A menudo nos damos cuenta de que cada día va pasando y vamos borrando recuerdos cotidianos y perdemos datos que luego nos gustaría conservar, como por ejemplo, cuándo gateó nuestro hijo por primera vez, cuándo le salió su primer diente o aspectos parecidos a estos.
Yo anoto estos acontecimientos más significativos en una nota del teléfono, la cual voy actualizando cuando me acuerdo o cuando sucede algo importante.
De este modo luego paso la información al ordenador sincronizando ambos dispositivos y se mantiene ahí para cuando quiero recordar algo que ya pasó, al igual que se hace con las fotos o los vídeos.
Soy consciente de que esto puede suponer un gran esfuerzo para muchos y si no se tiene la constancia, en muchas ocasiones acabamos olvidándonos y dejando la nota a medias y abandonada. Seguir leyendo















