En vacaciones, casi sin ser conscientes, el uso de pantallas se dispara.
No sólo en los niños sino también en los adultos. La televisión, las tablets, el uso del móvil… se acentúa mucho más de lo que quisiéramos, dejando de lado el juego en la vida real, el aburrimiento, los juegos de mesa o la lectura.
Durante esta época navideña cuesta no centrarse en el consumismo y en el bombardeo de planes, actividades y otras costumbres que empiezan a ser el centro de la Navidad, dejando de lado aquello que realmente es esencia de estas fechas.
En este nuevo artículo que he escrito en la revista de Penguin Kids hablo de los valores, además de las costumbres y tradiciones que resultan imprescindibles en una Navidad conectada con lo emocional, las necesidades básicas y afectivas.
La magia de leer en Navidad todos juntos, en el sofá o antes de dormir, con una mantita, luz tenue, contando historias mágicas, cuentos clásicos o costumbres de otras culturas, no tiene precio.
Encontrar cuentos y libros que nos transportan a unas Navidades llenas de tradición, donde los personajes clásicos son protagonistas, donde la magia está presente y la ilusión se puede casi tocar es, sin duda, una de las cosas más bonitas de estas fechas.
Algunos tienen la falsa creencia de que Papá Noel es un invento de los americanos y de la marca Coca Cola, pero nada más lejos de la realidad, ya que se trata de una tradición que comenzó en el siglo III d.C. con el obispo Nicolás de Bari.
En este artículo te cuento todo sobre Papá Noel, los Reyes Magos e incluso sobre el Grinch, que cada día está tomando más fuerza en nuestro país y se está volviendo un personaje tradicional dentro de nuestras costumbres.
A veces no sabemos cómo abordar este tema que inevitablemente nos llega en algún momento a todos los que tenemos hijos e hijas.
Las creencias de cada uno, nuestras tradiciones, los ideales que seguimos, van a ser los que nos lleven a tomar un camino u otro a la hora de abordar este momento que sin duda va a llegar.
Es aquí donde aparecen innumerables preguntas para nuestros hijos y debemos haber preparado las respuestas para poder acompañar este momento tan importante y significativo en la infancia de un niño.
Hay infinitas maneras de abordar la conversación, pero hay ciertos aspectos que pueden ayudarnos a acompañarla con herramientas, de un modo empático, poniéndonos en el lugar de la niña o el niño, abordándolo con naturalidad, mucho afecto y verdad.
He escrito un artículo donde te cuento cómo tratar este tema en el momento en que la pregunta llegue a tu hogar, sin haber un sólo modo de hacerlo, sino infinitos, tantos como familias hay en el mundo, pero tratando de emplear la empatía y el afecto por encima de todo.
No se trata de ser padres o madres perfectas sino de ser adultos conscientes de las situaciones, que se informan y tratan de acompañar a sus hijos del mejor modo posible.