Hace unos días me llegaba un mail lleno de ilusión, cariño y predisposición. Era Mary, deseosa de contar su historia, dejándome ponerme en su piel desde el minuto cero.
Mary se ha entregado al 100% al contaros su experiencia. Llena de ganas de compartir lo que están viviendo y deseosa de ayudar. Muy generosa aún sabiendo por los momentos que están pasando.
Y si hay algo que me ha conmovido de Mary, es la entrega y la disponibilidad total y absoluta hacia su peque. A pesar de estar en un nuevo momento de cambios e incertidumbre, se muestra fuerte y entregada y por eso desde aquí te agradezco de corazón haberme mandado vuestra historia. Os dejo con ella.
Cuando te quedas embarazada todo el mundo te da consejos, te cuenta sus experiencias, y todo lo que tienes que hacer una vez tengas a tu bebé. Pero lo que jamás te dicen es qué debes hacer cuando tu pequeño se pone enfermo, como debes actuar o qué medidas tomar.
Estás sola cuando eso sucede y es imposible que una persona pueda prepararte frente a lo que significa ver sufrir a tu bebé porque es un dolor que desgarra, te parte el alma, te sientes morir y aun así tienes que ser fuerte, porque no te queda otro remedio. Seguir leyendo















