Beneficios de los cuentos de cartón y solapas para los más pequeños

A menudo me preguntan cuáles son los primeros libros o cuentos que podemos ofrecer a un bebé, y desde qué edad podemos hacerlo.

Los libros deben estar desde una edad muy temprana al alcance de los más pequeños, para que así puedan empezar a tener contacto de manera autónoma con ellos y puedan integrarlos como un material más de juego y aprendizaje desde la infancia.

Pero es verdad que debemos seleccionar bien los primeros títulos que vamos a ofrecer a nuestros peques, ya que no todos son aptos para este momento del desarrollo.

Hay cuentos de cartón, de pequeño tamaño, hojas gruesas, con esquinas redondeadas, diferentes texturas, plastificados, con solapas… perfectos para esta etapa.

En este nuevo post que he escrito para la revista digital de PenguinKids, te cuento cuáles son los títulos más adecuados, qué opciones hay, el por qué de esta elección y las ventajas de ofrecer los cuentos desde una edad muy temprana.

Te espero en este post, que puedes leer completo aquí.

Cómo tratar el vacío emocional

Cuando hablamos de emociones, hay ciertas de ellas que nos cuesta más abordar con nuestros hijos e hijas, incluso con nosotros mismos.

Es imprescindible saber acompañar cada emoción con la importancia que esto tiene, conociendo e identificando cada una de ellas y aprendiendo a transitarlas a lo largo de la vida.

Una de ellas es el vacío, la sensación de pérdida, de anhelo, incluso a veces de falta de identidad, soledad…

Por ello, hay que recurrir a herramientas y estrategias para saber abordar estas emociones, ponerles palabra, dar voz y exteriorizar.

En este nuevo post en colaboración con la revista PenguinKids te cuento cómo abordar esta emoción tanto para los niños, como para adolescentes y adultos.

Te recomiendo mucho esta lectura que seguro que te es de utilidad en algún momento de la vida.

Lo puedes leer completo aquí.

Las expectativas que tenemos sobre nuestros hijos

Cuando pensamos en la idea de tener un hijo o una hija, mil ideas nos vienen a la cabeza y nos invaden los pensamientos, nuestras ilusiones, nuestros deseos, la idealización de un bebé que se convierte en niño, adolescente y adulto perfecto, sano, educado, que cumple todos los estándares que teníamos en nuestra mente, sin salirse de ellos en ningún caso.

Esto es muy beneficioso para la sociedad, ya que estos pensamientos favorecen el crecimiento poblacional y la natalidad, ya que nos impulsan a pensar en lo positivo de procrear como especie y no en aquello que pueda frenarnos a ello.

Sin perder de vista la importancia que esto tiene y lo positivo que es, también es esencial que pongamos los pies sobre la tierra y tengamos expectativas mínimas, que se puedan ver cumplidas o que mejor aún, se puedan ver cambiadas sin hacernos sentir decepción o fracaso.

¿Cuáles son estas expectativas básicas y necesarias? ¿Cuáles son aquellas que pueden resultar frustrantes a la hora de ser alcanzadas para nuestros hijos e hijas? ¿Cuál es nuestro papel como adultos?

Aquí te dejo mi nueva colaboración con el club de malasmadres, donde te hablo sobre las expectativas que tenemos sobre nuestros hijos e hijas, lo que influyen en su crecimiento y cómo podemos gestionarlo adecuadamente.

*Imágenes del club de malasmadres.

Descubriendo “Sensibles” de Míriam Tirado

La sensibilidad es una de esas cualidades que nos cuesta aceptar en los demás e incluso en nosotros mismos, llegando a ocultarla o rechazarla en muchos casos, creyendo que ser sensible es negativo e incluso perjudicial para quien así siente o percibe el mundo.

Míriam Tirado, consultora de crianza consciente, periodista y madre de dos niñas, profesional de referencia en infancia de gran actualidad y autora del gran éxito El hilo invisible, entre otros títulos, ha lanzado su nuevo libro, Sensibles, que nos descubre un universo maravilloso en torno a este tema que no dejará indiferente ni a niños ni a adultos. En esta entrevista nos cuenta más sobre su último lanzamiento.

Puedes descubrir aquí la entrevista completa a Míriam que le he realizado para la Revista Digital de PenguinKids.

Y tú, ¿eres una persona sensible?