Sabéis que si hay algo que me gusta hacer con los peques, es emplear el tiempo en jugar con materiales básicos, que proporcionen diferentes sensaciones y estímulos en el niño y ayuden a que aprenda a través de sus propias habilidades.
Y como siempre que descubro nuevos materiales que son útiles y funcionales a la hora de favorecer ciertos aspectos en los peques, me gustaría enseñaros y compartir con vosotros un juguete que os va a encantar.
He descubierto el set de Enhebrar de personajes de Dideco, un juguete pensado para peques de dos años en adelante, formado por varios cordones de diferentes colores y cinco personajes distintos con varias partes o complementos que pueden enhebrarse entre sí (sombreros, zapatos, cuerpos, cabezas…).
Cada personaje está compuesto por cabeza, tronco, extremidades y complementos como ropa, pelo, calzado y otros.
Los personajes pueden formarse entre sí como cada uno quiera, enhebrando las piezas unas a otras con los cordones de colores que vienen en la caja.
¿Qué favorece el set de enhebrar?
– La adquisición de la pinza digital con los dedos índice y pulgar, a la hora de coger los cordones por la punta y ensartarlos en cada agujero, enhebrando uno tras otro y redondeando cada forma.
– La asociación de las partes correspondientes a cada personaje. Siendo el niño el que empareja cada una de las piezas entre sí.
– El juego simbólico y de representación, haciendo que el peque cree historias con los personajes tanto de manera individual como entre ellos, ya que son varios personajes que a los niños les suelen encantar: el pirata, la bailarina, el caballero, el superhéroe y Caperucita. Podrán jugar dándoles voz, creando historias, realizando obras teatrales, poniéndose en su piel…
– La capacidad de manipulación se verá mejorada, potenciando que mejore en sus habilidades de motricidad fina: prensión, calidad, control de fuerza y direccionalidad.
– La atención: potenciar juegos donde la atención esté presente es esencial desde la primera infancia. De este modo el peque se centra en una tarea y aprende a evitar las distracciones cada vez durante mayor tiempo de juego.
– La permanencia en una misma actividad. Al igual que sucede con la atención, según vayamos potenciando estos aspectos en el juego, el niño aprenderá a aumentar los tiempos y se enriquecerá de ello.
– Estimula el tacto, diferenciando los materiales de cada objeto: el cordón y las piezas de cartón grueso, los agujeros para ensartar y la punta redondeada de cada cordón.
– La coordinación óculo- manual: la vista y la manipulación deben estar unidas para este juego, siendo cómplices una de la otra.
– Aprenderá a empatizar: jugando de manera simbólica puede ponerse en la piel de cada personaje y empatizar con sus vivencias, esencial en el día a día.
– Jugar creando e imaginando: dar libertad a la hora de unir unas piezas con otras es esencial, sin límites ni restricciones, dejando que sea el peque el que una un tronco con la cabeza que él decida, incluso creando personajes inexistentes como por ejemplo, seres de dos cabezas que tienen tres pies. De este modo fomentará su imaginación de una manera muy divertida, aprendiendo y disfrutando a partes iguales.
Además…
– Trabajaremos los colores: la capa roja, el parche negro, los zapatos marrones…
– Repasaremos los números y las cantidades: contando los cordones, los agujeros, los ojos, los pies…
– Emplearemos las comparaciones: la boca más pequeña, el pelo más moreno, los pies más grandes…
– Descubriremos adjetivos calificativos: grande, pequeño, bonito, largo…
Y sobre todo el set de enhebrar de personajes es un juguete que sirve para peques desde los dos años hasta más allá de los seis, siendo una franja muy amplia, donde en cada etapa podremos descubrir nuevos métodos de juego, mayor calidad en las destrezas manipulativas, mejora de la imaginación y la creatividad…
Lo puedes adquirir en tu tienda Dideco más cercana o en su preciosa web, donde además puedes adquirirlo empleando el código descuento ATTEMPRANA donde obtendrás un 10% en tu compra.
Puede ser un regalo genial para encargarle a los Reyes Magos o a Papá Noel estas Navidades.
*Post patrocinado por Dideco. Aunque se trate de una colaboración es un Test de producto con opiniones reales.

Ahora que se acercan las navidades, es un material que recomiendo a todos los que estéis pensando en algo diferente y de gran utilidad, ya que todas las cualidades que os voy a mostrar os van a hacer ver sus múltiples posibilidades.
Puedo deciros que este material desestructurado nos proporciona muchas
– Estimulación auditiva: las piezas al chocar o al ser colocada unas sobre otras proporcionan un sonido único.
Con los más pequeños podremos emplear las anillas para que comiencen a agarrar, a partir de los 4-6 meses, ya que tienen un tamaño perfecto para sus manitas y se pueden llevar a la boca bajo supervisión del adulto. Más adelante cuando el peque agarre una anilla en cada mano, podrá chocarlas entre sí en la línea media.
A partir de los ocho meses podemos observar como se puede emplear para descubrir la permanencia de objeto. Podemos guardar un enano dentro de una torre de anillas y cubrirlo con una ficha e invitar al peque a que destape y descubra al nin. Todo parte de un proceso que tardará unos meses en consolidarse.
Además a través del juego irán saliendo conceptos nuevos como los colores, sus tonalidades, las cantidades, los números y el poder contar elementos, las formas geométricas, los tamaños o la diferenciación entre iguales y distintos que el niño adquirirá sin darse cuenta.
Una de las características que más destacaría de este juego es que puede emplearse en un rango de edad muy amplio, desde la etapa de bebés hasta mínimo los seis años, ya que construir y crear les suele gustar a todos y puede servir incluso para completar otro juego o material.
Se trata de un rompecabezas con el que el niño trabajará
– La imitación: el niño debe imitar el patrón de la imagen de referencia con los cuatro cubos, girándolos y comprobando que están bien colocados, tal y como la ficha muestra.
– Las habilidades espaciales: este aspecto se verá potenciado a lo largo de toda la infancia y no se terminará de madurar hasta más allá de los diez años de edad, pero es importante que vayamos trabajándolo con juegos de este tipo.
– Se favorece la adquisición de colores y formas, mediante las figuras que vienen en las tarjetas y en los cubos.
En sesión nosotros también hemos jugado a dibujar las mismas figuras sobre papel y a elaborar nuevas posibilidades de imitación, componiendo figuras nuevas con los cubos y sus piezas.
Posibilidades de juego según etapa:


