Cómo enseñar a nuestros hijos a poner límites

Es importante enseñar a nuestros hijos a poner límites aparte de comprender que deben aceptarlos.

Los límites son parte de nuestra sociedad, no sólo de la etapa de la infancia sino de la vida completa de cualquier ser humano.

En ocasiones confundimos los términos sumisión y respeto y no nos damos cuenta de que son muy diferentes e incompatibles. Entre sí.

De esto os hablo en el post de hoy que podéis leer completo aquí, en la revista digital de Penguin Kids.

Porque aprender a decir “no”, a expresar nuestros gustos, a comprender que los demás no pueden pasar por encima de nuestros derechos o necesidades, es algo para lo que debemos ser enseñados desde pequeños, comprendiendo lo que significa el respeto a los demás, y también el respeto a uno mismo.

Además también hablé de ello en esta intervención que hice desde el colegio Los Ángeles en el programa Más de uno Madrid Sur, en la sección que realizo desde hace unas semanas, ACOMPAÑANDO, en Onda Cero Madrid Sur, junto a Agustín Bravo y Sofía Menéndez.

Puedes escucharlo en el minuto 17 del programa.

Cultivar una voz interior positiva en nuestros niños

Aprender a tener un lenguaje interno positivo es esencial desde la infancia.

Nos encontramos ante un grave problema social donde muchos adultos nos hablamos a nosotros mismos como no hablaríamos a nadie de nuestro entorno afectivo más cercano. Se trata de un lenguaje negativo, donde somos muy críticos con nosotros pero no desde el aprendizaje y la construcción sino desde la penalización y el autodestrucción.

Aprender a ser compasivo con uno mismo, comprender que los errores son parte del aprendizaje o que necesitamos practicar para poder ser exitosos en algo, es un proceso que debemos construir desde la infancia.

De esto trata este artículo que he escrito para Penguin Kids, la revista digital de infancia de la editorial Penguin Random House.

Se trata de un artículo donde te hablo de cómo cultivar y trabajar ese lenguaje interno positivo que todos deberíamos tener hacia nosotros mismos, dándonos permiso de errar, de ser simplemente humanos que están aprendiendo, comprendiendo que a quienes queremos jamás les hablamos como nos hablamos a nosotros mismos, y a quienes primero debemos aprender a amar es a nosotros mismos.

Aprender a gestionar un lenguaje interno sano, adecuado, que nos ayuda a construirnos, que nos enseña y aporta, es pilar en nuestro crecimiento personal a lo largo de la vida.

Cuidemos nuestra salud mental desde la infancia, para no tener que poner soluciones en la vida adulta.

Buenos propósitos para 2024

Aunque ya hace casi tres meses que el 2024 comenzó, tener buenos propósitos para el año o para cualquier momento de la vida, siempre es una buena idea.

Por eso os quiero dejar un post que escribí hace unas semanas para la Revista Digital de Penguin Kids donde os hablo de metas asequibles y buenas rutinas para llevar a cabo con nuestros hijos e hijas, donde os cuento cómo instaurar una nueva rutina, cuál es el fin de ésta y qué beneficios tiene.

Algunos de los hábitos de los que os hablo en este post que puedes leer completo aquí son: el juego en familia, el tiempo al aire libre y en la naturaleza, aprender a acompañar las emociones de nuestros pequeños y las nuestras, o gestionar el estrés e instaurar la calma como base.

Puedes leer el artículo completo y contarme qué otros propósitos son esenciales para ti a lo largo de todo el año, o cuáles se han convertido en rutina y ya son imprescindibles.

Por qué es necesario y positivo que los niños se equivoquen

El error se tiende a sentir y vivir como un fracaso, cuando lo nos ofrece es una verdadera oportunidad de aprendizaje.

A veces el mensaje que recibimos desde fuera o el feedback que tenemos cuando cometemos un error, es el que nos lleva a frustrarnos y no saber manejar el fracaso, pero es aquí donde los adultos debemos cambiar la mirada e integrar el mensaje de la oportunidad ante el error.

Probar o experimentar, también es parte del aprendizaje. No sólo el éxito nos aporta, sino que el camino es el que verdaderamente nos hace crecer.

Te lo cuento en este nuevo artículo que he escrito para la Revista PenguinKids.

¿Por qué nos cuesta a los adultos acompañar el fallo? ¿Cuáles son los beneficios que tiene equivocarnos? ¿Qué cuentos nos pueden ayudar en este aprendizaje?

Lee el artículo completo aquí.

Cómo contarle la verdad de la Navidad a mi hijo

A veces no sabemos cómo abordar este tema que inevitablemente nos llega en algún momento a todos los que tenemos hijos e hijas.

Las creencias de cada uno, nuestras tradiciones, los ideales que seguimos, van a ser los que nos lleven a tomar un camino u otro a la hora de abordar este momento que sin duda va a llegar.

Es aquí donde aparecen innumerables preguntas para nuestros hijos y debemos haber preparado las respuestas para poder acompañar este momento tan importante y significativo en la infancia de un niño.

Hay infinitas maneras de abordar la conversación, pero hay ciertos aspectos que pueden ayudarnos a acompañarla con herramientas, de un modo empático, poniéndonos en el lugar de la niña o el niño, abordándolo con naturalidad, mucho afecto y verdad.

He escrito un artículo donde te cuento cómo tratar este tema en el momento en que la pregunta llegue a tu hogar, sin haber un sólo modo de hacerlo, sino infinitos, tantos como familias hay en el mundo, pero tratando de emplear la empatía y el afecto por encima de todo.

No se trata de ser padres o madres perfectas sino de ser adultos conscientes de las situaciones, que se informan y tratan de acompañar a sus hijos del mejor modo posible.

Aquí te dejo enlace al artículo completo y a mucha más información que he escrito al respecto para la Revista digital de Penguin Kids.