Cómo afrontar la pérdida de la identidad tras la maternidad

Al convertirnos en madres muchas veces sentimos que nos convertimos y transformamos en alguien nuevo.

Esto no implica que sea un cambio negativo, sino que la mujer de antes se transforma y crece en una mujer nueva, que ahora también es madre, con experiencias nuevas, más conocimiento, otras emociones y capacidades y quizás con otra mirada distinta.

De toda esta transformación de la mujer en su etapa de maternidad, crianza, embarazo, lactancia y mucho más, te hablo en este nuevo post para PenguinKids donde me gustaría conectar con aquello que muchas veces otros no cuentan y que muchas sentimos desde la maternidad.

Lactancia y destete con Alba Padró

Si hay un referente claro en el campo de la lactancia materna, esa es Alba Padró.

A la hora de hablar de lactancia y todo lo que rodea a ésta, cualquier familia que busque información relacionada con este tema, acabará encontrando su nombre, ya que Alba Padró es una gran profesional de este campo que lleva más de 20 años formándose en lactancia de manera continua y no ha parado de actualizarse, crecer e involucrarse con cada caso que le llega o solicita su asesoramiento.

Pero, ¿quién es Alba Padró? ¿Por qué decidió dedicarse de manera profesional a la lactancia materna?¿Cómo empezó su trayectoria? ¿Cuál es su trabajo?

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Normas para visitar a un recién nacido

Cuando un bebé nace, se convierte en un acontecimiento familiar y social de gran impacto, donde cada uno tiene su idea sobre la llegada del nuevo miembro, y es por esto que deben establecerse ciertos límites para poder recibir al bebé y acompañar a su mamá desde el mejor escenario y ambiente posible, donde su bienestar prime por encima de todo.

Siempre habrá a quienes les guste hacer las cosas de un modo u otro, y habrá opiniones y opciones para todos los gustos, pero lo que sí que debemos tener claro de antemano es que hay ciertas normas básicas que deberíamos seguir en este momento tan delicado e importante para la nueva familia, donde nace un bebé y se inician nuevos lazos y vínculos, donde se recibe una nueva vida inmadura y vulnerable.

El tándem mamá-bebé, papá- bebé, es lo más importante en este momento, deben conocerse poquito a poco, tener sus tiempos de descanso tras el parto, anteponiendo sus necesidades a las de cualquier otro, escuchando lo que necesitan y sienten que quieren hacer, estableciendo sus rutinas, descubriéndose, eligiendo la manera de alimentar al bebé, dormir y calmarse, entre muchas otras cosas.

Cada familia establecerá sus claves para este momento tan personal, pero la realidad es que las visitas al hospital en muchos casos se llevan a cabo por un tema cultural, por una costumbre que se lleva realizando décadas, pero comienza a ser algo muy cuestionado en la sociedad actual.

Los expertos aconsejan limitar las visitas al hospital, para que el vínculo entre mamá, papá y bebé se establezca sin prisas, con naturalidad, respetando sus necesidades y ritmos. Además el bebé está adaptándose a este mundo, donde todo es nuevo para él. Los sonidos, las luces, los olores, la temperatura…; y no debemos olvidar que el sistema inmune del bebé está totalmente inmaduro, por lo que hay que extremar las medidas de higiene y ser responsable.

Y, además, la mamá seguramente necesite descansar, tras un esfuerzo tan grande como es el parto, ya sea vaginal o por cesárea. En ambos casos se trata de un proceso de cambio grande, del que se necesita recuperar, poder cuidarse, dormir o descansar cuando así lo necesite.

Aún así, si se decide que habrá visitas al hospital, estos son unos imprescindibles a llevar a cabo que pueden ayudarte en este momento:

  1. Llama antes de hacer una visita, aunque seas el mismísimo rey. Hay momentos en los que bebé y mamá descansan o prefieren estar a solas. No te lo tomes como algo personal, respétalo.
  2. Respeta los horarios de visita aunque el hospital no los tenga. Lo habitual es preguntar a la familia o sino ir en un horario donde no se interfiera ni la comida ni el descanso (10:30-13:30/17:00-20:00).
  3. Si estás enfermo no hagas visitas. No pasa nada porque el bebé conozca a sus seres más queridos dos semanas más tarde. Se trata de priorizar la salud por encima de todo.
  4. Haz visitas cortas, ya que bebé y mamá se están conociendo y necesitan tiempo para ellos.
  5. Lávate las manos antes de visitar al bebé, en un baño del hospital, justo antes de entrar a la habitación, sin usar el de la mamá.
  6. El bebé no es un trofeo que pasa de mano en mano. Tiene que estar con su mamá, su papá o en donde ellos decidan. Ya habrá tiempo de cogerle.
  7. El bebé se está adaptando al mundo. Por lo que debe estar lo más cerca de su madre, ya que lleva nueve meses junto a ella y es donde mejor va a estar, oliéndola, oyendo su corazón y tocándola.
  8. No uses el baño de la mamá, ni su armario o su cama para sentarte. Por respeto y por higiene.
  9. Respeta las tomas donde bebé y mamá necesitan intimidad y calma para tomar el pecho o su biberón.
  10. No hables del aspecto de la mamá. Las frases típicas de “tienes cara de cansada”, “no se te ha bajado nada la tripa” o “vaya pelos llevas” no aportan nada.
  11. Acuérdate de preguntarle a la mamá cómo está y darla apoyo, ya que el postparto es un momento duro y la empatía y el cariño es todo lo que necesita.
  12. No des consejos. Lo que más ha escuchado la mamá durante su embarazo son consejos, por lo que ahora necesita apoyo y ánimo, no experiencias ajenas u opiniones.ezy-watermark_22-01-2020_09-18-00a.u00a0m.

Y lo más importante y que menos solemos recordar es que ofrecer ayuda en lo que necesiten no es ayudar en lo que tengamos nosotros en mente como necesario, sino preguntar a la nueva familia en qué necesitan verdadera ayuda o qué les resultaría útil que hagamos en este momento. Ese es el verdadero y único significado de ayuda.

Quizás les ayude más que les lleves comida a casa para cuando lleguen no tener que perder tiempo en esto, o que les ayudes con los papeles y trámites que tendrán que realizar ahora. Ayudar no es hacer lo que uno quiere, sino lo que el otro necesita.

Estos imprescindibles son muy básicos y razonables, donde el sentido común prima a la hora de ir a conocer a un bebé, ya sea en el hospital o en la casa, ya que lo primero en lo que debemos pensar es en la mamá y en su bebé, y no en lo que nosotros deseemos o queramos, por muy buena intención que tengamos.

Nadie duda de que lo que queramos sea demostrar todo nuestro amor a ese nuevo bebé, pero quizás es más importante en este momento comprender que la llegada al mundo para él es un cambio muy brusco y lo que necesita es tan solo los brazos de su madre o su padre, alimento y calma.

Ya habrá tiempo de todo lo demás durante toda su vida, ¿no crees?

Cómo fomentar la paciencia en los niños

Muchas veces nos vemos pidiéndoles a los niños algo que no tenemos o no mostramos nosotros, y por ello no encuentran ni el ejemplo para poder imitar y llevar a cabo la conducta ejemplar.

Con la paciencia sucede igual que con el resto de conductas. No se trata de preguntarse cómo lograr un objetivo a través de la magia y lo inalcanzable, sino que lo que verdaderamente funciona es la constancia, el ejemplo y el esfuerzo diario por mostrarse tal y como solicitamos, como buen modelo de conducta para nuestros niños y niñas.

Además, debemos plantearnos los pros y los contras de ser paciente o impaciente dentro del hogar, y las consecuencias de cada una de estas conductas. Hoy te cuento todo sobre la paciencia, los beneficios que tiene emplearla y algunas claves para mostrarse más paciente en situaciones de estrés.

Todo en este post en mi nueva colaboración con el Club de Malasmadres. ¡No te lo pierdas!

En la piel de Nerea y su pequeño

Ahora hace un año que comencé esta aventura con esta sección tan bonita y emotiva, que me ha hecho conocer a muchas familias, a sus peques y sus historias. Por las que mucha gente me ha preguntado y me han reconocido haberse emocionado, yo la primera.

Esta sección es la más emotiva de todo el Blog y la que nos hace vivir de cerca la realidad de muchas familias que acuden y viven la atención temprana a diario.

Me encantaría dar las gracias a todos los que habéis participado hasta ahora y animar a los que estéis ahí leyendonos y podáis aportar vuestra experiencia, para dar visbilidad, para difundir, para ayudar, para expresar, para lo que se os ocurra! 

Mil gracias a todos y en especial hoy GRACIAS a Nerea, por dejarnos ponernos en su piel. Gracias de corazón por abrirte en este espacio y ser tan generosa, atenta y amable. No tengo palabras para agradecerlo. Gracias por dar tanto valor a las terapias y por explicarnos tan bien vuestro día a día.

Os dejo con ella:

Hace unas semanas la estupenda Alejandra Melús nos proponía participar en la sección de su blog “Me pongo en tu piel” que relata las experiencias de padres con niños con diversidad funcional o patologías congénitas y su relación con las terapias.
Me pareció una idea estupenda y me emocionó mucho leer las historias de otros papás.
Pues allá voy con un breve resumen de la nuestra:

Nuestra historia comenzó en la primera ecografía que programa la seguridad social en España (sobre las 12 semanas de gestación) .Nosotros ya nos habíamos hecho a las 8 semanas una por lo privado donde todo era aparentemente “normal” así que no tenía más nervios añadidos que cualquier otra mamá primeriza.
Lo recuerdo como uno de los peores días de mi vida. Me dijeron que el bebé presentaba dos higromas quisticos bilaterales en la garganta, de gran tamaño. El pronóstico era grave, cuestión de semanas.

Nos propusieron dos alternativas, interrumpir el embarazo o hacernos una biopsia corial fish (con un índice muy alto de riesgo). Nos decidimos por lo segundo.
Esa fue su primera prueba genética… con resultado de cariotipo normal. El principio de un sinfín de pruebas… de un camino que desconocíamos y del que ahora aún seguimos sin ver el “fin”.

Me veían cada 8 días en el hospital, porque seguían pensando que el bebé no sobreviviría . Pero ahí estaba él … convirtiendo el “no” en “si”.
En una de estas revisiones…en la ecografia morfológica , sucedió algo increíble…No encontraban los higromas. No había resto de ellos. La repitieron a la semana y seguían sin estar. ¡Habían desaparecido! Podíamos estar tranquilos el resto del embarazo. Me sacaron de riesgo y segui las semanas restantes como cualquier otra embarazada.
Yo tenía muchas pesadillas, le decía a mi pareja que el bebé estaba enfermo. Llamemoslo preocupación por lo vivido o intuición de madre.

Y así fue… Seguir leyendo