Categoría: DESCUBRIENDO CUENTOS
Nuevos títulos con amor
Día del libro
- Colección «toca toca» de Combel Editorial: son muchos cuentos diferentes con texturas, sonidos, contrastes. Muy llamativos incluso para los bebés. Los hay de cartón o tela.

- «100 primeras palabras» de Beascoa: se trata de un libro con el vocabulario básico inicial para un niño. Es muy parecido al que os comenté hace unos días.

- «Por cuatro esquinitas de nada«: un libro que tiene como protagonista a Cuadradito, que vive en el mundo de los Redonditos. Habla sobre igualdad. Muy recomendable.

- «Elmer» de Beascoa: habla sobre un elefante de colores que quiere ser como el resto de elefantes. Está muy de modo en centros infantiles y escuelitas.

- «Yo mataré monstruos por ti«: este me lo regaló una buena amiga y es uno de mis preferidos, no sólo por el nombre de la protagonista sino por el contenido. Trata de una niña que tiene miedo a los monstruos y a la noche y esta historia gira completamente para convertirse en un precioso cuento.
Cómo conocer nuevo vocabulario
Hoy me gustaría hablaros de algunos métodos para hacer que el niño conozca los primeros conceptos de su vida (aparte de papá, mamá…) y vaya adquiriendo cada vez más.
Desde mi experiencia profesional, los objetos en sí son los que mejor hacen conocer al niño su entorno y aprender de él. Los objetos físicamente son más sencillos de explorar y reconocer, recordar y memorizar.
Si ofrecemos una pelota a un niño y la toca, la explora, juega con ella, se la nombramos…, irá conociéndola y la nombrará para pedirla, para darla, para jugar…
Lo mismo sucederá con el resto de conceptos.
Si queremos que adquiera más vocabulario de otras maneras diferentes, encuentro muy atractivo ofrecerle libros sencillos con imágenes del día a día, como el libro «Mis primeras 100 palabras» de Beascoa.
Son imágenes reales de distintas familias semánticas: comidas, transportes, animales, colores, emociones, objetos cotidianos, de la casa…
Es muy llamativo para los pequeños, ya que tiene colores y son muchas imágenes pero cada una está en un recuadro diferente.
Es un libro muy sencillo con vocabulario básico, con tapas y hojas duras, fáciles de manipular por el niño que se pueden limpiar con un papel si se ensucian y es de tamaño grande.
También hay otra forma más personal de realizar esto mismo, de forma DIY, que tan de moda está, es decir, hacérselo uno mismo, sacando fotos a los objetos que queramos enseñar al niño y plastificarlas o hacer un álbum con ellas y, así podemos nombrárselas como si de un cuento personalizado se tratara.
Pero sobre todo, no olvidemos, que lo que el niño necesita es que el adulto le nombre los objetos del entorno cada día, en su vida cotidiana, dedicándole tiempo para hablarle, contarle, aunque creamos que es muy pequeño para entenderlo todavía.
El lenguaje debe estar presente desde el nacimiento. El tono de voz que empleamos, la expresión facial y corporal, las palabras, la melodía de la conversación…, todo ello, hace que el niño vaya adquiriendo su base para comunicarse.
Con estas actividades potenciamos la atención, la comprensión, la adquisición de nuevos conceptos, la interacción recíproca entre adulto y niño, los diálogos, la espera de turnos… Y, sobre todo, la dedicación de tiempo al niño, que es lo más importante.










