El pañal no se quita, se deja. Es decir, es el niño quien lo deja cuando está preparado para ello a nivel madurativo, y no el adulto quien lo quita cuando él decide o cree que es el momento.
Es el mejor quien sabe cuándo está preparado para dejar el pañal y comenzar a ir al baño de manera autónoma, con todo lo que el proceso conlleva.
Te lo cuento en este artículo que he escrito para el diario El País, donde aprender a acompañar las señales de madurez del niño en este hito tan significativo.





