Al comienzo del curso, tras varios días de clase, algunos niños y niñas empiezan a dejar de ir contentos como iban al inicio o a dejar de querer hablar del cole.
¿A qué se debe esto? ¿Son las llamadas regresiones? ¿Qué podemos hacer para ayudarles?
Aprender a llevar el inicio de curso del mejor modo posible hará que las fuerzas y las energías de los menores estén enfocadas en lo verdaderamente esencial. Descubre las siete claves para hacerlo con buen pie.
Uno de los temas que más preocupa a las familias en cuanto a la crianza de los hijos es que estos logren ser educados, amables y respetuosos. Pero en ocasiones se les exigen comportamientos o conductas que no resultan apropiadas para la edad o la madurez cerebral que poseen en ese momento. La sociedad continúa perpetuando una mirada adultocentrista; es decir, una visión del mundo donde el adulto constituye el centro y la referencia de todas las cosas. Bajo esta perspectiva, se tiende a pensar en los niños como pequeños adultos en miniatura, lo que lleva a ignorar su desarrollo evolutivo y su madurez, sin tener en cuenta sus necesidades y capacidades reales.
El entretenimiento aporta enseñanzas tanto a niños como a adultos, además de ser un conector generacional de peso que no necesita de un espacio ni un tiempo concreto.
Puedes leer el artículo completo que he escrito para El País en este link.