Nuevos títulos con amor

Hoy quiero hablaros de unos cuantos títulos que he encontrado atractivos para nuestra biblioteca. Son libros que hablan sobre amor y sentimientos y la explicación sencilla para que un niño los comprenda a su manera.
1- Besos besos. Escrito por Selma Mandine. Editorial Miau.
Este precioso libro trata sobre los diferentes besos que experimenta un niño en su día a día. Desde el beso de la abuela tan característico al húmedo beso de su perro. Tiene unas ilustraciones preciosas y es muy tierno.
2- Adivina cuánto te quiero. Por Sam Macbratney. Editorial Kokinos.
Se trata de dos liebres, una que insinúa ser la mamá o el papá y otra que parece ser el hijo o la hija, que se expresan cuánto se quieren haciendo comparaciones y tratando de expresarlo con palabras y gestos.
Cada página es más dulce que la anterior. Muy recomendable.
Hay una versión a tamaño gigante que encantará a vuestro peque.
3- Te quiero. De Elen Lescoat y Bénédicte. Editorial Miau.
Sus dibujos son muy tiernos. Explica las diferentes maneras de querer a cada persona del entorno. Comenta la diferencia entre querer a un amigo, a un papá o una mamá, a los abuelos… Un libro sencillo donde poder explicarle a tu pequeño las diferentes formas de amar.
4- Mamá maravilla. Elen Lescoat y Orianne Lallemand. Ediciones Jaguar- Miau.
Este libro resalta la figura de la súper mamá. Describe todas las facetas de la mami: la trabajadora, la guapa, la divertida o la enfadada entre otras.
Es un libro con ilustraciones bonitas y que puede servir para explicar al peque los diferentes estados de la mamá, dependiendo del momento y la situación.
Mis preferidos son los dos primeros, aunque todos son bastante económicos e invitan a iniciarse en la lectura de una forma tierna y amorosa.
Los sentimientos y su expresión son temas que siempre resultan complejos en la infancia, y que necesitan de su verbalización para una mejor compresión y por tanto, expresión.

Día del libro

Hoy os quiero recomendar unos títulos para vuestra biblioteca con motivo del día del libro:
  • Colección «toca toca» de Combel Editorial: son muchos cuentos diferentes con texturas, sonidos, contrastes. Muy llamativos incluso para los bebés. Los hay de cartón o tela.
  • «100 primeras palabras» de Beascoa: se trata de un libro con el vocabulario básico inicial para un niño. Es muy parecido al que os comenté hace unos días.
  • «Por cuatro esquinitas de nada«: un libro que tiene como protagonista a Cuadradito, que vive en el mundo de los Redonditos. Habla sobre igualdad. Muy recomendable.
  • «Elmer» de Beascoa: habla sobre un elefante de colores que quiere ser como el resto de elefantes. Está muy de modo en centros infantiles y escuelitas.
  • «Yo mataré monstruos por ti«: este me lo regaló una buena amiga y es uno de mis preferidos, no sólo por el nombre de la protagonista sino por el contenido. Trata de una niña que tiene miedo a los monstruos y a la noche y esta historia gira completamente para convertirse en un precioso cuento.

Cómo conocer nuevo vocabulario

Hoy me gustaría hablaros de algunos métodos para hacer que el niño conozca los primeros conceptos de su vida (aparte de papá, mamá…) y vaya adquiriendo cada vez más.
Desde mi experiencia profesional, los objetos en sí son los que mejor hacen conocer al niño su entorno y aprender de él. Los objetos físicamente son más sencillos de explorar y reconocer, recordar y memorizar.
Si ofrecemos una pelota a un niño y la toca, la explora, juega con ella, se la nombramos…, irá conociéndola y la nombrará para pedirla, para darla, para jugar…
Lo mismo sucederá con el resto de conceptos.

Si queremos que adquiera más vocabulario de otras maneras diferentes, encuentro muy atractivo ofrecerle libros sencillos con imágenes del día a día, como el libro «Mis primeras 100 palabras» de Beascoa.

Son imágenes reales de distintas familias semánticas: comidas, transportes, animales, colores, emociones, objetos cotidianos, de la casa…

Es muy llamativo para los pequeños, ya que tiene colores y son muchas imágenes pero cada una está en un recuadro diferente.

Es un libro muy sencillo con vocabulario básico, con tapas y hojas duras, fáciles de manipular por el niño que se pueden limpiar con un papel si se ensucian y es de tamaño grande.

También hay otra forma más personal de realizar esto mismo, de forma DIY, que tan de moda está, es decir, hacérselo uno mismo, sacando fotos a los objetos que queramos enseñar al niño y plastificarlas o hacer un álbum con ellas y, así podemos nombrárselas como si de un cuento personalizado se tratara.

Pero sobre todo, no olvidemos, que lo que el niño necesita es que el adulto le nombre los objetos del entorno cada día, en su vida cotidiana, dedicándole tiempo para hablarle, contarle, aunque creamos que es muy pequeño para entenderlo todavía.

El lenguaje debe estar presente desde el nacimiento. El tono de voz que empleamos, la expresión facial y corporal, las palabras, la melodía de la conversación…, todo ello, hace que el niño vaya adquiriendo su base para comunicarse.

Con estas actividades potenciamos la atención, la comprensión, la adquisición de nuevos conceptos, la interacción recíproca entre adulto y niño, los diálogos, la espera de turnos…  Y, sobre todo, la dedicación de tiempo al niño, que es lo más importante.