acompañar la infancia de nuestros pequeños de manera inevitable.
En muchas de las conferencias que ofrezco a familias y profesionales que acompañan a niños y niños, surge el debate sobre si educar en el halago o en el aliento es o no adecuado. Pero, ¿cuál es la diferencia?
Los datos hablan por sí solos, y en los últimos años las cifras se han disparado.
Alrededor del 4% de la población infantil tiene ansiedad, según varios estudios realizados por diversas ONG (UNICEF, Fundación ANAR o Save the Children), tras la pandemia.
Estos datos se han cuadriplicado respecto a los que se habían obtenido antes de la COVID-19, por lo que mirar a otro lado o cerrar los ojos a los tratarnos de salud mental en la infancia, es algo que no podemos consentirnos.
La salud mental no solo nos debe preocupar en la vida adulta, sino que debemos empezar a cuidarla desde la más tierna infancia, pero, ¿esto cómo se hace?
He escrito un artículo para la Revista Penguin Kids que puedes leer aquí, donde te hablo de cuáles son los principales datos y estudios en relación a la ansiedad infantil, además de cómo podemos trabajar en ello si estamos ya inmersos en un caso como este, y cuáles son las claves para acompañar adecuadamente a un niño o una niña que sufre ansiedad.
Es un tema que debemos poner sobre la mesa y que debemos abordar de manera directa, buscando herramientas, acompañándonos de profesionales y dándole la importancia que tiene.
Además te dejo un par de cuentos que pueden ayudarte a hablar con tu hijo o hija sobre este tema, que seguro que sirven de punto de partida de alguna conversación llena de conexión.
Porque aprender a decir “no”, a expresar nuestros gustos, a comprender que los demás no pueden pasar por encima de nuestros derechos o necesidades, es algo para lo que debemos ser enseñados desde pequeños, comprendiendo lo que significa el respeto a los demás, y también el respeto a uno mismo.
Además también hablé de ello en esta intervención que hice desde el colegio Los Ángeles en el programa Más de uno Madrid Sur, en la sección que realizo desde hace unas semanas, ACOMPAÑANDO, en Onda Cero Madrid Sur, junto a Agustín Bravo y Sofía Menéndez.