¿Es positivo cambiar de hábitos y rutinas en vacaciones?

Son muchas las consultas sobre este tema las que me realizáis ahora que llega el verano y con ello las vacaciones escolares.

A muchas familias les da vértigo pensar en modificar cualquier hábito de los ya adquiridos y convertidos en rutina a lo largo del curso, ¡Con lo que nos ha costado!, me decís. Pensar en modificar lo ya consolidado nos asusta un poco, como es lógico, pero, ¿puede ser esto positivo para el niño, y para la familia?IMG_6279Hoy os hablo de cómo pueden beneficiar los cambios en las rutinas y los hábitos, tanto en el horario, el sueño, la alimentación, el cambio de entorno o de juegos.

No os perdáis esta nueva colaboración con el blog de Tutete, sobre cómo realizar estos cambios y cómo volver a la rutina, habiéndonos beneficiado todos del periodo de vacaciones y relax que proporciona el verano.IMG_6278

http://chupetespersonalizados.com/2016/06/cambios-de-habitos-a-los-ninos/

¡Espero vuestras consultas, comentarios y aportaciones! 

Y NO OLVIDÉIS QUE EL DOMINGO 19 DE JUNIO ESTARÉ EN EL FACEBOOK DE TUTETE DE 10.00 A 12.00 RESPONDIENDO A VUESTRAS CONSULTAS!

 

Anticipar y jamás mentir

Muchos de los papás de los peques con los que trabajo, me preguntan sobre dudas rutinarias que les van surgiendo a lo largo del desarrollo de sus hijos y quieren saber cómo resolverlas de la manera más adecuada, teniendo en cuenta que no hay opción buena o mala o una única opción en lo que educación se refiere.

A veces me preguntan sobre hitos del desarrollo que van apareciendo según los peques crecen, como la postura adecuada para jugar, si se le puede sentar ya o no, si está preparado para coger objetos, a que pueden jugar con una edad concreta, cómo realizar el control de esfínteres, cómo actuar ante las rabietas, y una larga lista que preocupa a cada familia según el momento en el que se encuentren.

Pero lo emocional a veces queda en un segundo plano, ya que no es algo que pueda medirse tan fácilmente como el desarrollo motor, los hitos cognitivos o manipulativos; pero aquí vengo yo a recordarlo de nuevo, ya que los que me leéis normalmente, sabéis que es algo que me encanta remarcar porque es realmente importante en el desarrollo de cualquier persona y por ello debe ser trabajado desde pequeños.

Una de las claves para fomentar seres humanos seguros y con un autoestima alta, es la confianza y el uso de la verdad.

¿Y qué quiero decir con esto?
El niño está formando su personalidad desde el momento en el que viene al mundo y todo lo que le rodea influirá en este desarrollo de un modo u otro, confeccionándolo y dándole forma.

Respecto a esto, las madres y los padres de los peques que acuden a sesión me suelen realizar algunas consultas de este tipo:
– Cuando vamos al médico, Juan se pone a llorar desde que llegamos a la puerta del edificio, es incapaz de comprender que no van a hacerle daño y que simplemente vamos a recoger unos resultados-
Y yo pregunto – ¿Pero le anticipas a Juan que vais a ir al médico?-
Y la respuesta suele ser – No, ya que ya sabemos cómo se va a poner y preferimos evitarle el mal trago dos horas antes; cuanto más tarde se entere mejor-

Y aquí es cuando yo les explico:
La empatía es la base para comprender el desarrollo y el comportamiento de los niños, ya que ponernos en su piel nos ayuda a darnos cuenta de sus emociones y sus sentimientos, de lo que piensan y sienten y de por qué se comportan de un modo u otro.
Por eso les pregunto:
¿Qué es lo que te gustaría saber si vas a ir al médico?
¿Querrías saber a qué vas a ir? ¿Querrías saber qué vais a hacer allí? ¿Si te van a poner o no una vacuna? ¿Si te va a acompañar tu madre o tu padre a la consulta? ¿Si te van a realizar una prueba que ya conoces?

Lo normal es que nos guste saber a dónde vamos, a qué vamos y por qué vamos, quién nos va a acompañar y qué va a suceder.
Anticiparnos a los acontecimientos nos da seguridad, nos prepara para lo que viene y nos hace sentir más tranquilos.
Por todo ello, si a ti te gusta saberlo, ¿por qué se lo ocultas a tu hijo? ¿Crees que ocultándole la verdad le va a doler menos o va a ser mejor? ¿No sientes que se enfada cada vez que esto sucede, se enrabieta o se siente defraudado?
Lo habitual es que a partir del año, cuando empiezan a preguntarnos sobre lo que vamos a hacer o lo que sucede en su entorno, pongamos nombre de manera clara a cada hecho, explicándolo de manera sencilla y sincera, sin rodeos ni ocultaciones.IMG_5929Anticiparemos al niño lo que vayamos a hacer, tanto si es bueno como si no lo es, para que sienta mayor seguridad y aprenda a anticiparse por sí mismo. Lo haremos unos minutos antes, ya que a los peques les cuesta mucho medir el tiempo, y contárselo unos días antes sólo hará que se angustien más o se pongan más nerviosos.
Trataremos de explicarles antes de salir de casa o mientras nos arreglamos, lo que va a suceder.
-Hoy vamos a ir en coche al médico porque nos toca revisión. Mamá va a entrar contigo y te van a mirar muy rápido para ver si has crecido, cuánto pesas, escucharte el corazón y verte los oídos. Mamá te acompaña y no te va a dejar solo. No tengas miedo que yo estoy contigo. Entiendo que estés asustado pero de verdad que van a ser sólo unos minutos-

U otro ejemplo:
– Hoy te voy a recoger a la salida del colegio y después vamos a ir a la piscina. Ya sé que te asusta un poco el agua, pero papá y mamá van a acompañarte y el profesor te va a ayudar en lo que necesites. Te vamos a estar mirando desde los bancos y seguro que lo vas a hacer genial-

Son casos en los que el peque no se siente seguro, no quiere acudir a esa acción porque tiene miedo o angustia y los adultos solemos ocultarles lo que va a suceder o dónde van a ir para evitarnos la rabieta de camino al sitio. Pero lo que no nos damos cuenta es que en esa evitación, mentimos al peque, diciéndole que vamos a otro sitio u ocultándole que vamos donde sabemos que no quiere ir.FullSizeRender (3)Si queremos que nuestros hijos se sientan seguros, tengan confianza en nosotros y en sí mismos y crezcan aprendiendo a usar la verdad, debemos dar ejemplo de todo ello desde el momento en el que empiezan a comprender y expresar, tanto sus necesidades como sus temores, sus angustias o curiosidades.

Anticipar al niño con sinceridad y sencillez y acompañar en sus emociones, temores y miedos.
Y si no sabes qué decir, a veces es mejor no decir nada, mucho mejor que mentir.

¿Y tú qué piensas de la anticipación de los hechos? ¿Crees que ayuda a que el niño se sienta más tranquilo y seguro? ¿Hará esto que confíe más en los adultos?

El aburrimiento es esencial en el desarrollo de los niños

Un mes más llega mi colaboración con Tutete, donde esta vez os cuento las ventajas que tiene el aburrimiento en los niños, ya que todos hemos crecido con momentos en los que no teníamos con qué entretenernos y eso nos ha dado herramientas para crear, imaginar e inventar desde nosotros mismos, nuevos juegos, distracciones y emociones.

Os invito a que compartáis vuestra experiencia personal y nos contéis cómo potenciáis el juego libre en casa, sin necesidad de tanto juguete o accesorio para ello.

Feliz jueves y os dejo con el POST!

http://chupetespersonalizados.com/2015/08/juegos-para-potenciar-la-imaginacion-y-la-exploracion-del-nino-el-aburrimiento-es-bueno-y-enriquece/

Cómo acompañar la retirada del pañal: El control de esfínteres

El control de esfínteres es un hito madurativo del desarrollo. Es decir, no se trata de un aprendizaje o una enseñanza adquirida, sino de la madurez de tres aspectos fundamentales: el cognitivo o neurológico, el motor y muscular o fisiológico y el emocional.

Sin estos aspectos es imposible alcanzar este hito. Por eso el pañal no se puede quitar, sino que es el niño o la niña quien decide el momento cuando está maduro para realizar con éxito este cambio.

En este post te cuento cuáles son las señales de madurez del niño o la niña para conocerlas y poder acompañarle en este proceso de una manera eficaz y segura.

Ante todo mucha empatía, cariño, paciencia y una actitud de no juicio, para poder acompañar desde el respeto y el amor a nuestra hija o hijo.

Aquí tienes el post en colaboración con el Club de Malasmadres.

¿Qué puedo hacer con un año?

Como ya os conté hace unos días en este post, los niños a partir de los doce meses son más autónomos e independientes y comienzan a explorar por sí mismos como nunca antes habían hecho.
Para ello me gustaría que tuvierais en cuenta que siguen siendo peques o bebés, aunque empiezan a descubrir que son capaces de realizar muchas cosas con ayuda o al menos pueden tratar de intentar hacer tareas que antes eran impensables.
Cuando nos encontramos con peques de cuatro o cinco años que no han tenido la independencia o la libertad de realizar acciones o escoger por sí mismos (se sobreentiende que con ayuda), es porque se les ha sobre protegido o no se les ha dado la oportunidad de realizar el proceso de autonomía gradualmente, sino que de un día para otro el adulto encuentra que tiene un niño que podría realizar cositas solo y ahora tiene que comenzar de cero a esta edad tardía.
Y os preguntareis, ¿pero qué puede hacer un niño de un año, si es aún un bebé?
Yo os propongo que empecéis a involucrarle en las tareas del día a día en casa, siempre con ayuda y con sentido común, sabiendo que hay cosas peligrosas para él y que ni con ayuda podrá hacer.
Algunas de estas habilidades son:
– Ya puedo quitarme algunas prendas de ropa solito, como los calcetines, belcros, el gorro, ayudar a sacar brazos y piernas de la ropa…
– Puedo identificar vocabulario básico de mi entorno, como personas de la familia (papá, mamá, abuelo, abuela, tía…), juguetes (pelota, muñeca, cocinita o lo que use para jugar), objetos cotidianos (mesa, silla, carro, chupete, agua, comida…), acciones (ven, toma, dame, coge, come, bebe, juega, sienta, duerme…), espacios (casa, calle, cocina, baño, coche…) y mucho más.
– Puedo comprender órdenes sencillas y seguirlas. «Dame la pelota», «coge el muñeco del suelo», «quítate el zapato», «siéntate», etc.
– Puedo comenzar a ser consecuente con mis actos, es decir a guardar tras sacar, a coger algo que tiro al suelo, a llevar la ropa al cesto de la lavadora, a sacar mi cuchara para comer…
– Puedo comer solo, con mis manos, a mi manera, aunque me ensucie, pero puedo. Debemos dejar que experimenten esto para que aprendan  comer solitos más adelante con cubiertos, pero dándoles su tiempo.
– Puedo beber de mi vaso con boquilla sin ayuda.
– Puedo caminar sin ayuda cortas distancias y cada vez más largas.
– Puedo ayudar en el momento del baño, enjabonándome el cuerpo con ayuda y así conociendo mejor mi cuerpo según me nombran sus partes.
– Puedo garabatear en un papel, empezando a coger una pintura y tratando de seguir líneas como las que hace el adulto.
– Soy capaz de hacer encajes sencillos, ensartar aros en un soporte, poner piezas pequeñas en una base, meter monedas en una hucha, coger piezas pequeñas con la pinza digital…
– Puedo lanzar una pelota tras un modelo, o tratar de chutarla o rodarla a alguien.
– Puedo entender prohibiciones y llevarlas a cabo.
– Puedo permanecer en una misma actividad más tiempo que antes, realizando algo desde principio a fin con ayuda y motivación.
– Puedo ver un cuento con ayuda del adulto, tocando y pasando sus páginas.
Y además de esto miles de cosas más, ya que cada peque es único y diferente, y podrá hacer unas cosas u otras dependiendo de los hábitos que tenga y su entorno.
Esto son sólo algunos ejemplos de lo que podemos hacer con un niño de un año, empezando a hacerle más autónomo y consciente de su realidad.
Sobre todo quiero que tengáis en cuenta que cuando me refiero a un peque de un año, es desde los doce meses hasta los veinticuatro. Ya que cada uno lo realizará en una edad y un momento diferente.
Como siempre me gusta deciros, el desarrollo de cada niño es único y no debemos adelantarnos al momento que cada uno vive. Todo llegará y hay tiempo para todo.
Ahora sólo os queda disfrutar de vuestro bebé grande un añito.