JUEGOS DE PSICOMOTRICIDAD

Hay dos juegos que me gustaría compartir con vosotros ya que gustan mucho en mi labor como psicomotricista. Están recomendados especialmente para niños de entre tres y seis años. Para ello debemos preparar material:

1) TENDER LA ROPA: 2 o más personas.
– Con tela vieja de alguna prenda que ya no queramos o no usemos, recortaremos dibujando pequeñas prendas de ropa, como calcetines, camisetas, pantalones, etc. Trozos pequeños, del tamaño de una mano. Podemos buscar dos o tres telas diferentes y recortarlas, de tal modo que nos quedarán miniprendas de ropa.
– Pinzas de la ropa grandes.
– Una cuerda larga.
– Una caja para guardarlo.
El juego consiste en poner la cuerda extendida como si de un tendedero se tratara, la podemos atar a dos sillas por ejemplo. Se les pedirá a los niños que tiendan la prenda que nombramos, por ejemplo, calcetín blanco. Y que corran, lo busquen en la caja, cojan una pinza y lo cuelguen en la cuerda. Con ello se fomenta la competitividad, la atención, los juegos de equipo, ya que si son 4 o más niños, habrá dos por grupo y tendrán que hacerlo los dos bien para ganar a los rivales. También fomenta la discriminación de prendas, colores…
Se mejora la motricidad fina, ya que poner las prendas con una pinza en la cuerda puede resultar muy complejo para un niño y necesita de práctica para realizarse adecuadamente. Y también tendrán que contar las prendas que ha colgado cada equipo, así que trabajarán conceptos numéricos. Aunque sean rivales tendrán que compartir cuerda, aspecto importante a trabajar entre niños, compartir con el rival el espacio, respetando al otro. Ganará el equipo que más prendas cuelgue o que antes lo haga.
Es un juego muy completo, sencillo y económico. Suele encantar a los niños.

2) EL JUEGO DE LAS MEDALLAS: 2 o más personas.
– Goma eva o fieltro de 3-4 colores.
– Cuerda elástica o cinta elástica para hacer el collar de cada medalla.
– Una caja para guardarlo.
Hay que recortar el fieltro o la goma eva con las tres formas geométricas básicas (círculo, triángulo y cuadrado) de dos tamaños cada color de tal manera que quede: dos círculos rojos, uno grande y otro pequeño, y así con cada forma y color. Una vez tengamos todas las formas de todos los colores y tamaños, las haremos un agujerito en la parte superior para poder introducir la cinta elástica para hacer una medalla o un collar con cada forma. De tal modo que quedarán hechas las medallas para empezar a jugar.
El adulto debe repartir las medallas por el espacio donde se vaya a jugar, dejándolas por el suelo, la superficie, a la vista de los niños pero separadas.
Los niños se colocarán en un punto de salida esperando a que les den la orden y el adulto nombrará la medalla que hay que buscar: círculo amarillo pequeño, por ejemplo. El niño que antes la encuentre se la colgará del cuello, como ganador de esa medalla por haberla encontrado el primero. El que más medallas tenga al final, es el que gana.
Con este juego se fomenta la espera de turnos, ya que hay que esperar a que el adulto diga la medalla que hay que buscar. Es un juego que requiere atención y buscar con la vista y discriminar. También se trabaja la competitividad, la motricidad gruesa a través de la carrera y la parada, el conocimiento y adquisición de las formas geométricas básicas y de los colores. Aprenden los tamaños y a contar cuantas medallas llevan colgadas.
Es un juego muy completo, que encanta a los niños y es realmente económico.

Espero que os gusten estas dos propuestas que os pueden venir genial de cara a la Semana Santa. Si tenéis cualquier pregunta no dudéis en realizármela.

Tres consejos para el finde

Este finde es buen momento para disfrutar de tus peques:

– Si tu bebé te habla o hace repetición de sílabas redobladas (pa, pa, pa… ta, ta, ta…), gorgojeos, contéstale siempre que puedas, dándole su tiempo para que vuelva a contestarte. Intenta mantener diálogos con él. Cántale canciones, sonríele, hazle pedorretas, chasquidos con la lengua… Fomenta su lenguaje.

– Enséñale objetos llamativos, novedosos, sencillos donde tenga que entretenerse en darles función, explorarlos, manipularlos… La imaginación hay que desarrollarla desde pequeños!

– Déjale mucho en el suelo, que se mueva, explore, toque, pueda voltearse, reptar, gatear, tocarse el cuerpo y los juguetes que tenga cerca, con los pies al aire para sentir más…

Y sobre todo, disfrutad del fin de semana de vuestros tesoros más preciados! El tiempo pasa volando y hay que disfrutar cada minuto del tiempo libre!

Feliz finde!!

La importancia del vínculo afectivo

Al estudiar mi carrera fueron muchas las asignaturas que me hablaron del vínculo afectivo entre madre e hijo, y entre profesional y alumno y, cómo debía trabajarse sobre todo en este último campo para ser un buen profesional, cercano pero sabiendo mantener la distancia adecuada con cada caso.

En el máster que realicé, profundizaron mucho más en el tema. Nos hablaron sobre la importancia de vincularse de un modo sano con los niños a los que intervendríamos.
Nos explicaron que los niños conseguían más objetivos en un ambiente de seguridad, calma, afectividad, profesionalidad…Y sobre todo, que eran más felices si lo hacían de este modo. Y ante todo, mi propuesta como profesional siempre ha sido buscar el progreso respetando la Infancia y su felicidad. (Siempre digo, que en el futuro cuando uno mire hacia atrás le quedarán los recuerdos a nivel emocional, lo feliz o lo infeliz que fue, los momentos que sus padres le dedicaron para jugar, viajar, ir al parque, etc.).
Gracias a eso, aprendí poco a poco que mis intervenciones debían empezar siempre por ese punto. Había que favorecer primero el vínculo afectivo con el niño antes de trabajar otros objetivos.
Durante mi experiencia profesional mi forma de intervenir ha sido siempre esta. El vínculo es lo primero. Desde ahí parto para seguir un camino largo con cada niño, donde quizás estemos trabajando durante muchos años juntos y la base debe ser sólida como en toda relación entre personas.
Debido a que mi trabajo se basa fundamentalmente en el tratamiento a niños con dificultades y sus familias y entorno, muchas veces el vínculo de las familias con los pequeños es costoso de establecer, ya sea porque las expectativas marcadas no se han cumplido, porque es complicado enfrentarse a los problemas, porque todo nos ha pillado de imprevisto, cuesta enfrentarse con la realidad… Es lógico comprender que el vínculo deba trabajarse.
También considero que a la hora de tener un hijo a cualquiera le pueden sorprender este tipo de sentimientos, ya que poco a poco se debe ir conociendo al nuevo miembro de la familia, se deben adaptar todos al cambio, conocerse, cambiar hábitos y horarios, superar problemas tan cotidianos como la falta de horas de sueño, los imprevistos, problemas con la lactancia materna, etc.
Todos estos aspectos pueden hacer que necesitemos trabajar el vínculo con nuestros hijos poco a poco.
Os propongo algunas de las actividades que yo planteo dentro de mis sesiones a los padres con sus hijos:
1) Dedicar un tiempo exclusivo al niño al día, establecido como rutina, donde realicemos una actividad placentera para ambos.
2) Hablar mucho al pequeño, a todas horas aunque creamos que no nos atiende o no comprende lo que decimos.
3) Buscar su mirada y sonreírle, decirle palabras de cariño, buscar el contacto ocular, tan importante en las relaciones sociales.
4) Hacer un masaje tras el baño, dedicándole diez o quince minutos a esta actividad, por su tronco, extremidades, carita, manos, pies, etc. Hay centros de salud públicos de la Comunidad de Madrid donde enseñan incluso a realizarlo tras el parto de forma gratuita.
5) Tratar de establecer lactancia materna, ya que es un momento único con el pequeño y, sino dar el biberón exclusivamente la mamá o el papá, para fomentar ese momento especial, donde se establecen caricias, contacto ocular, oler a su mamá, gorgojeos…
6) Portear a tu bebé en un fular elástico o en una mochila ergonómica, dependiendo de su edad y tamaño, buscando la comodidad y postura adecuada del niño, y el contacto tan directo de éste con su madre.
7) Realizar juegos de interacción recíproca como las cosquillas, el cucu-tras, las pedorretas…
8) Bañarte con tu bebé y darle confianza haciéndole flotar entre tus brazos, mojándole poco a poco, realizando caricias…
Y otras muchas que se os irán ocurriendo.
Establecer un vínculo afectivo sano y seguro hace que nuestros hijos sean autosuficientes, tengan mejor autoestima, se sientan seguros, se valoren más a sí mismos, tengan menos miedos, no muestren problemas a la hora de la separación con los padres…
Un niño que tiene un vínculo seguro, no busca constantemente aprobación del adulto, siente autonomía para tomar decisiones y, puede separarse de sus padres sabiendo que éstos van a estar siempre ahí.
Para que luego pueda separarse, debe tener una base sólida de afectividad, amor, comprensión, calma y seguridad con sus padres.

La importancia del tono de voz

Hoy os voy a hablar de eso, de lo importante que es el tono de voz en el que hablamos a los niños y a todos en general, pero en este caso hablaremos de los más pequeños. Los niños al inicio de su vida sólo comprenden y responden al tono en el que nos dirigimos a ellos. Un bebé no es capaz de comprender el mensaje que le damos sino el tono en el que se lo decimos. Gracias a la expresión facial y corporal va comprendiendo ese mensaje unido al tono. Por todo ello debemos pensar en la importancia de esto a la hora de dirigirnos a nuestros pequeños. Si un niño está calmado y el tono que empleamos al tratar con el es melódico y alegre, unido a nuestra sonrisa o nuestro gesto, el bebé tomará ese acto como positivo y responderá con una sonrisa, con su atención, dará respuesta con vocalizaciones, etc. Si un niño está enfadado, enrabietado o llorando y, empleamos un tono alto, nervioso y repetitivo, tan sólo conseguiremos más ansiedad y descontrol de la situación. Si por lo contrario actuamos guardando silencio ante tal situación o hablando a nuestro bebé susurrándole o casi sin hacer sonido, acabará calmándose antes y tranquilizándose, ya que el adulto estará controlando la situación con un tono de calma y paz. En todo diálogo entre personas sucede del mismo modo aplicado a cualquier edad. Si al discutir con un adulto, uno de ellos guarda más calma y mantiene un tono de voz bajo y tranquilo, la situación tenderá a relajarse antes que si ambos están descontrolados y con un tono de voz agitado. Os animo a probar como cuando un bebé llora si se le susurra al oído, acaba calmándose mucho más rápido que al cantarle alto o pedirle en voz alta que se calme. A veces el silencio es la mejor intervención y la mayor herramienta de respeto hacia el otro. Mantenerse en silencio y esperar a que el otro nos llame es igual o más importante que hablar a nuestro bebé. Estar en silencio y escuchar al otro es algo que debe aprenderse y debe ser enseñado. Es tan importante saber hablar y contar como saber escuchar. Un abrazo!

Compartiendo mi experiencia

Siguiendo con las recomendaciones de ayer, he descubierto que tras probar varios productos me voy quedando con los que más me convencen aunque resulten extrañamente baratos o algo bastante caros, lo que importa es estar contentos con lo que compramos para nuestro bebé. Los pañales los he usado de varias marcas, gracias a las tartas de pañales que me han regalado amigos y familiares, y he descubierto que los de Lidl ultra finos, son los mejores. También me han recomendado los de Carrefour y estamos probándolos, y no están mal. Pero los de Lidl me han sorprendido muy gratamente.

Las toallitas sin duda de Dodot Sensitive, son muy gruesas, resistentes, con buen olor y cuidan la piel del bebé.
Un gran descubrimiento, algo caro (18€ aprox.), pero que ha merecido como nada la pena, ha sido el remedio que nuestra pediatra nos ha dado para los cólicos, Reuteri. Es un aceite compuesto por lactobacillus que no se considera medicamento, no incluye prospecto y se le da al bebé antes o después de una toma. Con 5 gotas diarias desaparecen los cólicos de inmediato. Un milagro y encima sin riesgos para el pequeño.
La leche en polvo, si es necesaria, como complemento al pecho o como único alimento, recomendaría Almiron Advance Digest AE/AC. Es de las más caras pero es verdad que funciona muy bien para los cólicos y para el estreñimiento.
Seguiré compartiendo mis recomendaciones poco a poco cada día! Un abrazo!