Cómo acompañar la retirada del pañal: El control de esfínteres

El control de esfínteres es un hito madurativo del desarrollo. Es decir, no se trata de un aprendizaje o una enseñanza adquirida, sino de la madurez de tres aspectos fundamentales: el cognitivo o neurológico, el motor y muscular o fisiológico y el emocional.

Sin estos aspectos es imposible alcanzar este hito. Por eso el pañal no se puede quitar, sino que es el niño o la niña quien decide el momento cuando está maduro para realizar con éxito este cambio.

En este post te cuento cuáles son las señales de madurez del niño o la niña para conocerlas y poder acompañarle en este proceso de una manera eficaz y segura.

Ante todo mucha empatía, cariño, paciencia y una actitud de no juicio, para poder acompañar desde el respeto y el amor a nuestra hija o hijo.

Aquí tienes el post en colaboración con el Club de Malasmadres.

Apilable de seis cubos Topanifarm de Dideco

Si tenéis peques de más de un añito Topanifarm os va a encantar y a ellos más!
La primera ventaja es su colorido, los dibujos de la granja de sus cubos y lo atractivo de su diseño.
Además sus piezas son súper manejables y fáciles de manipular por los chiquitines.
Los cubos son de cartón resistente, lo que hace que sean ligeros y las figuras de los animales son de plástico blandito y suave. Son seis cubos de distintos tamaños y seis animales diferentes.
Llevaba tiempo buscando un juguete de este tipo para potenciar la capacidad espacial del niño y la permanencia de objeto, aunque también tiene otras muchas utilidades 
que os cuento a continuación.
Lo primero que sucede al presentarle el juguete a niños de uno a dos años es que tratan de apilar los cubos en torre y derribarlos a modo de destrucción, algo que les encanta.
También examinan cada animalito e imitan sus sonidos, realizan las onomatopeyas que produce cada uno y tratan de apilarlos sobre los cubos o esconderlos dentro.
El juego simbólico aparece sin darnos cuenta gracias a las posibilidades que da este juguete.
Los animales y sus cubos con dibujos invitan al simbolismo, a la representación y a que los niños den vida, imaginen y creen historias a partir de ellos y sus cubos de cartón.
Hacen que son sus casas, la granja de todos, que se esconden, que hablan, que juegan juntos… Y todo lo que su imaginación les deje crear.
Los números vienen escritos del uno al seis en una de las caras laterales de cada cubo, lo que nos hace aprender dichos conceptos y comprender el significado de cantidad o reconocer su grafía.
Podemos jugar a emparejar iguales, usando una de las caras del cubo, donde aparece el dibujo del animal y uniéndolo al animal de goma que tenemos. Ya que cada uno tiene un cubo personalizado para cobijarse.
La capacidad espacial se puede potenciar a partir de los dieciocho o veinticuatro meses, ya que el peque aprenderá los conceptos y adverbios básicos de lugar, como arriba, abajo, dentro, fuera, detrás o delante.
Más tarde, hacia los tres años podremos favoreced conceptos más complejos, como la derecha, la izquierda, detrás del cubo, delante del animal, arriba del cubo izquierdo…, y otros muchos conceptos que incluyan dos órdenes dentro del mismo enunciado.
Comprender los adverbios de lugar y saber emplearlos es muy importante a la hora del desarrollo del lenguaje expresivo y del compresivo. Ambos necesitan de una estructura que nos da el uso del espacio en la narración.
La permanencia de objeto es un proceso que se desencadena en el niño a partir de los ocho meses, aunque necesita un desarrollo continuo para acabar afianzándose a los dos años aproximadamente. (Podéis encontrar información sobre ello aquí, donde Piaget desarrolla su teoría y la explica de una manera fantástica).
Se dice que un niño adquiere la permanencia de objeto cuando es consciente de que éste (los animales en este juego) no ha desaparecido al cubrirse o esconderse bajo una o más pantallas (los cubos en este caso), sino que está bajo ésta, que es independiente. Es decir, el niño sabe que al cubrirse el animal con el cubo sigue bajo el cubo, no es que haya desaparecido del mundo, como antes pensaba que había sucedido.
Dentro de mi campo de la atención temprana y la estimulación, es muy importante trabajar dichos conceptos con los niños y valorar su capacidad de comprensión y/o expresión, ya que en la mayoría de las ocasiones su nivel expresivo no va unido al comprensivo al tratarse de niños con alteraciones en el desarrollo o discapacidad.
TIPOS DE JUEGO:
El juego puede ser libre o guiado, dependiendo del objetivo establecido con los niños.
Si queremos que desarrolle la imaginación y el simbolismo, podemos entablar el inicio con una lluvia de ideas para plantear posibilidades de historias o juegos con los elementos del juguete; como por ejemplo: podemos jugar a ser todos el animal que tenga nuestro compañero de al lado, podemos jugar a movernos por la sala como la gallina, a mugir y caminar como la vaca, etc., hasta que sin darnos cuenta los niños hayan cogido ideas y hayan creado su propio juego gracias a una pequeña ayuda inicial.
También podemos guiar el juego haciendo que sigan las normas que el adulto da. De este modo estaremos trabajando la comprensión, la atención y la memoria.
Jugar a destruir las torres o a crear nuevas también puede ser por turnos, fomentando el trabajo en equipo, la espera y la paciencia.
Como veis, este juguete es espectacular. Algo muy sencillo que hace que la imaginación vuele y busque mil maneras de usarlo, de entretenerse, de ver más allá del cucú-tras y de los animales.
* Lo puedes encontrar tanto en las tiendas Dideco como en su web. Si lo adquieres online e introduces el código ATTEMPRANA obtendrás un 10% en tu compra.

Submarino glu-glu

El submarino glu-glu de Imaginarium es un juguete para el baño que tiene varias funcionalidades.
Se puede emplear a partir de los diez meses, cuando el bebé interactúa más en el agua, es consciente de su entorno y disfruta del baño jugando, aunque el fabricante recomienda usarlo a partir de los dieciocho meses.
Se compone de un submarino cuya estructura tiene tres ventosas y se sujeta a la pared del baño. De éste se puede sacar la jarra o cesta agujereada que vemos en las imágenes y emplearla para pescar los juguetes que empleemos en el baño del peque, sabiendo que quedan bien escurridos y sin nada de agua. De este modo guardaremos los juguetes de baño dentro del submarino, esperando al siguiente baño mientras se secan y no guardan humedad.
Lo más llamativo del submarino glu-glu es su chorro de agua. Esto encantará a los peques y a los no tan peques, ya que con el tubo inferior el submarino coge agua de la bañera y la suelta por el chorro superior en forma de ducha, siendo algo diferente y atractivo.
Además podemos girar el chorro y hacerlo llegar a cualquier ángulo, ya que no es fijo.
Del submarino glu-glu cuelgan tres pececitos de sus tres ganchos cuya boca es diferente. De este modo al llenarlos de agua cada uno la soltará con un chorro distinto, uno poco a poco, otro con varias boquillas a la vez y otro en forma de ranura.
En cuanto a sus beneficios educativos, podemos destacar que:
– Fomenta la adquisición del concepto causa-efecto, ya que el peque verá que cuando el submarino está en el agua, la recoge a través de su tubo inferior y la suelta por el chorro superior, tras apretar el botón de encendido o apagado.
– Da responsabilidades al niño, enseñándole a ser más autónomo y consecuente de sus actos, ya que sirve para guardar y recoger los juguetes del baño.
– Desarrolla el juego simbólico, ya que el peque podrá crear historias con su imaginación dentro del agua, gracias a los peces, a la jarra extraíble y al submarino.
– Favorece la adquisición de nuevos conceptos, como los colores.
– Comenzar a contar. Podemos potenciar esta habilidad cuando guarde los juguetes dentro de la jarra, ya que podemos ir enumerándolos.
El principal beneficio que le hemos encontrado a este juguete es su comodidad para tener recogidos los juguetes del baño de una manera sencilla y sin guardar humedad y, a su vez poder disfrutar del original chorro que sale por la parte superior al contacto con el agua.
Su precio no supera los 25€.

Descubriendo la colección de libros Toca, Toca de Dideco

Hoy me encantaría hablaros de la sección de libros de Dideco.
Desde que conocí la marca cuando empecé a trabajar con peques hace ya unos años, una de las cosas que más me gustó fue su sección de librería. Son muchas las ocasiones en las que he encontrado libros diferentes, difíciles de encontrar o sorprendentes.
Podemos descubrir todo tipo de libros divididos por secciones y edades, algo que facilita la búsqueda de un tema concreto o de una etapa exacta de desarrollo.
Para mí esto simplifica la búsqueda de un libro concreto o de una temática en especial, ya que a veces vamos buscando algo en concreto y es muy rápido y eficaz a la hora de encontrarlo.
Para hoy he seleccionado dos libros para los más peques, ya que considero esencial introducir a los niños en la lectura desde temprana edad, para que disfruten del apasionante y enriquecedor mundo de los libros.
Os voy a hablar de los libros Toca, toca de Combel, una colección muy amplia que podéis encontrar en las tiendas Dideco, siendo siempre libros que estimulan el tacto y la vista en los peques.
Hay muchos títulos, así que hoy voy a destacar dos de ellos:
El primer libro es el «Libro familias» donde podemos encontrar al papá o la mamá mono, el elefante, el pingüino o el gato y a sus bebés, con diferentes texturas, mostrándonos el contraste entre suave y áspero, rugoso y liso, brillo y mate u otras texturas que harán que el niño se vea invitado a tocar todas las páginas una y otra vez y disfrute de la experiencia sensorial que éste le ofrece.
Además podremos enseñarle al peque a buscar en las páginas a la misma familia, al grande y al pequeño, a contestar las sencillas preguntas que encontraremos en el libro, a diferenciar animales, a mantener su atención y a escuchar y otros aspectos que descubriremos con nuestra imaginación.
El segundo libro es el «Libro carrusel«. Un libro muy especial y diferente que hará que todos los peques se acerquen encandilados a ver lo que hay en sus páginas.
El libro se abre colocándolo en vertical, no como habitualmente hacemos sobre las tapas, sino de pie sobre la mesa, como veis en las imágenes.
Al colocarlo de este modo podemos abrirlo y encontrar unas páginas que se sostienen de pie con una base llena de imágenes, algo que nos hace estar metidos totalmente en sus páginas, ya que es una ventana con base y dos laterales llena de imágenes para tocar, leer, buscar y disfrutar.
Este cuento tiene tres escenas. En la primera vemos las nubes y el mar, animales, podemos jugar al cucú- tras en una de sus ventanas y tocar y tocar, algo que a todos nos encanta, pudiendo descubrir la textura de cada objeto.
En la segunda escena vemos a una familia, unos teléfonos y un bebé durmiendo en su cuna, algo que invitará al peque a reconocer a los miembros de su familia, a decir sus primeras palabras (papá, mamá, bebé…) y, a tocar los teléfonos, un objeto que a todos les encanta.
En las últimas páginas descubrimos un gran contraste a nivel visual, donde las imágenes están en gama de grises, negro y blanco, algo que llama la atención de los más pequeños.
El damero formado en blanco y negro o las líneas horizontales o verticales en los dibujos, son grandes contrastes para los niños y potencian su atención y la discriminación visual.
Los libros Toca, toca están indicados desde el nacimiento hasta los dos años, aunque habrá niños que disfruten más tarde de ellos y otros que quieran jugar con ellos después de esa edad.
Son libros que estimulan los sentidos, la adquisición de nuevos conceptos y vocabulario básico y de la vida cotidiana, siendo grandes potenciadores de la permanencia en una misma actividad y de la atención.
Los niños disfrutarán mucho de esta colección, donde son parte activa del juego y la lectura, ya que siguen a través de la vista y el tacto las historias narradas en ellos.
Ahora sólo os queda volar a vuestra tienda Dideco más cercana o en su web y descubrir el resto de la colección.
¿Y a vosotros os gustan los libros que estimulan el tacto? ¿Os parece una buena idea para atraer a los peques a la lectura? ¡Contádnoslo! ¡Lo estamos deseando!

¿Jugamos en el baño? Puzle Isla del tesoro de Dideco

Hace tiempo que quería hablaros de algún juguete de baño, ya que ese momento del día es único y nos ofrece muchas posibilidades que no podemos desarrollar en otro momento no en otro espacio.
Hay familias que emplean el momento del baño para relajar a sus peques y disfrutar de un momento de calidad con ellos como os hablaba en este post, donde la tranquilidad prima y el niño se relaja tras la cena o antes de ella, y así logra encontrar el sueño más fácilmente.
En cambio, hay otros peques para los que el momento del baño supone excitación y juego activo, ya que el agua no les relaja y les activa. Para ello yo propondría cambiar la hora del baño e intentar realizarlo por la tarde, después de la merienda o por la mañana, pero nunca antes de ir a dormir. Ya que tendremos un peque muy activo y con pocas ganas de conciliar el sueño, y nos costará mucho más relajarle.
Para esos momentos de juego en el baño, os quiero proponer este juguete que Dideco nos ha regalado para testar: Set puzzle para el baño isla del tesoro.
Es un puzle en 3D de foam, que flota en el agua, y nos permite construir la base de mil maneras diferentes y situar las piezas, que son personajes, sobre ella y, de este modo crear historias e imaginar respecto a ellas.
Es un juguete que flota en el agua y no pesa nada. Fácil de manipular y agarrar incluso por los más pequeñitos.
Las figuras están relacionadas con el tema de los piratas, algo que les encanta a los peques e invita a desarrollar juego simbólico con facilidad y riqueza.
La base al ser de puzle invita al niño a crear una historia cambiante cada día, sin ser inmóvil, es decir, el niño tendrá que construir con sus manitas la base de juego para mover y representar con las figuras.
Los puzles son esenciales para desarrollar la abstracción, la coordinación oculo-manual, la percepción espacial, mejorar la manipulación y construcción a partir de piezas.
Estas piezas son muy buenas para empezar el proceso de unión de dos partes y crear un puzle, ya que son gruesas y fáciles de agarrar gracias a su tamaño. Los peques de dos o más añitos pueden empezar a construir la isla por sí solos uniendo las piezas del puzle.
Además la base incluye un dibujo con una isla, el mapa de un tesoro, un recorrido, el mar, todo simulando una isla pirata. Cada pieza del puzle es un escenario diferente y pueden unirse todos entre sí.
Como ya os he comentado en otros posts, el juego simbólico es esencial para desarrollar la imaginación, la empatía y la capacidad de representar un papel o una función, creando sentimientos, cambiando las voces, interpretando papeles irreales o imaginarios…
Es un juguete manipulativo, que invita a crear con las manos, a mover a los personajes por el espacio y a situar a cada cual en un contexto.
Además potencia la memoria, la secuenciación temporal, el uso de los tiempos, la atención, la permanencia en una misma actividad y otros aspectos que iremos contemplando en nuestro propia experiencia.
El niño podrá jugar tanto solo como con sus hermanos, y puede usarse en el agua y en el suelo, ya que se seca rápidamente.
Un detalle curioso de nuestro uso ha sido que los más peques lo han mordido, ya que al ser de foam alivia sus dientes salientes, por esto mismo puedo aseguraros que es resistente y no se deteriora con los usos, ya que no pierde color ni textura; por lo que os garantizo que su calidad es muy buena.
El juguete está compuesto por doce piezas y viene presentado en una bolsa impermeable de tres compartimentos de plástico a modo de tríptico, que se cierra fácilmente con velcros y se puede transportar como un maletín o guardar en un colgador del baño.
Su edad recomendada de uso por el fabricante es a partir de los tres años, aunque yo ampliaría la edad y creo que puede empezar a usarse a partir del año, ya que los peques tratan de poner las figuras sobre la base en equilibrio, para que no caigan de ésta al agua y esto potencia su atención, su manipulación fina, la coordinación oculo-manual y la permanencia en la misma actividad, algo esencial en esta etapa.
Aunque aún no son capaces de crear historias, con ayuda del adulto pueden divertirse y reírse con las que los mayores creen y les narren. También es muy enriquecedor para estos peques lo que vean y les modelen los adultos, para empezar a simbolizar e imaginar por sí mismos.
Es de estos juguetes que te gustan y recomiendas para la hora del baño, sin duda.
Hoy más que su parte educativa, me encantaría que os quedarais con la parte lúdica, ya que es la parte más destacada y fundamental de él.
Nos ha hecho entretenernos mucho en casa y disfrutar juntos de los ratos de juego en el agua, con un juguete que estábamos deseando conocer.
Su precio es de 23,95€. Lo podéis encontrar tanto en sus tiendas como en su web.