En este mundo de ajetreo nos cuesta encontrar un momento para cada cosa y acabamos haciéndolo todo a destiempo y rápido, o a la vez y con poco detalle, sin dedicar el tiempo necesario a cada cuestión. Si hay una cosa que he aprendido, es que en todas las relaciones personales más vale calidad que cantidad. Es decir, es preferible encontrar solamente cinco minutos al día para hablar con la pareja, llamar a un amigo una vez a la semana, tomar un café con tu hermana los lunes…, pero que ese ratito sea únicamente de la persona con la estás, olvidándote del resto del mundo. A todos nos gusta sentirnos escuchados y atendidos por los seres que nos importan. Lo mismo les sucede a los niños. Ellos reclaman nuestra atención constantemente. Somos su referente, su ayuda, su modelo, su manera de alimentarse, entretenerse, aserse, su forma de descubrirlo todo… Ellos necesitan tiempo nuestro, pero sobre todo, tiempo de calidad. Ratos en los que ellos sean nuestros protagonistas, donde no tengan que competir con las tareas de casa, con los hermanos, con nuestra pareja, con la televisión… Momentos donde sus padres estén en cuerpo y alma para ellos y de forma individual. Esos ratos pueden ser pocos pero deben respetarse a diario en su rutina. Algunos momentos de calidad que podemos encontrar son: 1) El rato del baño: podemos ir nombrando las partes de cuerpo según las enjabonamos, preguntándole que tal el cole, jugando un rato en la bañera con él… 2) El masaje tras el baño: podemos masajear con aceite las extremidades, el tronco, la cara, nombrar las partes del cuerpo, cantarle una canción… 3) Leerle un cuento antes de acostarse: el pequeño puede escogerlo y debemos respetar su decisión aunque sea siempre la misma durante varios días, es su rato con el adulto y puede escoger qué libro quiere. Podemos mirarle a los ojos, meterle en la historia del cuento como un personaje más… 4) Jugar a algo que escoja el niño el tiempo que estipuléis: debemos marcar el tiempo antes de comenzar el juego para que luego no haya disputas por tener que finalizarlo. Hay que dejar que escoja libremente el juego que más le guste de los que pueda realizar en el espacio que os encontréis. A veces es buen momento para recordarle lo bien que hace las cosas, lo mayor que es, lo que ha mejorado… Hacer protagonista al niño. 5) Cantar canciones juntos 6) Hacer cosquillas… E infinidad de ejemplos que podéis pensar en hacer con vuestros pequeños y compartirlos con nosotros.
Etiqueta: EL JUEGO
El cesto de los tesoros
En muchos centros infantiles de todo tipo están recomendando a los padres que realicen una actividad en casa: el cesto de los tesoros.
Consiste en meter dentro de una caja, cesta o barreño objetos de la vida cotidiana para facilitarle el contacto y conocimiento a nuestro hijo de su entorno.
Proponen introducir en la caja todo tipo de materiales comunes del día a día: telas, lazos, lápices, cubiertos de madera o plástico, botes, tapas, un plato de plástico, un peine, un gorro, cascabeles, esponja, etc.
En definitiva, objetos que le sirvan al niño para desarrollar su imaginación y sus sentidos, su conocimiento del entorno próximo, explorar los objetos que ve a diario sin peligro ni restricción,jugar con objetos del día a día sin tener que ser necesariamente juguetes.
El objetivo es enriquecer al niño a través de lo sencillo sin tener que ofrecerle juguetes repletos de estímulos. Favorece la representación y el juego simbólico, donde el niño disfruta manipulando, tocando, observando, experimentando texturas, probando, oliendo, tapando, haciendo sonar, llevándose a la boca, etc., cada utensilio que le hemos añadido a su caja de tesoros.
Además la caja puede variar en contenido cuantas veces queramos.
Según el pequeño va creciendo, podemos variar y modificar su contenido.
Debe empezar a realizarse a partir de que el niño pueda sentarse solo y manipular con sus manos sin caerse.
Siempre hay que ofrecer objetos que sean sólo para él y que no impliquen ningún riesgo como, por ejemplo, de ser tragados.
Esta es mi propuesta de fin de semana! A disfrutar con la familia y los amigos!
