Con la llegada de las vacaciones pasamos más tiempo juntos y en familia y esto a veces hace que surjan más conflictos, enfados, estrés o discusiones.Pero, ¿qué podemos hacer para trabajar estas emociones desde pequeños? ¿Qué herramientas pueden resultar eficaces en estos casos?
Hoy os traigo un post lleno de recursos para emplear con niños a partir de dos años, para poder gestionar las emociones, identificarlas, clasificarlas, canalizarlas y expresarlas adecuadamente.
Son ideas que pueden ayudar tanto a los peques como a los adultos, y que pueden crear en todos una rutina de gestión adecuada y funcional.
Se trata de aportar ideas que ayuden en la relación familiar y hagan que la convivencia sea un hecho positivo y agradable.
Aquí podréis conocer cómo usar los botes de las emociones y el bote de la calma, y además me encantará conocer vuestros trucos e ideas para resolver estos momentos y situaciones en casa.
Así mismo debemos comprender las etapas del desarrollo evolutivo del niño y su evolución cerebral, ya que cada niño tiene su ritmo madurativo y necesita unos tiempos para llevar a cabo unos procesos u otros.
Además este post viene con sorpresa, podéis descubrirla aquí y participando en ese mismo post en colaboración con el Club de Malasmadres.
Feliz martes a todos!


Cada uno de los entrevistados deja un mensaje potente acerca de la educación, de los cambios, la evolución, las mejoras o sus pasiones sobre estos temas.
Y si el embarazo ya nos pone en advertencia de lo que a la gente le gusta opinar) y no callar), una vez que damos a luz, se abre la veda y llegan las miradas, las opiniones, los comentarios, los consejos no pedidos, y las frases que ninguna madre quiere oír.