Qué hacer cuando los niños muerden y/o pegan

Hoy te cuento en el Club de Malasmadres cuáles son los principales motivos por los que un niño pega o muerde, qué hacer ante tal conducta y cómo prevenirlo.

Hoy vengo a hablaros de ese momento tan temido, ese momentazo donde te enfadas con tu hijo, le niegas algo o le pones límites y, de repente, te pega un bocado o te da un manotazo; así, sin comerlo ni beberlo. Y empiezas a preguntarte qué ha pasado para llegar a este punto, dónde está tu bebé que hace dos días se movía a tu antojo y no sabía decir “no”.

Y de la mano aparece el sentimiento de culpa. Y te planteas si tu hijo te ha mordido porque va a la guardería o si es porque pasa mucho tiempo contigo y, las dudas te invaden y te hacen cuestionarte a ti misma.

Por eso hoy vengo a desmontar todo esto, a daros otra visión de estas conductas, para que comprendáis que es un proceso natural del niño, que aparece con mayor frecuencia de lo que creemos y que no viene asociado a “niños malos”, como siempre se nos ha hecho creer.

Tenemos que partir de la base de que nuestro bebé está madurando y, por lo tanto, empieza a ser un ser independiente y que gana autonomía y quiere explorarlo todo. Esto sucede a partir del año y pico y se prolonga en el tiempo dependiendo del niño, la familia y su entorno.

Esto es importante para que entendáis que los niños que pegan o muerden desde el año hasta los tres o incluso los cuatro años, no lo hacen con la intención de agredir físicamente ni de hacer daño sino con otras intenciones que os explico más adelante.

Para que comprendáis bien estas conductas, lo primero es saber los motivos por los que nuestro hijo está pegando o mordiendo.

En esto es en lo único en lo que yo encuentro diferencia respecto a las dos conductas, ya que morder y pegar van muy de la mano, aunque es bueno diferenciarlos a la hora de explicar las posibles causas que llevan a tu hijo a hacerlo.

Un niño muerde:

1. Porque quizás solamente tenga hambre.

2. Puede estar saliéndole algún diente y esto le hace llevarse cualquier cosa a la boca y tener la necesidad de morder y frotar sus encías con cualquier cosa.

3. Imita la conducta en otros niños.

4. Siente frustración por: no poder hacer algo, por no saber pedir ayuda, por no recibir la atención que en ese momento necesita, por no tener lenguaje para expresarse y decir lo que quiere con palabras y entonces recurre a lo más primario, a morder, como cualquier otro mamífero.

5. Llama la atención de la manera que puede, por celos, por ejemplo.

Un niño pega:

1. Porque imita a otros sin saber que es algo malo.

2. Siente frustración, incomprensión…

3. Quiere llamar nuestra atención.

Si aquí sigues leyendo porque te sientes identificado con lo que cuento, estarás preguntándote y “¿entonces qué hago para prevenirlo?”.

Pues si tu hijo es de los que ni muerde ni pega, ¡Enhorabuena!, pero te aconsejo que tengas claras ciertas herramientas para prevenir que lo haga, ya que como ves en las causas de por qué lo hacen, es bastante común que un niño se sienta de alguna de esas maneras a lo largo de su infancia.

¿Cómo puedes prevenirlo?:

1.Intentando anticiparte a aquellas cosas que le hacen morder o pegar. Como ya sabemos que no podemos controlar el mundo (ni lo pretendemos), intentaremos controlar lo que esté a nuestro alcance. Si crees que si le dices “no” a algo te responderá pegando o mordiendo, agáchate a su nivel y cogiéndole de las manos suavemente le dices que eso no está bien. Al tenerle contenido con tus manos, ya previenes que te pegue y puedes sujetarle para que no muerda.

2. Dando mensajes claros y directos, sin dar vueltas ni muchas explicaciones. El lenguaje es uno de los principales motivos por los que los niños se frustran y tienden a agredir. No saben cómo expresar enfado, rabia, nervios o descontrol y su manera más primitiva o primaria es mordiendo o pegando. Por lo tanto, demos palabras a lo que sienten antes de que peguen. Puedes decir en voz alta: “Sé que estás enfadado; que quieres esto y no te lo doy; ¿necesitas ayuda?”, lo que creemos que diríamos nosotros en esa situación si estuviéramos en la piel del buenhijo. Esto previene que llegue al límite de pegar.

3. Si prometemos cumplimos, es esencial, aquí nuestra palabra no puede fallar; porque si no perdemos credibilidad y el ansia y la frustración aparecen.

4. Acompaña en el enfado al buenhijo, no le amenaces con irte, con comportarte peor que él, en definitiva. No puedes enseñar a que respeten sin respetar, a no pegar pegando o a morder mordiendo. Cuántos adultos he visto que dicen “No pegues” a la vez que dan un cachetazo al niño en la mano o en el culo. Muy buen mensaje no es, y además poco claro para el niño. Recordemos que son imitadores natos y lo copian todo, y parece que lo malo antes que lo bueno.

Ahora puede que estés realizándote una pregunta: “Y si mi buenhijo ya pega o muerde, ¿qué hago?”. Pues sobre todo, aunque suene a tópico y a imposible, tratar de sacar paciencia de donde no la haya y aplicar estas estrategias, que con constancia y repetición nos serán muy útiles para enfrentarnos a un proceso madurativo habitual, pero que queremos que cese y no vaya más allá.

¿Qué hacer si ya lo hace?

1. Reacciona, es hora de poner límites de forma amable, firme y calmada. Hay que proteger sobre todo que no se hagan daño ni se lo hagan a nadie.

2. Empatiza con tu hijo y piensa por qué acaba de hacer esto. Tenga o no razón, no cambiará nuestra reacción, ya que pegar o morder no está contemplado bajo ninguna excepción, pero sí que hay que pensar que los motivos son importantes para comprender a nuestro hijo.

No es lo mismo que pegue porque un niño le ha quitado su juguete, que lo haga porque él se lo ha quitado al niño. Nuestro acompañamiento es darle estrategias para no repetir la conducta. Si el peque ha quitado algo a otro niño, le explicaremos que no es su juguete y que tiene que devolverlo, como a él le gustaría que hicieran. Si el juguete es suyo y se lo han quitado, le explicaremos cómo puede pedírselo al niño sin pegar, con palabras, que entendemos que esté enfadado, pero no pegando o mordiendo.

3. No hagas lo que no te gustaría que repitiera. No le pegues, no le grites, no hagas cosas que no son un modelo para tu hijo. Además piensa que no lo hace por molestarte o hacerte desesperar, sino por lo antes explicado. Si consigues verlo así, tienes mucho ganado.

4. Bájate a su nivel y mirándole a los ojos dile claramente “no” y explícale de una forma sencilla que no se pega o muerde. Insistir es esencial y como ellos no tienen conciencia de tiempo tienen mucha más paciencia que nosotros, así que ánimo, piensa que en unos meses habrá pasado.

5. Si pega o muerde en otro espacio, no es tu responsabilidad. Si la abuela, la profe o el tío te cuentan que ha pegado estando con ellos, dales este post y a seguir. No es responsabilidad tuya volver al tema cuando ya ha pasado. No regañes al peque por algo que ni has visto y que pasó hace tiempo, porque estarás hablándole en chino. Los niños (1-3 años) comprenden causa-efecto de forma inmediata, no comprenden que estés enfadado por algo que pasó hace horas, no saben relacionarlo.

Y si todo esto no funciona o no te ves con fuerzas, lo mejor es que dejes a tu hijo un rato con alguien que se encuentre con más fuerzas o paciencia que tú, o simplemente retírate o trata de mantener tu atención en otra cosa. No te hagas responsable de tal conducta. Y, sobre todo, ten en cuenta que les sucede a muchos niños, vayan o no a la guardería, tengan o no hermanos, etc.

Estas conductas son fruto de los cambios madurativos de los niños, que tienen que adaptarse rápidamente a todo lo que van conociendo y aprendiendo, y hacerse mayor cuesta, pero todo pasa, piensa sólo en eso, ¡es tu única esperanza!

Puedes compartir tu experiencia con todos y yo misma contestaré a tus dudas o propuestas.

Potenciar la motricidad fina con abalorios ensartables

Hoy os propongo un nuevo post en La Puerta Pequeña, el blog de Imaginarium, donde hemos probado los abalorios sin hilo Chic Fun-Click y os voy a hablar de too lo que podéis potenciar en los peques con ellos.

Aquí os dejo el post para que contéis vuestra experiencia jugando con este tipo de juguetes y potenciando la motricidad fina.

http://www.lapuertapequena.com/banco-de-pruebas/nuestra-experiencia-con-chic-fun-click

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¡¡YA SOMOS 5000 AMIGOS EN FACEBOOK!! (Sorteo Cerrado)

¡¡¡YA SOMOS 5000 AMIGOS EN FACEBOOK!!!

No puedo estar más contenta y agradecida, quién me iba a decir que, hace año y medio cuando todo este proyecto comenzó, íbamos a ser 5000 amigos!!

Seguidores que estáis ahí siempre, comentando, leyendo cada post, interesándoos por el material que publico, compartiéndolo, haciendo que crezca esta ilusión y sobre todo dejándome disfrutar de mi vocación cada día junto a todos.

Por todo ello, vamos a celebrarlo a lo grande, con un SORTEO de un lote de nada más y nada meos que CUATRO productos de Dideco, con quien colaboro desde hace meses y me siento acompañada en este magnífico viaje.

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Este lote está compuesto:

  • TRES CUENTOS de la Colección Primeras Experiencias, orientados a trabajar los miedos, los cambios, las emociones, la adaptación a algo nuevo o desconcertante. Además incluyen consejos prácticos de cómo hacerlo
  1. De mudanza por primera vez
  2. Al cole en autobús por primera vez
  3. A natación por primera vez
  • Puzle Dúo de 1-10 de Goula, el cual os encantará, ya que puedes aprender los números, la asociación de cantidad a la tipografía numérica, los animales, la unión de dos piezas para formar un puzle y mucho más. Un juego que me encanta al ser sencillo, de madera y que potencia la imaginación y la participación total del niño.

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¡Es muy sencillo participar! Sólo tienes que seguir estos pasos:

  • Deja un comentario en esta publicación proponiendo un tema que te gustaría que se tratase en el blog.
  • Dale al botón de “Sígueme por mail!” en la página principal de este blog para recibir la Newsletter con cada nuevo post que se publique. Así estarás al día de las novedades y de nuevos sorteos o ventajas.
  • Además puedes seguirme en Facebook, Instagram o Twitter y compartir este Post. Te estaré muy agradecida. También podéis seguir a Dideco en su Facebook o en Instagram, que seguro os encantará!

 

Condiciones:

El plazo de duración comienza el día 5  de mayo 2015 a las 9:00 y terminará el 12 de mayo de 2015 a las 00:00.

El día 13 de mayo de 2015 por la mañana se publicará el ganador al final de este mismo post, que se realizará con un sorteo realizado con un programa informático, el cual os comunicaré el mismo día del anuncio del ganador y os mostraré pantallazo del resultado final.

El sorteo sólo será válido para aquellos que cumplan los requisitos expuestos.

En este sorteo sólo podrán participar mayores de edad y residentes en España (incluyendo Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla)

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YA TENEMOS GANADORA: 

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¡¡ENHORABUENA ALEYMAMA (pilar.saezibarra@gmail.com) POR EL PREMIO!!

Ponte en contacto conmigo a mi mail alejandra.melus86@gmail.com o seleccionando la pestaña «contacto» del menú para enviarte tus premios.

(Siento la mala calidad de la imagen y del vídeo, es lo que tiene ser novata…)

Muchas gracias a todos por participar y os aviso de que pronto habrá un nuevo sorteo! 

La socialización no sólo parte de la escuelita

Seguro que todos habéis oído hablar de este término si tenéis un peque o trabajáis con ellos, ya que está muy de moda enfocar la escolarización temprana de los niños partiendo de este concepto como objetivo fundamental.

La socialización de los niños no es más que integrarles en sociedad, con otros peques, para que puedan aprender a convivir, a desarrollarse en un entorno con otros niños, a jugar en grupo o seguir normas sociales.

La realidad es que los niños hasta los tres años pasan por una etapa de egocentrismo, donde viven su propia realidad de los hechos, sin empatizar con el entorno o sin sentir la necesidad de convivir con el resto según las normas básicas de convivencia.

Ellos no se relacionan con los otros por necesidad y mucho menos comprenden el concepto de compartir lo de sí mismos con el resto, ni su espacio, ni lo material, ni el afecto o la atención.

Por esto mismo, la socialización se empezará a dar a partir de que esa etapa cese y comience la siguiente, donde el niño esté preparado para formar parte de una sociedad, compartir experiencias y enriquecerse de ellas en grupo, disfrutando realmente de lo que le proporciona la socialización.

Pero, ¿entonces los niños no se relacionan antes de los tres años?

Claro que sí. Los niños se relacionan con el entorno y las personas desde que nacen, ya que somos seres sociales y para sobrevivir tenemos que convivir con el resto.

Pero es verdad que ellos se ven a sí mismos protagonistas de sus vidas, y no ven la parte fundamental y positiva de estar en sociedad.

Es decir, convivir como tal es relacionarse con el otro sabiendo ceder, empatizar, siguiendo normas, obedeciendo culturas y siguiendo al grupo.

Los peques tratan de formar parte del grupo, pero no se relacionan de forma consciente o activa con los otros, sino que aprenden estrategias para imponer su criterio o tratar de sobrevivir. No es una forma de socializar, ya que eso es un proceso complejo y que requiere mayor madurez. Es una manera de convivencia primaria.

Se limitan a seguir al grupo imitando, imponiendo sus ideas y sobre todo las necesidades que tienen.

Por eso mismo, sí considero que sea importante que los niños se relacionen con otros niños desde pequeños, pero no afirmo que la escolarización temprana sea la base de la socialización como mucho sí hacen.

Es importante que crezcan con otros, ya que la imitación les enriquece, el lenguaje y la autonomía personal se favorecen, el juego simbólico se incrementa y aprenden a jugar por turnos o a esperar, les ofrece estrategias para la vida y su desarrollo, pero el parque, la familia (primos, amigos, hermanos…) y otros entornos con niños ofrecen las mismas posibilidades y sin horarios fijos que a veces no son ni capaces de seguir.

Por esto mismo hay escuelas que potencian la educación del niño basándose en el ritmo individual de cada uno, respetando sus tiempos, horarios, desarrollo y emociones, sin seguir una base inamovible para todos, algo que considero muy brusco para los más pequeños.

Para este proceso individual debe haber alguien que trabaje con constancia estos aspectos, ofreciendo las estrategias adecuadas al niño, dándole ejemplo de cómo relacionarse y qué hacer en cada situación en la que estemos potenciando la socialización con otros, no dejados libremente esperando a que se dé solo, como si se tratara de cualquier cosa.

La socialización va a darse sí o sí aunque no vayan a escuela infantil, ya que hay mil maneras de potenciarla; ¿o todos vosotros fuisteis a la escuelita?

Yo os planteo estas cuestiones porque no todos los adultos que conozco fueron a escuela infantil, ni todos los que sí fueron son seres súper sociales, ni este aspecto ha potenciado ni condicionado el resto de sus vidas.

Por todo ello, el que escoja la escuela como base de la socialización de sus hijos, tiene que reflexionar sobre si este es su objetivo principal, ya que el proceso acabará sucediendo cuando tenga que suceder, sin perder de vista que cada familia decide lo que quiere o incluso lo que puede, ya que no es esta la razón fundamental para la mayoría de aquellos que escolarizan a sus hijos.

¿Aprendemos las horas y a situarnos en el tiempo?

El reloj calendario de Goula de Dideco es un básico imprescindible para cualquier casa o aula de infantil o primaria.

Se trata de un material recomendado a partir de los tres años o cuando el niño esté interesado por la temporalidad, los números, el clima y la esquematización de una rutina u horario.

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Durante toda mi experiencia profesional he contado con herramientas similares de construcción casera o DIY, como ahora se llaman, pero que al final resultaban menos resistentes y llamativas para los peques que esta opción que hoy os presento de la mano de Dideco.

Este material es muy útil para crear hábitos y rutinas en los niños, sobre todo en mi campo dentro de la atención temprana y la discapacidad, donde se tiende a realizar las mismas pautas de iniciación y finalización de sesiones para estructurar y centrar al niño en el contexto y que así les sea más sencillo comprender el inicio y el fin de las sesiones, el saludo y la despedida.

En mi caso, lo he empleado de forma habitual en el inicio de las sesiones y os cuento cómo:

– Podemos comenzar por el clima, algo que los peques de dos años con ayuda del adulto, son capaces de hacer mirando por una ventana o tras haber estado en la calle.

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Al principio podemos tratar de ayudarles a colocar el casillero sobre el clima que corresponda. Luego lo podrá hacer el peque sin ayuda.

– Después podemos seguir con los días de la semana, donde podremos trabajar de la misma manera descrita que con el clima.

Además los días de la semana incluyen el dibujo de unos círculos bajo el nombre según si es lunes (un círculo o punto), martes (dos), miércoles (tres), jueves (cuatro), viernes (cinco), sábado (seis) o domingo (siete).

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Éstos a su vez están pintados en diferentes colores para diferenciarse unos de otros y del mismo modo poder enseñar a los peques a diferenciar al principio cada día de la semana por su color, algo que ayuda mucho al inicio.

– Más adelante podemos tratar de integrar los meses y las estaciones del año, algo que suele resultar sencillo para ellos, ya que no cambia con frecuencia, sino que cambia cada mayor tiempo respecto al resto de componentes de la tabla.

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Los meses del año suelen aprenderlos de forma sencilla desde pequeños y, de la mano, sucede lo mismo con las estaciones de año, donde además suele potenciarse su aprendizaje a través de algunas manualidades o actividades en clase, como recoger hojas de los árboles en otoño, pintar flores en primavera…

Por todo ello podemos trabajar su adquisición a través de este material y recordar el mes y la estación en la que nos encontramos cada día, para que el peque lo integre y aprenda.

El mejor modo es hacerle partícipe de la colocación correcta de la flecha, pidiéndole que la sitúe sobre el mes en que nos encontramos y, de este modo, observará directamente la estación del año en la que estamos según el mes. La misma flecha señala ambas cosas.

– Lo siguiente sería la adquisición de los días del mes, algo que con rutina y trabajo diario podemos hacer que el niño integre al cabo de pocos días, ya que podemos trabajar la temporalidad, haciéndole recordar qué día fue ayer para comprender que hoy es un día más, es decir, si ayer fue día 9 y lo pusimos en el calendario, hoy será un día más, por lo tanto día 10. Poco a poco irá recordando la fecha del día anterior y situando la del día de hoy.

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Esto les hará integrar y tener percepción del tiempo y los días, algo que trabajando el día y la noche les hace comprender e interiorizar mejor este concepto.

– Por último, trabajaremos las horas y los minutos, de manera muy visual y sobre la tabla. En el reloj observamos: horas de 1 a 12 y de 12 a 24, minutos, cuartos de hora y las horas en punto.

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Podemos trabajarlo primero con orientación respecto a las rutinas diarias fijas del niño, es decir, si siempre nos levantamos a la misma hora, podemos pedirle que coloque las agujas del reloj a la hora que nos levantamos, para que relacione esa posición con la mañana y la hora de levantarse.

Si queremos que comprenda cuánto queda para realizar algo, o a qué hora haremos algo, como por ejemplo: “¿a qué hora acaba la clase?”, podemos explicarle que cuando la aguja pequeña marque el 5, por ejemplo, y la grande el 12. Explicándole al peque que eso son las cinco de la tarde y será cuando nos vayamos.

La temporalidad se les puede explicar en relación a hábitos del día a día, como por ejemplo, es por la mañana cuando nos levantamos, es mediodía cuando comes, es por la tarde cuando sales del colegio, es por la noche cuando nos vamos a dormir. También les podemos ayudar a estructurar las acciones en relación a hábitos, como por ejemplo, iremos al parque después de merendar.

Este concepto es esencial para que el niño tenga seguridad y sepa situarse en relación al tiempo, ya que conocer los tiempos hace que sepa anticiparse a las rutinas, tenga conocimiento y estructura de su vida y pueda saber qué va antes y después de cada día, hora y minuto.

Además este material favorece significativamente la atención del niño, tanto individual como conjunta con el adulto que le enseñe, ya que es un aprendizaje muy significativo y que es útil y necesario para toda la vida.

La memoria también se ve potenciada a través de esta tabla, donde el esfuerzo y el aprendizaje diario harán que se alcance su adquisición total.

Además la tabla puede emplearse sobre una mesa de forma portátil o colocándola en la pared, con unos clavos sobre los agujeros que lleva integrados, algo que es muy útil y libera espacio en la habitación y da visibilidad al juguete, que es muy atractivo y bonito, con colores llamativos y un aspecto clásico y sencillo, que ha encantado a todos los peques con los que hemos trabajado.

Además, me parece que su precio es muy bueno para la utilidad tan prolongada que tiene y la calidad tan buena que ofrece. Podéis encontrarlo por menos de 24€ en vuestra tienda Dideco más cercana o en su página web, aprovechando su envío a España y Europa.

¡Un material muy aconsejable y útil para todos los peques!