Al comienzo del curso, tras varios días de clase, algunos niños y niñas empiezan a dejar de ir contentos como iban al inicio o a dejar de querer hablar del cole.
¿A qué se debe esto? ¿Son las llamadas regresiones? ¿Qué podemos hacer para ayudarles?
Aprender a llevar el inicio de curso del mejor modo posible hará que las fuerzas y las energías de los menores estén enfocadas en lo verdaderamente esencial. Descubre las siete claves para hacerlo con buen pie.
Ya llevamos unas semanas de cole, y es ahora cuando muchos peques no quieren ir, ya que ya conocen el espacio y la nueva rutina, los horarios…
También puede suceder que nos encontremos ante un niño o una niña que ha vuelto a hacerse pipí cuando ya tenía adquirido este hito, o que duerme peor, o que está cambiando sus hábitos en cuanto a la alimentación, o que se muestra más inseguro, mimoso o pegado a nosotros.
Todo esto pueden ser regresiones en los hábitos ya adquiridos, y se trata de señales que el niño nos muestra de cómo se está adaptando a la nueva rutina y qué necesita de nosotros para poder adaptarse adecuadamente a este nuevo medio, horario y espacio.
Te cuento en este post cuáles son las regresiones que podemos observar en los niños y en las niñas tras la vuelta o el empiece del colegio, y cuál es nuestro papel como adultos en cada uno de los casos.
La vuelta al cole ya está aquí y con ella muchas emociones aparecen en nuestros niños y niñas, dentro de nuestro hogar y nuestras familias.
A veces no sabemos cómo realizar los cambios en la rutina, cómo anticipar lo que vamos a ir viviendo, cómo hacer que se vuelvan a instaurar los horarios que teníamos hace unos meses, y a esto se unen las emociones de nuestros hijos, que están más sensibles, irascibles, nerviosos… y no es fácil en ningún caso afrontar una época de cambios de este modo.
Una de las principales preocupaciones o hitos a tratar es la separación entre familia y niño, ya que este proceso debe darse de manera paulatina, acompañando las emociones del niño, validándolas, entendiendo sus necesidades y dándole seguridad, tiempo y calma, o lo que es lo mismo, favoreciendo y respetando su proceso de adaptación.
Llega el fin de las vacaciones escolares y nos empezamos a poner en modo cole, por lo que la rutina tiene que volver a instaurarse y es esencial que nos planteemos cómo vamos a gestionar y acompañar este proceso.
Hay algunas claves que pueden sernos de gran ayuda a la hora de comenzar de nuevo el curso de una manera exitosa:
– Ir poco a poco instaurando las nuevas rutinas y horarios
– Podemos elaborar un calendario de rutinas, con fotos, imágenes o pictos
– Realizar los cambios conjuntamente, hablándonos entre todos e informando a los niños de ello
– Validar y acompañar las emociones que vayan surgiendo, abrazándolas y dejando que fluyan
– Comprender que cada proceso lleva su tiempo y dejando que la adaptación sea individual
– Confiemos en los profesionales de la escuela que acompañan a nuestros hijos
Y además de todo esto, en el post que he escrito para la Revista de Penguin Kids, te dejo herramientas y cuentos para acompañar este proceso de manera adecuada, con ideas y títulos que pueden servirte desde los 2-3 años hasta los 8, aproximadamente.