Muchas veces nos vemos pidiéndoles a los niños algo que no tenemos o no mostramos nosotros, y por ello no encuentran ni el ejemplo para poder imitar y llevar a cabo la conducta ejemplar.
Con la paciencia sucede igual que con el resto de conductas. No se trata de preguntarse cómo lograr un objetivo a través de la magia y lo inalcanzable, sino que lo que verdaderamente funciona es la constancia, el ejemplo y el esfuerzo diario por mostrarse tal y como solicitamos, como buen modelo de conducta para nuestros niños y niñas.
Además, debemos plantearnos los pros y los contras de ser paciente o impaciente dentro del hogar, y las consecuencias de cada una de estas conductas.
Hoy te cuento todo sobre la paciencia, los beneficios que tiene emplearla y algunas claves para mostrarse más paciente en situaciones de estrés.
Todo en este post en mi nueva colaboración con el Club de Malasmadres. ¡No te lo pierdas!

A los más pequeños les gustan aquellos que son llamativos, que tienen diferentes estímulos para sus sentidos, que les mantienes activos y atentos, y según van creciendo van interesándose más por el contenido del cuento en sí, siguiendo el hilo de la historia, potenciando la mirada, la atención, el gusto por la lectura, el amor por los cuentos, su cuidado, la transmisión de valores, la adquisición de nuevo vocabulario y mucho más.
Os dejo
– Los estudios avanzan y se tiene cada vez más información, de manera inmediata, desde casa, y además se tiene más en cuenta la individualidad de cada niño a la hora de educarle, ofrecerle objetivos y tratar de que los cumpla.
– Se centra en el niño y la niña como motor de aprendizaje.
Los niños expresan sus sentimientos como pueden y saben. Dependiendo de su madurez, su situación y su experiencia, son capaces de expresar aquello que quieren, sienten o padecen de un modo u otro.
Hoy os lo cuento