Hoy te traigo uno de esos temas que salen en cada conferencia y sesión donde acompaño a las familias: las discusiones entre hermanos.
Las peleas entre hijos nos remueven, conectan con nuestra peor versión y nos llevan a hacer algo. No nos dejan impasibles.
Las emociones incómodas resultan difíciles de acompañar y sostener, pero quizás si disponemos de las herramientas adecuadas y conocemos por qué se comportan así los niños, nos sea más sencillo hacerlo.
Aquí te dejo un artículo que he escrito para El País sobre las peleas entre hermanos.




