Seguro que has oído hablar de la silla de pensar e incluso has visto utilizar esta herramienta en tu entorno.
Y es que a pesar de ser un recurso muy extendido, pocos conocen cómo se creó esta herramienta, su origen y qué fin tenía su creador, Arthur Staats, con su aplicación.
Te invito a leer este artículo que he escrito para El País donde te cuento todo sobre este recurso, y te adelanto que fue un invento creado para adultos y no para niños…
La soledad escogida es una buena compañera de vida siempre y cuando aprendamos a educarnos en esta idea. Es decir, si entendemos la soledad como un castigo o como un tiempo de aislamiento social impuesto, ésta nos parecerá negativa o incluso un castigo.
Pero si educamos a los niños y niñas desde la infancia en que el tiempo con uno mismo es un privilegio y un regalo para uno mismo, podemos potenciar valores incalculables para una sociedad que está creciendo y está adquiriendo patrones de conducta para su vida adulta.
La soledad puede ser la aliada perfecta para: imaginar, crear, escucharse a uno mismo, potenciar nuestras virtudes, pensar, aprender a aburrirse, y mucho más.
En ocasiones el vínculo no viene dado como habíamos imaginado.
En muchos momentos cuando nace nuestro bebé, la situación no es la ideal, no es tal y como habíamos soñado, hay una separación forzosa unas horas, o quizás no aparece ese flechazo del que nos habían hablado. Y esto también es normal y sucede. Hay que darle normalidad y naturalidad porque todos los procesos no son iguales.
Crear un vínculo puede ser más o menos sencillo, pero que éste sea seguro, fuerte, inquebrantable e incondicional, es más complejo.
Para ello hoy te comparto este artículo que he escrito sobre apego seguro y vínculo, donde además de darte varias claves, te ofrezco varios cuentos para acompañar las pautas, que pueden servir de conexión para los lazos afectivos.
Comparto con vosotros mi nuevo artículo en El País, en la sección de expertos, donde os hablo sobre el valor de la paciencia y cómo favorecerla en el día a dia.
La paciencia es algo que cada vez nos cuesta más integrar y adquirir dentro de nuestra sociedad, ya que el ritmo de vida que llevamos es frenético, rápido e inmediato.
En este artículo te doy algunas claves para acompañar a los niños y a las niñas en adquirir esta virtud y fomentarlo también incluso en los adultos.
La curiosidad a veces se contempla como un valor negativo, ya que pensamos que quien es curioso, es cotilla o entrometido, pero muy lejos de la realidad, la curiosidad es la capacidad de investigar, mantener la ilusión, explorar el medio en el que vivo, investigarlo y no cesar en el aprendizaje continuo de la vida.
Los niños y las niñas son curiosos por naturaleza, pero el exceso de normas, limitar su comportamiento ante conductas naturales, en ocasiones hace que esta curiosidad desaparezca y tendamos a ser una sociedad donde la diversidad no está bien vista ni contemplada.
Es por ello que es necesario comprender cómo podemos acompañar la curiosidad de los niños, mantenerla en el tiempo y volver a hacer florecer la nuestra propia si es que sentimos que no está muy presente en nuestro día a día.
En este nuevo artículo para PenguinKids te cuento cómo potenciar la curiosidad no sólo en la infancia sino en el ser humano en general.