La independencia es un valor que adquirimos a lo largo de la vida.Al nacer, como todos los mamíferos, el ser humano es dependiente y necesita de sus padres para sentir seguridad, ser alimentado y cubrir todas sus necesidades.
Pero, ¿la independencia depende del apego? ¿Tendremos un hijo dependiente si no va a la escuela infantil? ¿por qué nos empeñamos en presionar a los niños a que sean independientes cuando aún no están preparados?
La independencia de un niño no depende de un único factor y es algo que podemos potenciar y trabajar a lo largo de la vida a través de la educación, el tiempo de juego, el afecto, la autoestima, la motivación y otros muchos aspectos.
Hay quien afirma que la independencia de los niños depende en gran parte de si sus madres son o no trabajadoras, pero ¿qué hay de verdad en todo esto? ¿Podemos culpar a la madre de la independencia de sus hijos por ser o no trabajadora?
Hoy os hablo sobre la independencia de los niños en una nueva colaboración junto Amelia Baena para el club de Malasmadres.
Espero vuestras experiencias y comentarios!

Todo esto justamente es lo que Ruth Cañadas, de Otanana, ha plasmado en el método que difunde.
