Cuando tenemos nuestro primer hijo o hija, son comunes las opiniones no pedidas, las comparaciones con otros niños o el continuo juicio respecto a la educación que damos o la manera de criar.
Pero esto aún se acentúa más cuando tenemos otros niños a nuestro alrededor o tenemos el segundo (tercero y sucesivos) hijo o hija, ya que empiezan las comparaciones entre ambos, y todos comienzan a recordar cuando el primer hijo comenzó a comer sólidos, a gatear, a dormir solo, a hablar o caminar.
Y para una madre o un padre, su hijo puede tener mil defectos, pero sigue siendo el mejor, el más guapo, el más listo y el más bueno del mundo, como es lógico.
Y aunque se tuvieran mil hijos, todos serían los más bonitos, inteligentes y preciosos del mundo, porque la maternidad y la paternidad incluyen también este tipo de sentimientos poco objetivos pero necesarios y preciosos en la crianza.
Por todo ello, y por muchas razones más, os hablo hoy en un nuevo post en el club de Malasmadres sobre este tema «No compares a tus hijos», no comparemos entre niños, ya sean nuestros o ajenos, porque los grandes perjudicados de estas comparaciones siempre son ellos.
Si quieres descubrir por qué no debes comparar entre hijos o niños, no te pierdas este post donde los argumentos hablan por sí solos.
Te espero en los comentarios contándome tu experiencia respecto a este tema.

A los más pequeños les gustan aquellos que son llamativos, que tienen diferentes estímulos para sus sentidos, que les mantienes activos y atentos, y según van creciendo van interesándose más por el contenido del cuento en sí, siguiendo el hilo de la historia, potenciando la mirada, la atención, el gusto por la lectura, el amor por los cuentos, su cuidado, la transmisión de valores, la adquisición de nuevo vocabulario y mucho más.
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El blog ha cumplido 4 años, y en facebook ya somos más de 11K, algo que me parecía increíble poder lograr. Gracias a cada un@ de vosotr@s.
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