Cómo enfrentarnos al miedo

Hasta el más mayor y más valiente, alguna vez ha sentido, siente o sentirá miedo.
Pero, cuando tenemos hijos ¿debemos ser capaces de todo? ¿Debemos hacerles cree que los adultos no tienen miedo?

Hablar con normalidad y sencillez de la vida, ayuda a los niños a comprender mejor el entorno y la realidad que vivimos, sabiendo y reconociendo los sentimientos desde pequeños, tanto en sí mismos como en las personas que le rodean.
El miedo es un sentimiento más dentro de los muchos que el ser humano puede percibir a lo largo de su vida.
No conocer lo que va a suceder (el miedo a lo desconocido), adelantarse a los acontecimientos, tener miedo a algo queincluso al descubrir nos acabará gustando, crear ideas preconcebidas de lo que será el futuro, las diferentes preocupaciones, distintos percances o pérdidas en la vida, nos pueden hacer sentir miedo.

fullsizerender-8Un miedo que es lógico y prácticamente inevitable en muchas de estas situaciones.

Pero, ¿cuál es la diferencia entre el adulto y el niño?
El adulto es capaz de racionalizar las situaciones y poner palabras a lo que siente. Además de poner distancia y serenar las situaciones, dando tiempo y espacio a todo, intentando calmar las emociones.
En cambio, los niños, sienten y son más viscerales y espontáneos, no se paran a pensar ni a razonar sobre lo que sienten, sino que actúan de manera rápida y efervescente.

La labor del adulto es acompañar en esta expresión de emociones y canalizarlas de manera adecuada, mostrando ejemplo y guía para ello, pero no ocultando y mostrando hermetismo, sino dando un modelo ajustado y real de las emociones y del miedo en concreto.
Cuando el adulto acompaña el miedo del niño ha de ayudarle, verbalizándolo: «A mí también me da miedo no saber qué pasará mañana en el médico, si sentirás dolor o algo nuevo, y es normal y lógico que tengas miedo, pero yo estoy contigo».
O incluso en nuestros propios miedos también exteriorizaremos este sentimiento en alto: «¿Sabes? He tenido una pesadilla y he pasado miedo, aunque luego he pensando que era sólo un sueño y me he tranquilizado».

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Para el niño ver que sus figuras de referencia, sus padres, sienten y padecen igual que él y son capaces de expresarlo y sobrellevarlo, le hace sentirse tranquilo, calmado y aliviado.
Y además de este modo sabrá que puede consultar con sus padres, compartir con ellos sus miedos e inquietudes y consolidará el vínculo entre ellos, afianzándose al compartir sus emociones y experiencias.

La capacidad del adulto para racionalizar y poner palabras a los sentimientos y las emociones, nos hace que tengamos miedo y seamos capaz de sobrellevarlo mejor de lo que lo hace normalmente un niño pero esto no quiere decir que los adultos no tengamos miedo o tengamos que ocultarlo ante los niños, fingiendo ser súper héroes o algo irreal que no ayuda a los niños a entender el mundo con claridad.

Ante todo, enseñar a los niños a empatizar dándoles ejemplo de cómo resolver situaciones ante distintas emociones, les brinda estrategias para enfrentarse a la vida de una manera real y adecuada.

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Y tu, ¿piensas que es positivo enseñarles a no tener miedo? ¿Es necesario poder con todo o mostrar que se puede con todo o por el contrario, debemos mostrarnos tal y como sentimos?

Descubriendo métodos alternativos en la enseñanza 

Desde hace tiempo vienen sonando con fuerza las nuevas pedagogías y los métodos alternativos a la enseñanza convencional. Cada vez son más los que se suman a este modo de crianza, donde el respeto y la participación del niño son las clave.Contemplar estos nuevos modelos puede hacernos abrir los ojos ante los cambios que están surgiendo en la enseñanza.

Hoy os hablo del método que está en boca de todos tras saltar a la palestra por ser el que el Príncipe Guillermo de Inglaterra está empleando con su pequeño Jorge: el Método de Escucha Activa.Además os muestro cuáles son sus bases y qué es lo que favorece este modelo de enseñanza que cada vez está más latente.

También podéis descubrir la pedagogía Montessori y el método Waldorf, contemplando lo que les une y diferencia en este nuevo post en colaboración con Tutete.Os dejo con este nuevo post y espero vuestras consultas y dudas en los comentarios!

Y tu, ¿empleas nuevas alternativas en la enseñanza de tus peques? ¿Te gusta probar nuevos recursos e integrarlo en la educación de tus hijos? ¿Crees que es positivo aprender a educar con nuevos métodos?

En la piel de María y Álvaro: un cambio de diagnóstico

Después de este mes de agosto de parada, volvemos a la carga con nuevas historias y empatizando poniéndonos en la piel de nuevas familias que se abren y comparten con nosotros su experienca ante la discapacidad, la estimulación y la atención temprana. Si queréis compartir vuestra historia con nosotros no dudéis en poneros en contacto a través del formulario, o dejando un comentario en este mismo post.

– Hoy tenemos a María y a su hijo Álvaro, un peque al cual le han cambiado el posible primer diagnóstico, lo que ha hecho respirar a su familia de otro modo a la angustia que sintieron en un inicio. En este caso apreciamos la importancia de los profesionales para las familias, la atención y la dedicación que reciben.

Gracias María por abrirte a mi espacio y compartir con nosotros tanto.-

Álvaro nació el 23 de diciembre de 2013. Vino sin dar mucho la lata, ni durante el embarazo ni durante el parto. Ya se reservaba para cuando saliera al mundo. El primer día se lo pasó prácticamente durmiendo, no despertaba ni para mamar. Por ello, al día siguiente (plena nochebuena así que el hospital deseando largar gente y nosotros deseando de ir con la familia) cuando el pediatra lo revisó para darlo el alta, nos llegó el primer susto: Glucosa baja. Lactancia mixta durante todo el día y a las 21:00 de la noche nuevo control de glucosa. Según los resultados nos daban el alta o no. Al final nos lo dieron a las 22:00 de la noche y nos dimos cuenta de que la maternidad era más difícil de lo que nos contaban.

Toma a toma y revisión a revisión fuimos dándonos cuenta de que Álvaro no era muy tragón y de que siempre estaba rozando el percentil 3. Ahí comenzó un suplicio que a día de hoy se sigue manteniendo. No le gusta la leche, es vago para comer y lo poco que come es porque se le entretiene. Todo ello no le ayuda en su retraso del lenguaje.

IMG_20160719_001240Sí, porque eso es lo que tiene Álvaro, retraso leve del lenguaje. Pero hasta llegar a este diagnóstico nos crearon muchas dudas. Conflictos entre lo que nosotros veíamos y lo que en la guarde observaban.

Álvaro comenzó la guarde con 20 meses. Decidimos apuntarlo porque desde que cumplió los 15-18 meses se había vuelto muy introvertido. Pasó de ser un niño que se reía con cualquiera y que cualquiera podía cogerle o decirle cosas, a llorar con cualquiera que no fuera papá y mamá.
Cuando íbamos al parque, no quería ir con ningún niño y de hecho, no se arrimaba a ningún columpio que no estuviera vacío.
En cuanto a su desarrollo psicomotor, todo había sido normal. Caminó antes del año, hacía torres de cubos, comprendía ordenes sencillas… nada fuera de lo normal.
Así que pensamos que la guarde sería la panacea para fomentar sus habilidades sociales.

El periodo de adaptación le costó un poquito, pero al mes ya entraba tranquilo y no lloraba. Cuando lo recogía salía contento y las profes me decía que todo bien. Sin embargo, cuando acabó el primer trimestre, nos dieron el mazazo. Nos convocaban a una tutoría, porque a pesar de que Álvaro era el más peque de la clase, había cosas que ya debería de hacer el solo.IMG_20160719_001252

Para nosotros, padres primerizos, empezaron los agobios y los sentimientos de culpabilidad. Cuando fuimos a la tutoría nos comunicaron que Álvaro no se relacionaba con los compañeros, que no atendía a las actividades, no había dicho ni una sola palabra y que le faltaba autonomía básica. En la guarde, no abría su mochila, si le ofrecían agua cogía la botella con los puños cerrados y, según ellas, no comía porque le faltaba fuerza en las manos, no porque no tuviera hambre. Para nosotros todo era muy raro; en casa abría toda bolsa que tuviera cremallera en cuanto nos descuidábamos, Abría su botella de agua, con la boca, pero la abría y bebía él solo, y lo de comer, como ya comenté antes pues o se lo dabas tú o no comía, pero no por falta de fuerza en las manos que como pillara algo que no quisiera soltar no había modo de quitárselo.
Su profe nos dijo, que había tenido algún caso parecido, y que la preocupaba porque el niño andaba bastantes veces de puntillas y cuando le hablaba le miraba unos segundos y le retiraba la mirada. No quiso darnos ningún diagnóstico porque eso se lo dejaba a los profesionales y nos recomendaba hablar con el pediatra para derivarlo a atención temprana.

Todo esto, las navidades que Álvaro cumplía 2 años, con los pediatras de vacaciones y toda la información disponible en Internet. Así que, si tecleas falta de autonomía básica, puntillas y no fijar mirada todos los resultados llevaban a TEA. Creo que en ese momento se me cayó el alma a los pies. Escribiendo esto todavía se me caen las lágrimas. El sentimiento de culpabilidad cada vez era mayor, sobretodo porque yo quería una niña y empezaba a pensar que era un castigo por haber llevado tan mal que era un nene cuando nos enteramos.

Cuando acudimos a la revisión con su pediatra, se suma otra preocupación. El perímetro craneal de Álvaro era menor del 3. Si juntamos ese dato con lo que nos habían dicho en la guarde comienzan a sonar las alarmas. Pero es que nosotros veíamos a Álvaro como un niño normal, en casa era un terremoto, corría, trepaba, abría muebles, cajones, subía escaleras, llamaba nuestra atención en todo momento… cierto era que casi no hablaba, pero quitando eso, nada entraba dentro de los patrones del TEA.
La pediatra nos derivo al neurólogo y nos dijo que cuando tuvieran los resultados, ya veíamos lo de atención temprana.

Ante el neurólogo, Álvaro se mostró reservado como suele hacer ante cualquier persona que no es de su entorno más íntimo. Hay que decir que le cuesta relacionarse hasta con sus tíos y primos si no los ve muy de seguido. Pero le observó empático, le hizo varias preguntas que aunque no respondió, le permitieron ver que fijaba la mirada hacia donde le decían y que todo parecía indicar que no tenía ningún problema. En cuanto al lenguaje y el hecho de que en la guarde no hablara nada, lo llamó mutismo selectivo. Aún así le mandó un electroencefalograma para descartar cualquier anomalía.

IMG_20160719_001249Los resultados del EEG tardaron en llegar por problemas informáticos. Así que en mayo, decidí no esperar más y llevarlo a Atención temprana. A pesar de que nos habíamos quedado bastante tranquilos con el neurólogo, me seguía sintiendo culpable porque en la guarde me seguían diciendo que el niño avanzaba pero más lento de lo que debía y seguía sin hablar. La pediatra nos dio los datos del Centro de Atención Temprana Madre de la Esperanza y llamamos para concertar una valoración.

Elena fue la primera persona en valorar a Álvaro. Es la encargada de estimular la psicomotricidad fina y desde el primer día, me dijo que me olvidara de la guarde y que no me preocupara. Ella estaba acostumbrada a tratar muchos casos de TEA y Álvaro no entraba dentro de los patrones. No pude contener las lágrimas delante de ella. Para unos padres, que alguien te diga que estás en lo cierto y que no es amor de padres que tu niño no tiene TEA es bastante reconfortante. Yo me machacaba día a día pensando que yo veía todo bien porque no quería reconocer el problema. Mis padres me machacaban porque el niño estaba bien y yo era tonta por creer en la opinión de una cuidadora que lo único que quería era niños que hicieran todo lo que ella quisiera. Y a mí me iba a estallar la cabeza porque no sabía qué pensar, qué creer ni qué hacer.

Tras su valoración Elena lo dejó en seguimiento porque en su área cumplía todos los hitos de desarrollo para su edad, y lo derivó para que lo valorara Nuria en logopedia. Nuria lo valoró y fue la que nos dio el diagnóstico definitivo: retraso LEVE del lenguaje. Sí, como bien habéis leído, LEVE. Eso es todo lo que tiene Álvaro. Después de estos meses de angustia, de este medio año con el alma en vilo, hemos podido respirar tranquilos. Nuria está trabajando con él una sesión a la semana y, aunque Álvaro a veces se distrae mucho, vamos consiguiendo avances. Nos ha recomendado que coma sólidos, hasta que se canse y luego si queremos podemos darle triturado. Que lo mejor son los sólidos, pero como a él le cuesta comer, tenemos que adaptarnos. Las bebidas en vaso o con pajita, nada de botella de chupete. Hacer ejercicios de praxias para fortalecer los músculos de su boca… La verdad es que estamos encantados con el Centro. Nos han ayudado muchísimo, nos hemos sentido protegidos y apoyados desde el primer día. Y estamos seguros de que Álvaro conseguirá ponerse al día en el lenguaje.

Con la guarde es otra historia, siguen pensando que deberían tratarle también en psicomotricidad, y que deberían de ponerle en sesiones con otros niños porque según ellas se bloquea ante otras personas. Lo hemos hablado con el centro de Atención Temprana y, en septiembre que hay más niños, lo van a probar.

En septiembre Álvaro ya empieza el cole de mayores, así que espero que lo lleve mejor que la guardería, donde por lo que sea no ha congeniado e incluso este último mes acude diciendo » a la guarde, no». Le esperan meses de muchos cambios, estamos en plena operación pañal, colegio nuevo… pero estoy segura de que los va a sobrellevar, porque estaremos a su lado apoyándolo en todo lo que necesite.

* Si como María quieres contarnos tu historia, que nos pongamos en tu piel y podamos aprender y mirar a través de tus ojos, contándonos tu visión como madre, padre o profesional del campo, no dudes en ponerte en contacto a través del cuestionario de contacto, en la pestaña superior, o escribiéndome a alejandra.melus86@gmail.com

Puedes descubrir más sobre este Nuevo Proyecto, y sobre cómo colaborar aquí: https://atenciontempranayestimulacion.wordpress.com/2016/05/16/me-ayudas-a-ponerme-en-tu-piel/

Mis imprescindibles de vuelta al cole

El inicio del nuevo curso ya está aquí y esto supone un montón de cambios tras el verano y las vacaciones.
Las rutinas deben volver a instaurarse en nuestro día a día para que podamos ir cogiendo el ritmo y habituándonos a los horarios.
Este curso es para mí muy especial porque mi hija empieza el colegio tras haber estado juntas durante todo este tiempo y, esto supone un gran cambio tanto para ella como para mí. Aunque he de decir que ella está más ilusionada y animada que yo, y todo le apetece y está deseando que llegue el día del comienzo.
Por eso quería que el inicio de esta nueva etapa fuera especial y atractivo para ella y he recurrido a una lista de imprescindibles para el comienzo de curso que quiero compartir con todos, como suelo hacer siempre que encuentro material que me gusta y es útil y sé que puede serlo para los demás.

Os voy a mostrar dos listas: una para mi peque de 3 años y otra para mi bebé, de materiales que serán esenciales para el comienzo de curso y la entrada tanto a colegio como a escuela infantil.

LOS IMPRESCINDIBLES PARA 3 AÑOS
En el colegio nos dieron una lista en julio donde ponía lo que debíamos llevar en septiembre para el curso. Así que como madre novata en temas de coles, voy a cumplir la lista con creces, para que no se diga.
La primera petición era que debíamos etiquetar con nombre tanto ropa como libros y/o material. Yo estoy bastante cruda en estas cosas y al principio pensé en hacerlo todo muy rudimentario y básico, con pegatinas en blanco y a mano con boli, pero luego empecé a ver ideas y a mirar opciones y no podía quitarme de la cabeza varias ideas más monas y prácticas, como el sello Mine que había visto en Tutete, ya que era la mejor opción para la ropa, yo que necesito una manera rápida, sencilla y que pueda usar muchas veces tanto en ropa como en zapatos o incluso en libros. Además puede cambiarse el texto tantas veces como se quiera y pensando de cara al futuro, para usarlo con su hermano, nos venía genial. Además en Tutete también encontré las tiras de tela thermoadhesivas con tres dibujos y los recambios de tinta de la misma marca. De verdad, para mí la mejor compra sin duda, no se tarda nada en marcarlo todo y queda perfecto. Y poner y modificar el texto es facilísimo y rápido.

Aunque el sello Mine puede usarse también para marcar los libros, viendo la web de Tutete encontramos pegatinas específicas para etiquetar los libros, y al ver las de princesas y unicornios, no hubo vuelta a atrás. La verdad es que hasta ahora mi peque no ha usado lindos de actividades y ha permanecido poco tiempo sentada en una mesa trabajando, y creo que poner los libros bonitos con pegatinas escogidas por ella, puede ser algo motivador y atractivo, haciendo que participe de esta nueva etapa. Además en Tutete te las personalizan con el nombre y los apellidos, de tal modo que cuando te llegan a casa sólo tienes que despegarlas y ponerlas directamente en el libro, quedando muy bonito, además de ser muy cómodo y rápido, que es de lo que realmente se trata.

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Ahora que ya tenemos toda la ropa y los libros etiquetados, pasamos a la siguiente petición de la lista del cole: Un vaso con su nombre. He de reconocer que pensaba hacerlo yo misma con un rotulador, pero luego pensé que quizás no era lo más adecuado para usarse por la peque, y fue así como descubrí los vasos personalizables de Tutete (que son los reyes de los materiales personalizados). Además he de decir que son muy económicos y sus diseños son muy amplios, teniendo gran cantidad de modelos tanto en variedad de color como en dibujo.

Otro de los puntos que decía la lista era: «Es necesario que traiga una mochila etiquetada y una tartera para el desayuno». Como mi hija no ha ido a escuela infantil, nunca he tenido que poner el nombre a nada suyo y ahora me veo poniéndole el nombre a absolutamente todo y esto me hace buscar productos que sean duraderos y en los que no se vaya la inscripción con los lavados o el uso. Prefiero mirar y encontrar materiales de calidad, en lugar de gastar cada mes en los mismos artículos.
Tanto la mochila como la tartera son de Eff Lillemor, una marca que va ganando cada vez más adeptos por sus cuidados y dulces diseños. La peque escogió esta mochila entre las muchas que Tutete tiene, ya que siempre están trayendo modelos nuevos y diseños únicos. Además este modelo puede personalizarse con el nombre y así asegurarnos de que siempre va bien etiquetada y es única.
La mochila es perfecta para niños de 2-4 años, ya que tiene un tamaño ideal además de buena capacidad para llevar una muda, la tartera, un juguete o alguna manualidad hecha en clase.
Las cremalleras permiten que los niños puedan abrir y cerrar la mochila con autonomía y facilidad y así poder guardar y sacar lo que deseen de ella. Además incluye un bolsillo exterior para llevar algún detalle más pequeño.

La tartera es un modelo nuevo, de la misma marca que la mochila, con un dibujo muy bonito de una estrella, una nube y el arco iris. Su diseño es súper práctico y útil, sencillo para abrir y cerrar por los más peques sin necesidad de ser ayudados, ya que la tapa se abre y cierra con dos pestañas. Para mí esto ha sido clave a la hora de escogerla, ya que si lleva muchos compartimentos o tapas es más fácil que se extravíe o que la peque acabe necesitando ayuda para abrirla y cerrarla.

Y aquí el esencial que más le ha gustado a la peque: como a mí me gusta pensar en todo, y anticiparme a los posibles cambios y desajustes que puedan surgir ante una nueva etapa, no he podido dejar de pensar en la importancia que tiene el sueño en la infancia y a lo largo de la vida, y como puede que éste se altere o modifique por los nervios, los cambios y la entrada en el colegio. Así que he pensado que una buena motivación para ir a la cama alegres y conciliar el sueño sin miedos ni llantos puede ser una pequeña luz en la habitación que acompañe este momento. Mi peque ha escogido la estrella rosa quitamiedos de Eff Lillemor que tiene una carita dulce y sonriente, y un tamaño perfecto para caber en cualquier rinconcito y dar luz suficiente para ver si hace falta o para poder descansar. Además es genial porque nunca se calienta, ya que se apaga automáticamente después de una hora y es blandita, no rígida y dura.

Si veis los demás modelos os seguro que os va a costar tanto como a nosotras escoger una sola.

LOS IMPRESCINDIBLES DE BEBÉ
Ahora os quiero mostrar la selección de productos que he escogido para mi bebé que os pueden servir también para el inicio de la Escuela infantil.

Lo primero como no podían ser otros, son los chupetes. Me encantan los chupetes donde puedes poner el nombre, una frase o dibujo, ya que puedes personalizarlos para la escuela infantil o simplemente para darles un toque único y especial, y en eso Tutete es el número uno. Fueron los primeros en personalizar los chupetes y sus grabados duran y duran y resisten el uso de los más peques y mucho más. Incluso si los hierves para esterilizarlos, podrás hacerlo una y otra vez sin perder el grabado, ¿no os parece genial? Yo he cogido un pack con el nombre del peque y otro con frases chulas que yo misma he pensado, ya que puedes escribir lo que quieras en tus chupetes.
Además tienes la posibilidad de escoger entre una amplia gama de tetinas, diseños, tipografías de letra, colores, símbolos, etc. Os recomiendo que echéis un vistazo a sus miles de posibilidades y probéis su calidad, ya que os va a sorprender y a gustar y os aseguro que repetiréis.

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A juego con los chupetes, tenéis chupeteros personalizados, algo muy útil en esta etapa donde aún no sostienen bien el chupete en la boca y se les escapa o empiezan a moverse y lo pierden por cualquier lado o incluso se lo quitan unos a otros. Así lo llevan consigo sin extraviarlo. Nosotros hemos cogido el chupetero de tela Oxford con estrella y bordado y el de plástico con un barquito y su nombre, ambos preciosos en azulito, aunque tenéis un montón de modelos para elegir.

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Dentro de poco el peque comenzará con los dientes y debemos ir pensando en ello. Hay que anticiparse! Sophie la jirafa me encanta. Con mi hija me quedé con las ganas de comprarla y ahora por fin es nuestra! Es una jirafa hecha en resina natural que puede emplearse como mordedor, sonajero, objeto transicional… Favorece la prensión con ambas manos tanto en los laterales como en la línea media. Está pensada para llegar a los molares con sus largas patas, de tal modo que el peque pueda morder sus partes para calmar el dolor de la salida de los dientes de esta etapa.
Sus colores estimulan la vista, ya que tiene puntos oscuros sobre fondo claro, perfecto contraste para la visión de los más peques.
Además si la presionamos emite sonido, algo que podrán comprobar los peques según vayan creciendo y mejorando su fuerza y prensión. A mí me parece que es uno de los imprescindibles de la primera infancia, ya que gastamos mucho habitualmente en juguetes poco útiles y este estimula los cinco sentidos del niño con un material natural y pensado para ellos.

También podéis encontrar los sonajeros de Sassy de los que os hablé aquí para esta etapa.

Como veis podéis encontrar todos estos indispensables en Tutete, donde si tenéis alguna duda os la resuelven lo antes posible, hay gran cantidad de categorías y artículos para el bebé y la infancia y la calidad de sus productos es inmejorable.

Ah! Y por último deciros que para mí escogí un libro que me había recomendado una amiga, del que os hablaré tan pronto como tenga tiempo para leerlo y descubrirlo: «Comer, amar, mamar» de Carlos González, donde tienes gran cantidad de temas relacionados con la infancia, la crianza y la maternidad. Deseando estoy de encontrar un rato para poco a poco consultarlo y leerlo, dedicándome un rato a mí misma, que considero que es fundamental para afrontar adecuadamente el curso.

Y con esta selección de esenciales para bebés y niños para empezar el curso, me despido de vosotros hasta el próximo post, deseando conocer cuáles son vuestros imprescindibles y qué más añadiríais a la lista de «must have» para empezar bien equipados, motivados y llenos de cositas bonitas y útiles que alegran y hacen que empecemos con ilusión y color el nuevo curso!

Escuelas infantiles 

Sois muchos los que habéis vuelto hoy a trabajar y por tanto, esto nos recuerda que el verano está acabándose y con ello la vuelta al cole está más cerca.

La mayoría ya tendréis escogida la escuela infantil a la que irán vuestros hijos, si es que es esta opción la que habéis tomado para el próximo curso. Y sino tendréis claro por qué no queréis escuela infantil.

Quizás hay algunos que aún dudéis con llevar o no a vuestro peque a la escuela infantil y estéis preguntándoos cuál es la mejor opción. Hoy hablamos sobre escuelas infantiles, sus beneficios y desventajas, sus pros y sus contras y lo que realmente favorecen y se realiza en ellas.

¿Es verdad que los niños se vuelven menos sociales si no van? ¿Es imprescindible que acudan a escuela infantil para tener un desarrollo adecuado? ¿Se observan diferencias entre los niños que acuden y los que no? 

Hoy ¿Escuela infantil sí o no? En el blog de Tutete. Ventajas e inconvenientes, mi nueva colaboración.