Por qué no hay que castigar a los niños y las niñas sin recreo

Desde hace décadas castigar sin recreo es un clásico ante aquel alumno que no sigue las normas o los límites del centro educativo pero, ¿es esto eficaz?

¿Dejan de saltarse las normas aquellos niños o niñas que se quedan sin recreo?

Lejos de conseguir el efecto deseado, los castigos consiguen todo lo contrario, ya que el niño o la niña que está castigado siempre suele ser el mismo, por lo que el castigo estaría siendo ineficaz, pero aún así se sigue aplicando generación tras generación.

Te comparto aquí una entrevista en la que he participado para el diario El País donde varios expertos hablamos del castigo, de su efectividad y de las alternativas a éste.

Puedes leerlo completo aquí.

El patio o recreo en el colegio. Su importancia.

Para muchos niños y niñas la hora del recreo es un verdadero suplicio.

Hay alumnos que no tienen un grupo de amistades fijas, a los que no les gustan los espacios abiertos, llenos de gente o a los que les cuesta más socializar.

Dentro del centro escolar hay cientos de alumnos y cada uno de ellos tiene unas necesidades diferentes y unas características únicas.

Sabemos que es complicado reflejar todo ello en un currículo, pero es imprescindible que las leyes contemplen el espacio del recreo como lo que es, un tiempo esencial para el desarrollo de los niños y las niñas.

Cada día ellos pasan en el recreo un mínimo de 30 minutos, lo que hace que sea una asignatura diaria que ni se evalúa ni se registra ni se reconoce dentro del currículo escolar.

Te cuento mucho más sobre el tiempo de recreo en este nuevo post que he escrito para el club de malasmadres.

Espero tu opinión. Feliz día.