En la piel de Mary y Cayetano, superándose cada día

Hace unos días me llegaba un mail lleno de ilusión, cariño y predisposición. Era Mary, deseosa de contar su historia, dejándome ponerme en su piel desde el minuto cero.

Mary se ha entregado al 100% al contaros su experiencia. Llena de ganas de compartir lo que están viviendo y deseosa de ayudar. Muy generosa aún sabiendo por los momentos que están pasando.

Y si hay algo que me ha conmovido de Mary, es la entrega y la disponibilidad total y absoluta hacia su peque. A pesar de estar en un nuevo momento de cambios e incertidumbre, se muestra fuerte y entregada y por eso desde aquí te agradezco de corazón haberme mandado vuestra historia. Os dejo con ella.

Cuando te quedas embarazada todo el mundo te da consejos, te cuenta sus experiencias, y todo lo que tienes que hacer una vez tengas a tu bebé. Pero lo que jamás te dicen es qué debes hacer cuando tu pequeño se pone enfermo, como debes actuar o qué medidas tomar.
Estás sola cuando eso sucede y es imposible que una persona pueda prepararte frente a lo que significa ver sufrir a tu bebé porque es un dolor que desgarra, te parte el alma, te sientes morir y aun así tienes que ser fuerte, porque no te queda otro remedio. Seguir leyendo

El taller de las emociones en Ikea 

Ya sabéis lo que me gusta a mí hablar de las emociones, de cómo trabajarlas, de la importancia que tienen y el valor que deben representar en el día a día.

Además la familia es clave en todos estos aspectos. El juego si se lleva a cabo de manera conjunta es más enriquecedor y nos aporta valores diferentes a cada miembro.

Por eso, cuando Ikea se puso en contacto conmigo hace unas semanas y me propuso realizar unos talleres con ellos, estuve pensando mucho y finalmente concluí que las emociones debían ser la base del taller. 

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Los valores de la Navidad

Cada año empieza antes la campaña de Navidad, es una frase típica que se va cumpliendo cada vez antes y prácticamente el año se va uniendo entre fechas de consumo.

Está claro que son momentos donde muchas empresas tienen depositados la mayor parte de sus ingresos del año, pero últimamente viendo la televisión o acudiendo a diferentes grandes superficies, empiezo a asustarme.

Las luces de Navidad de las calles del centro de Madrid ya están puestas y además podemos encontrar turrones y dulces navideños en todos los supermercados, hasta aquí, es lo esperado y lo que va convirtiéndose en habitual desde que comienza noviembre hace años.img_3725Pero ahora voy a la parte que concierne a los niños y a sus familias. ¿Por qué se les vende esta época como un momento de consumismo absoluto? ¿Por que no tratamos de sacar partido a otros valores?

Entiendo que a los niños les haga ilusión hacer la carta a los Reyes Magos y poner el árbol de Navidad y disfrutar con ese momento de desempaquetar y estrenar, ¿a quien no? Pero ¿qué está pasando con la magia de la Navidad?

Los niños ven esta magia en cada uno de los detalles de la Navidad: estar en familia, las vacaciones, los villancicos, las calles iluminadas, decorar la casa y, por supuesto, los regalos.

Pero ¿por qué no potenciar mucho más la ilusión en los momentos en lugar de en lo meramente material? img_3726La clave está en dar valor a todo ello desde que son pequeños, pensando bien el enfoque que le damos a estas fechas y por supuesto en lo que vamos a regalar.

Un buen modo de hacer la carta a los Reyes puede ser plantearles estos aspectos:
Algo que necesita: como ropa, unas sábanas de su personaje favorito…
Una cosa que le ilusiona verdaderamente: ese juguete que le encanta, por ejemplo
Algo para disfrutar en familia: un regalo juntos, como un pequeño viaje, unas entradas a un espectáculo, una comida en su sitio favorito…
Algo para aprender: como un libro, un puzzle, un juego de mesa…img_3727Todo depende de nuestra imaginación y nuestro enfoque hacia las navidades. Pueden ser detalles muy sencillos que con un toque de magia e ilusión se conviertan en grandes regalos, que no suponen un gran gasto y sí un enorme valor emocional. Podemos hacer sólo una de las opciones o todas, cada uno escoge.

Pero, yo pienso, ¿qué pasa con aquellas familias que no pueden hacer ese esfuerzo en Navidad? ¿Nadie piensa en ellas, en todo lo que tienen que vivir estos días y sin tener otro modo de sobrellevarlo?
Yo no puedo dejar de pensar en el bombardeo que suponen estas fechas para los niños: publicidad televisiva, catálogos de juguetes de miles de marcas en los buzones, publicidad en las marquesinas, ofertas en cada establecimiento… img_3744Son situaciones que tiene que vivir y debemos comprender que todos los niños tienen la misma ilusión y si los Reyes son Magos, ¿cómo le explicamos a un niño que no tendrá regalos ese día por muy bueno que sea? Aunque no puedan hacer el esfuerzo su hijo tiene la misma ilusión que el que sí tendrá seguro los regalos que pide.

Y de nuevo pienso: ¿no serían geniales estas fechas para que enseñáramos algo a nuestros hijos, para que fomentáramos esos valores que queremos transmitir?

Este año junto con mis hijos vamos a pedir por aquellos niños que quizás no han visto el catálogo, que no han podido escoger o que no tienen lápiz para escribir la carta. Y así se lo plantearé a ellos. Y de este modo escogeremos algo que ellos desearían para sí mismos pero para otro niño. Explicándoles que no todos los niños tienen la suerte de ver el catálogo o escoger los juguetes de los anuncios de la tele, porque no todos tienen televisión ni pueden ir a la tienda a ver los juguetes.
Y todo esto se verá correspondido en una carta que mis hijos recibirán el Día de Reyes, escrita por Sus Majestades, donde les dirán que les llegó la carta que escribimos y que han llevado los regalos a estos niños. También los Reyes Magos les alentarán a seguir llevando a cabo acciones de este tipo y les felicitarán por ello. De este modo mis hijos tendrán una respuesta a su gesto.

Y así es cómo intentaré inculcar ciertos valores, enseñándole a mis hijos a que empaticen con las situaciones reales que hay a nuestro alrededor, educándoles en aspectos como la solidaridad, el cariño y la comprensión, y sobre todo ayudando a otras familias que verdaderamente no tienen recursos y no podrán celebrar como quisieran el día de Reyes.

¿No pensáis que la Navidad está llena de valores? ¿No creéis que está en nuestras manos inculcar estos valores desde pequeños y hacer que los vivan como algo habitual y continuo en sus vidas? ¿No pensáis que los niños deben tener derecho a disfrutar de la Navidad sea cual sea su situación?

*Nosotros realizaremos todo ese trabajo por los Reyes Magos y llevaremos el juguete escogido a una asociación conocida por nosotros donde las familias demandan este tipo de ayuda.

* Este post surge al ver la ilusión de mi hija frente a los catálogos y anuncios de juguetes y lo que esto removió en mí al pensar que otras familias no podrán complacer a sus hijos a pesar de ver esta misma ilusión en los ojos de sus hijos.

El sueño en familia: el colecho

El sueño del niño es un tema realmente controvertido, del que todo el mundo opina, dan consejo y propone métodos diferentes de dormir al niño.

  
Sabéis que hay corrientes muy variopintas, desde dejar al niño que duerma solo en su habitación desde el primer día, sin ayuda y dejando que llore, hasta la opción de dormir todos en familia hasta que los peques estén preparados para dormir solos o ellos decidan cambiarse de habitación.

Hoy os traigo nueva colaboración con Tutete donde hablamos de un modo de dormir: el colecho.

  
Os propongo que leáis y compartáis vuestra experiencia con el sueño y la hora de dormir, ya que es algo realmente personal y único.

http://chupetespersonalizados.com/2016/02/dormir-en-familia-el-colecho/

Feliz jueves a todos! 

Descubriendo Emocionario, Di lo que sientes

El libro “Emocionario. Di lo que sientes”, escrito por Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel de la Editorial Palabras Aladas, es un clásico de las librerías infantiles, educativas o pedagógicas. Es un imprescindible en cualquier biblioteca que se precie, sin necesidad de ser para niños o tener un fin educativo.

Este libro es especial de principio a fin y os quiero contar por qué.

Para comenzar, sus tapas son duras, algo que me encanta, y tiene un tamaño ideal para poder compartir entre varios y leerlo en grupo y de este modo poder apreciar bien sus ilustraciones.

Éstas son clave fundamental del libro, ya que cada una pertenece a un ilustrador diferente y podemos observar unos diseños muy cuidados, con imágenes llamativas, que transmiten mucho cada emoción narrada y además son específicas de cada una de las emociones.

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DESCRIPCIÓN

Emocionario es un libro que describe 42 emociones cada una en doble página, donde a la izquierda podemos encontrar una descripción breve, sencilla y clara de la emoción y, a la derecha una ilustración correspondiente a lo que describe el texto.

Las palabras que describen cada emoción son realmente precisas, cuidadas y aclarativas. El lenguaje empleado es fácil y sencillo y a su vez muy concreto, lo que da mucha información en pocas frases.

Es un recurso fantástico para emplear con los niños, a partir de los dos o tres años para poder poner palabras a los sentimientos, ya que tendemos a usar cinco o seis emociones en nuestro vocabulario habitual y no expresamos adecuadamente lo que realmente sentimos.

Este libro es un diccionario de emociones, donde podemos encontrar algunas más básicas y sencillas de comprender, a partir de los dos o tres años (tristeza, alegría, miedo, vergüenza, ilusión…), algunas más complejas que comprenderán los niños desde los cinco o seis años (amor, aburrimiento, culpa, celos…) y otras que necesitarán de una mayor madurez y experiencia, que serán propias de identificar a partir de los siete u ocho años (serenidad, remordimiento, gratitud…).

Por lo tanto, se trata de un imprescindible para todas las edades, donde podemos emplearlo como libro de consulta o de lectura diaria, donde poder ir descubriendo según la etapa en la que nos encontremos y las experiencias vividas cada día.

USO Y FUNCIONES

Bajo mi experiencia, puedo daros muchas ideas de cómo emplearlo con los niños según su edad:

1. Con los más pequeños (3-5 años), podemos jugar a describir lo que vemos en cada ilustración y de este modo dar palabra al sentimiento o emoción que creemos encontrar en esa imagen. Hay ilustraciones más claras y fáciles de identificar que otras. También podemos tratar de emplear otros materiales a la vez como muñecos o marionetas que traten de representar la emoción que aparece en cada página, siendo más gráfico para los más peques.IMG_8043

De este modo les quedará una experiencia y un ejemplo de lo que es cada emoción, siempre partiendo de las más básicas y primarias, ya que estamos hablando de niños de menos de seis años, y las emociones no dejan de ser algo abstracto para ellos.

Además en esta etapa podemos jugar a expresar con nuestra cara y nuestro cuerpo cada emoción, siendo una herramienta muy funcional para ellos, ya que a veces los niños tienden a reírse cuando se les prohíbe algo, o a llorar ante situaciones que les desbordan. De este modo, si adquieren herramientas de expresión aprenderán a mostrar sus emociones de forma adecuada y útil.

2. En la siguiente etapa (de 5 a 7 años), podemos descubrir nuevas emociones más complejas, enseñándole a empatizar más con el resto, comprendiendo las emociones de quienes le rodean y no sólo de sí mismo, siendo un ser cada vez más social y más autónomo y autosuficiente, que no depende del adulto para expresarse, sino que ya identifica sentimientos y pone palabras a sus emociones, sin necesidad de enrabietarse, pegar o gritar de alegría en un lugar donde no se debe hacer. Consiguiendo de esta manera, controlarse e identificar el momento adecuado para cada cosa.

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Los juegos de representación de papeles, teatrillos, marionetas y simbolización, permiten al niño meterse en el papel de alguien y mostrar las emociones correspondientes en cada caso.

Es esencial hacerles entrar en la piel del otro y ayudarles a expresar sus emociones si vemos que no saben poner palabras a lo que les sucede.

3. A partir de este momento (ocho años en adelante) el niño es más maduro e identifica gran cantidad de emociones en su día a día. Su entorno le aporta experiencias nuevas cada día que debe ser capaz de gestionar sin el adulto y de identificar de forma adecuada. Teniendo las pautas y bases adecuadas, será un ser más confiado y seguro de sí mismo. Todo el camino realizado anteriormente le proporcionará estabilidad y herramientas para tratar lo que le depare cada día.

Las emociones pueden hacernos sentir fuerte, vulnerable, frágil… y esto puede condicionar nuestra percepción del entorno y nuestras relaciones con el resto. Por lo tanto, gestionar adecuadamente las emociones y ser capaz de poner palabras es muy importante y enriquecedor para el ser humano, sin depender su edad o condición.

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CONCLUSIÓN

Como veis Emocionario es un imprescindible en nuestra mesita de noche al que podemos recurrir a diario y buscar así las emociones  vividas en nuestro día a día.

Puede ayudarnos a gestionar conflictos emocionales tales como rabietas que no parecen tener un origen, disputas, celos entre hermanos, disgustos, decepción ante un cambio inesperado, fallecimiento de un ser querido…

También a poner palabras a emociones fantásticas que no sabemos describir como al tener ilusión por algo, sentirse orgulloso de uno mismo, sentir amor hacia alguien…

Las emociones son fundamentales en la vida. Saber gestionarlas, identificarlas y mostrarlas adecuadamente es esencial para poder relacionarnos con los demás, comprendernos a nosotros mismos y sentir que llevamos las riendas de nuestras vidas. Las emociones son parte esencial de nuestro día a día y ayudar a nuestros pequeños a conocerlas, descubrirás e identificarlas es una tarea preciosa y que agradecerán el resto de sus vidas.

Os animo a contarme vuestra experiencia con las emociones, ¿Cómo las trabajáis en casa? ¿Qué materiales o juegos empleáis para identificarlas? ¿Os parece importante este aspecto en la infancia de vuestros peques?