¿Qué hacer si mi hijo dice palabrotas?

Como sabéis, a lo largo de la infancia nos vamos a encontrar distintas etapas. La etapa entre los cero y los seis u ocho años es una etapa donde hay cambios muy significativos en cortos periodos de tiempo, y donde se observan progresos en todas las áreas a lo largo de semanas e incluso días.

Hay conductas que aparecen con un fin, y suelen ser la mayoría de ellas, ya que nos invitan a reflexionar sobre la situación que vivimos y a ser motor de acción ante algo que está sucediendo, y es esto lo que ocurre con el tema que tratamos hoy: las palabrotas.

¿Qué lleva a un niño decir palabrotas?

No se trata de buscar culpables ni señalar a nadie, sino de encontrar las herramientas adecuadas para abordar esta situación. Cabe comprender que cada familia tiene unos pilares donde asienta la educación y crianza de sus hijos y la vara de medir no es nunca igual para todos.

Habrá quien crea que desautorizar al adulto ya es una falta de respeto y un insulto y habrá quienes, por el contrario, tolerarán otras palabras que suenen más fuerte para la media. Esto tan solo nos dice que cada familia debe educar en el modelo que crea más conveniente, entendiendo también que somos seres sociales que vivimos en sociedad y, por lo tanto, debemos cumplir unas normas comunes.

Seguir leyendo

No contagies tus miedos a tus hijos

Cuando tenemos hijos e hijas, nuestras vivencias de la infancia vuelven a aflorar al acompañar sus vidas, su desarrollo, sus hitos…, y, esto es totalmente normal, siempre y cuando no nos afecte de manera negativa y nos impida ser guía y ejemplo de nuestros niños y niñas.

En ocasiones, nuestro bagaje nos impide acompañar las emociones y el desarrollo como quisiéramos, ya que conectamos con aquello que nosotros vivimos en nuestra infancia al estar cerca de la de ellos y no somos capaces de tomar la distancia necesaria y comprender que no se trata de nuestra vivencia pasada, sino de la vida de nuestros hijos. De esa vida que ahora les toca vivir a ellos, sin ser nosotros de nuevo, sin ser nuestra segunda oportunidad, sino siendo seres independientes a nosotros mismos, que no nos pertenecen ni vienen al mundo para cumplir nuestras expectativas y sueños frustrados.

El dicho tan extendido que dice “Cuidarse para poder cuidar” es un mantra que todos deberíamos integrar en el momento en el que nos convertimos en padres y madres, ya que su mensaje es totalmente necesario y cierto. Si nosotras y nosotros mismos no nos cuidamos, no defendemos nuestros derechos y necesidades, no buscamos nuestros tiempos de autocuidado, nuestros hobbies, no tendremos la capacidad de poder cuidar del otro como se merece,como me necesita u ofreciéndole mi mejor versión.

Seguir leyendo

Educar en el aliento y no en el halago

A la hora de acompañar la infancia de nuestros niños y niñas tendemos a educar del modo que nos educaron a nosotros o, por lo contrario, siguiendo un modelo totalmente contrario a este. 

Una de las cuestiones que nos sigue preocupando es si debemos educar o no con premios, con el refuerzo continuo, donde le digamos al niño o a la niña lo que hace o no bien. A veces confundimos términos como disciplina positiva con no poner límites y decirle a nuestros niños solamente aquello que hacen bien, y todo esto nos lleva a tener dudas que se transmiten en el modo de acompañar la infancia de nuestros pequeños de manera inevitable.

En muchas de las conferencias que ofrezco a familias y profesionales que acompañan a niños y niños, surge el debate sobre si educar en el halago o en el aliento es o no adecuado. Pero, ¿cuál es la diferencia?

Seguir leyendo

Educar en el asombro y el entusiasmo

Los niños y las niñas tienen esa capacidad innata de ver el mundo con un brillo único y mágico en sus ojos a lo largo de la infancia. Es un talento innato que llevan grabado en su ADN.

Su disposición por descubrir cada día algo nuevo, tanto del mundo que les rodea como de sí mismos, es maravillosa. Tienen un interés e ilusión únicos por explorar el mundo y la vida a través de todos sus sentidos, ya que es su modo de conocerlo y descubrirlo.

Cuando educamos a nuestros hijos e hijas y acompañamos su infancia, tendemos a contagiarles nuestro modo de ver el mundo en lugar de ser nosotros los que nos contagiamos del suyo.

Según nos acercamos a la adultez ese asombro y entusiasmo naturales que tiene el niño se van perdiendo porque ya no nos impresionamos con la misma intensidad con la que lo hacíamos de pequeños o no sentimos que las situaciones sean novedosas y, esto, nos lleva a apagar nuestro asombro y entusiasmo casi de manera generalizada.

Pero, ¿es posible trabajar en ello para que este encanto nunca se apague?

Te lo cuento en este nuevo Post que he escrito para Penguin Random House y su revista digital Penguin Kids sobre cómo educar en el asombro y en el entusiasmo, acompañándonos de cuentos y libros que nos ayuden a ello.

Puedes leerlo completo aquí.

Mascotas y niños: beneficios

¿Te has planteado adoptar una mascota o pasar más tiempo en un entorno con animales?

Un animal no es ningún juguete ni algo que no debamos tomarnos en serio, ya que se trata de un ser vivo y no de un objeto.

En muchas ocasiones decidimos integrar en la familia a un nuevo miembro, de cuatro patas, o de alas y pico o quizás de aletas, y no sabemos a muy bien qué cambios va a implicar esto en nuestra rutina.

Los animales merecen que nos planteemos seriamente los cambios que ello supone en nuestra dinámica familiar, los pros y los contras, el espacio que podemos crear para ellos, sus cuidados, sus necesidades y todo lo que supondrá su llegada a nuestro hogar.

Una vez tomada la decisión, si decidimos adoptar una mascota e integrarla en nuestra familia, seguro que podemos encontrar grandes ventajas en esta nueva rutina, tales como:

– Aprender a respetar

– Ser más responsables

– Adquirir mayor empatía

– Ser más generosos

Y muchos otros aspectos que te cuento en este nuevo artículo para Penguin Kids, donde además te hablo de varios cuentos relacionados con animales, vínculo y apego.