Ver la vida con los ojos de un niño parece idealizar la vida, pero si nos ponemos en la realidad, en la sociedad actual sigue siendo el niño quien tiene que ver la vida a través de los ojos del adulto, lo que le complica aún más la situación.
Si nos paramos a entender el desarrollo del cerebro del niño, es fácil comprender cómo se relaciona, su mirada, su capacidad de comprensión, su nivel de expresión…
Todo esto te lo cuento en este artículo para Penguin Kids, donde hablamos del desarrollo de los niños en la infancia desde su mirada.
El tema del Bullying preocupa cada vez más. Donde antes acababa al salir del colegio, ahora sigue en casa y en cualquier rincón donde haya conexión a internet, ya que el bullying sigue a través del móvil y las redes sociales.
La psicóloga, experta en este tema, Belén Colomina, nos habla de todo ello en estas dos entrevistas que le he realizado, en El País y en Onda Cero.
Puedes leerla y escucharla en los enlaces anteriores, donde Colomina nos aporta gran cantidad de información al respecto, sin alarmismo pero concienciando en la importancia de estar informados y acompañar de manera cercana a nuestros niños y adolescentes.
Hoy quiero hablar de la importancia de la inteligencia emocional como aprendizaje a nivel escolar y educacional.
Nadie se cuestiona que las matemáticas no sean parte de cualquier etapa educativa, pero en cambio, con la educación emocional, esto no sucede, pese a que las emociones son parte esencial de nuestro día a día.
Aquí te dejo varias claves que donde te explico por qué es necesario educar en inteligencia emocional, acompañar, validar y nombrar cada emoción y empezar por uno mismo para poder acompañar el proceso en nuestros hijos e hijas y en los demás.
Desde hace años se habla de los términos mamitis o papitis con ligereza, entendiendo que el niño demanda continuamente la compañía y la atención de uno de sus progenitores o los dos.
Pero, ¿por qué surge esta demanda? ¿Qué ocurre de base en el cerebro del niño para que se comporte así y necesite del acompañamiento del adulto?
Siempre que observamos un comportamiento en el niño, tiene unas raíces y un por qué, no es en vano ni casual, sino que parte de una lógica y una naturaleza que tiene un fin concreto.
El niño que se comporta de manera disruptiva puede —seguro— que nos esté queriendo decir algo, como explicaba en este artículo.
Pero cuando también nuestros hijos e hijas nos demandan más, están pegados a nosotros como si de una pegatina se tratara y les es costosa la separación, existe una explicación y debemos abordar la causa para poder acompañar esta emoción adecuadamente, cubriendo las necesidades de nuestro pequeño.
En mi nueva colaboración para El País, os cuento de qué se trata la llamada mamitis o papitis y cómo podemos acompañar a nuestros niños en este momento vital.
Y tan sólo recordar que la conducta del niño tan sólo es la punta del iceberg, es decir, es la señal que nos hace empezar a ver que hay algo más allá detrás de su comportamiento y que precisa de nuestro acompañamiento para poder dirigirse y ser comprendido.