Llega el verano y con él los temidos libros de vacaciones y actividades que muchos niños y niñas detestan, y por qué no decirlo, también las familias, que tienen que estar detrás de ellos para que los hagan.
Y es que con el calor, tras un largo curso lleno de tareas, exámenes y trabajos… ahora lo que menos apetece es ponerse a repasar el curso delante de un libro o unos folios monótonos, llenos de actividades repetitivas que el niño está cansado de hacer.
Pero, entonces, ¿no hay que repasar nada estos meses de vacaciones?
La realidad es que cada caso es único y habrá quienes necesiten practicar más algunos contenidos que otros, pero siempre existen alternativas y opciones más llamativas y atractivas para los menores.

En este nuevo artículo que he escrito para el diario El País, te cuento cómo hacer del verano un tiempo de descanso, la importancia de desconectar para poder volver a empezar en septiembre y actividades del día a día que se pueden emplear para repasar lo aprendido en todo el curso.
Puedes leerlo aquí.


