Cartas de mi infancia

Hoy quiero compartir algo de mi infancia con todos.

Hace unos días pasé por Dideco, una cadena de jugueterías donde puedes encontrar juguetes muy especiales, de todo tipo, pero que sobre todo invitan al desarrollo de la imaginación, a la participación activa del niño y al desarrollo de los sentidos.
Aquí puedes encontrar gran variedad de juguetes y materiales para la infancia, desde accesorios para el bebé, como son las mantas de juego, los espejos, los sonajeros, parasoles para el coche; mucha variedad en instrumentos musicales, juguetes de madera, una gran colección de libros donde puedes solicitar alguno para que te lo pidan, juegos de mesa, juegos de representación como muñecos, cocinitas y comidas, carros, maletines de juego simbólico y un sinfín de materiales más.
En este caso iba a darme una vuelta y a echar una ojeada a toda la tienda para escoger alguna cosa nueva para mi peque, pero aparte de lo que cogí para ella, que ya os contaré en otro post, encontré unas cartas que me teletransportaron a mi infancia.
Fue verlas y conecté con mi Yo Niña de inmediato y no pude evitar llevármelas, ya os digo que es una tienda especial.
Durante estas vacaciones familiares he revivido esos momentos de juego con mis padres y hermana y además con las nuevas familias que nosotras hemos creado.
Os dejo las fotos para que las veáis y echéis un ojo a estas magníficas cartas de cartón. Seguro que más de uno se acuerda de ellas y ha jugado cuando era pequeño y desea volver a comprarlas para sus hijos o alumnos.
Son dos barajas diferentes que pueden comprarse por separado.
En ambos juegos deben participar dos o más personas.
– En las cartas de Familias de 7 países, el juego consiste en repartir todas las cartas e ir formando familias de seis miembros por países, pidiendo a los demás jugadores las cartas que nos falten.
Consiste en tener buena memoria para saber quién tiene la carta que necesitamos.
Es un juego sencillo y muy entretenido, donde pueden jugar todos los miembros de la familia y reírse un buen rato.
– En las cartas de las Parejas del mundo se reparten todas las cartas y debemos formar la mayor cantidad de parejas cogiendo a ciegas a los demás participantes una carta e intentando casarla con otra que tengamos y, además existe la carta llamada «comeniños» que debemos tratar de deshacernos de ella, ya que no sólo gana el que más parejas haga sino que además da un punto negativo quedarse con el «comeniños».
Son también muy divertidas y entrañables.
Os invito a visitar la tienda http://www.dideco.es y a mirar estos y otros juguetes que puedan interesaros.
Además me gustaría que compartierais con todos los juguetes de vuestra infancia y si hay posibilidad de encontrarlos en la actualidad y dónde.

Hola soy Mickey Mouse

Hoy os quiero hablar del preferido de mi princesa. Ese juguete que la hace calmarse cuando la vestimos después del baño y no quiere por nada del mundo. Ese amiguito al que siempre sonríe aunque tenga el mayor disgusto. Nuestro mejor aliado ante cualquier imprevisto. Es verlo y sobre todo oírlo y desaparecen los enfados, las penas o las lágrimas. Incluso le saca una sonrisa y la hace poner una vocecita que nos tiene alucinados.
Ese es Mickey Mouse!
Fue un regalo de los tíos y desde el primer día se enamoró de él como de ningún otro. Sobre todo le calma, le entretiene, le hace reír, lo busca… Es genial!
Mickey habla al pulsar sus manitas, sus pies y su tripa. También canta diferentes canciones dependiendo dónde se le pulse.
Enseña los colores, las letras y los números, de forma sencilla y básica.
Sus colores rojo, blanco y negro son lo que desde luego más gustan a los bebés. Es el contraste perfecto para los más pequeños.
También tiene el formato en Minnie aunque las canciones y las frases son menos variadas y es de color rosita, algo que no llama tanto la atención de los niños.
Lo podéis encontrar en muchas jugueterías y su precio es de unos 30€. Un regalo perfecto para niños desde 0 meses hasta la edad que se quiera.

Kiconico

Hace unos días llegó un nuevo amigo a nuestras vidas. Llevábamos varias semanas enamorados de él cada vez que íbamos a Imaginarium, pero no habíamos dado el paso de llevárnoslo a casa.
Pero por fin un día vino con nosotros en forma de regalo y mi bebita se enamoró rápidamente de él.
Y no me extraña, porque aparte de ser precioso y tener un color que nos encanta (lo hay en cuatro colores: marrón, blanco, azul, rosa), es muy tierno, tiene una carita dulce de bebé y me encantan sus orejas, una más grande que la otra.
Cabe decir que es un peluche súper suave por todas partes, al que a mi pequeña le encanta chupar y morder.
Tiene el tamaño perfecto para ser su compañero en el día a día, ya que con tan sólo seis meses ya lo agarra adecuadamente con sus dos manos.
Sirve de almohada en sus siestas y descansos y para acurrucárselo en la cara cuando tiene sueño y quiere taparse la luz.
Es entero de peluche, sin costuras ni piezas pequeñas, así que puede usarse desde el nacimiento.
Kiconico nos ha dejado a todos enamorados en casa y a mi pequeña la tiene encantada.
El nuestro es el marrón y quiero compartirlo con vosotros en el día de mi cumple!
Lo podéis encontrar en vuestra tienda Imaginarium en todos los colores y en varios tamaños.

Fred el granjero

Hoy os voy a enseñar un muñeco muy original, que aparte de ser un peluche que puede hacer las funciones propias, sirve para muchas más cosas. Lo primero de todo decir que es una vaca vestida de granjero. Que está ideada para potenciar las habilidades de motricidad fina y de autonomía en el vestido y desvestido. Me parece muy interesante para trabajar con ella con niños desde el año y medio o dos años, ya que hay habilidades más sencillas y otras más complejas dentro del mismo juguete. Incluye en su vestimenta todo tipo de materiales y cerraduras que se pueden encontrar en la ropa, de este modo el niño podrá aprender a desabrochar y abrochar velcro en el tirante izquierdo de la vaca, poner y quitar botones en el tirante derecho, atar cordones en el zapato izquierdo, quitar y poner hebillas en el zapato derecho, abrir y cerrar cremalleras en el bolsillo frontal y todo esto con una vaca blandita y suave que cuesta unos 20€. Es de la marca Lamaze que tanto me gusta y se puede conseguir buscándola en internet o en grandes almacenes por este nombre: muñeco Fred, el granjero para bebés.