- En decúbito supino ofrecer objetos por el lado derecho para que los agarre con la mano izquierda.
- En decúbito supino colocar objetos en los laterales, buscando que nuestro bebé gire como una croqueta (voltee), y así pase de decúbito supino a prono él solo. Se favorece buscando el juego anterior, dándole objetos para que los alcance con la mano contraria al lado que se ofrece. Debe ofrecerse el sonajero a unos 10 centímetros de él, en un lateral, buscando que trate de alcanzar el objeto y vaya elevando el hombro hasta que rueda y voltea, cayendo por su propio peso.

- Perfeccionar estos juegos por ambos laterales. Todos los bebés tienden a hacerlo mejor por un lado que por otro, trataremos de favorecer el lado que más le cueste.
- Darle un objeto en cada mano, pequeño y fácil de sostener como dos anillas de plástico.
- Seguir favoreciendo la repetición de sílabas redobladas. Los bebés tienden a decir primero “pa” porque es más sencillo de articular; irá seguido de “ma” y “ta” normalmente, aunque cada bebé elige las suyas propias.
- Observar cómo responde al llamarle por su nombre.
- Señalarle objetos y buscar que mire lo que señalamos.

- Buscar que mantenga más su atención, con juegos más largos, haciendo que aguante más rato en el mismo juego. Esto es muy importante.
- En decúbito prono se colocará apoyado en sus manos y sus muslos, le ofreceremos objetos para que los coja y se apoye en una sola palma.
- Si tiramos un objeto al suelo, hacia los 7 meses, observaremos cómo lo busca.
- Jugar a lanzar objetos a modo de juego.
- Jugar a cucu-tras y hacer que participe de forma autónoma.
Material de juego recomendado para más de seis meses:
- Encajes sencillos de madera para que comience a retirarlos, haciendo la maniobra de excavación o a ponerlos. Mis preferidos son los de la marca Goula. Los podemos comprar con clavija para agarrar y sin clavija. Cuanto más sencillos al inicio mejor. Preferiblemente si encontramos formas geométricas, como el círculo, que les resulta más fácil de quitar y poner.

- Cubos y construcciones para apilar, coger diferentes tamaños, colores, formas…

- Cubiletes encajables entre sí. También los hay en la mayor parte de las tiendas. Con ellos podremos potenciar la permanencia de objeto, es decir, poner un juguete en la mesa, cubrirlo con un cubilete y esperar a que el bebé lo destape y coja el objeto que habíamos puesto debajo, eso nos mostrará que el bebé es capaz de identificar que aunque desaparezca el juguete de su vista, está debajo del cubilete. Esto lo haremos a partir de los 7 meses.
También es muy apropiado para trabajar las acciones de sacar y meter de cajas y cubiletes.

- Materiales que potencien la pinza digital (coger objetos con los dedos índice y pulgar únicamente). Esto sucederá a partir del octavo o noveno mes.
Algunos objetos pueden ser una hucha y moneditas de plástico, una botellita y garbanzos. Siempre que hagamos esto será bajo la supervisión del adulto y nunca jugará el bebé solo con esos materiales - Aros para encajar en soportes, para potenciar la actividad de sacar y unos meses más tarde la de meter.

- Instrumentos musicales que potencien su imaginación y su expresión a través de la música y los diferentes sonidos.
Juegos con mi bebé de 5 a 6 meses
En este artículo descubriremos juegos para realizar con nuestro bebés a partir de los 5 meses de edad.
- En decúbito supino ofrecer objetos por el lado derecho buscando que los toque con la mano izquierda y viceversa. Buscar que mueva más su espalda del suelo, que gire y eleve sus hombros del plano (la manta).
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Podemos ayudarle girándole hacia un lado y flexionando la pierna del lado contrario al que queremos que gire, como en la foto.
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En decúbito supino colocarle calcetines llamativos como los del material recomendado u otros que llamen su atención, para que eleve las piernas del plano y toque más sus rodillas y pies.
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Elevarle los pies y llevárselos a la cara, jugar al cucu- tras con ellos.
- Balancear un objeto y tratar que lo coja, (una buena idea es atar un aro de plástico a un cordón y tratar de que lo coja, estando a su alcance).
- Colocarle frente al espejo y tumbarnos junto a él en decúbito prono los dos, y cantarle, ponerle caras, buscando que nos mire a través del espejo y se mire a sí mismo.
- Observar cómo identifica a personas que conoce o no.
- Jugar a escondernos tras una puerta, observar cómo nos busca con la mirada, se enfada al perdernos de vista
- En decúbito supino cubrirle la cara con un pañuelo y dejar que se lo quite solo con sus manos.
Y sobre todo disfrutar mucho del tiempo juntos, propiciando la mirada, el vínculo afectivo y los tiempos de juego y dedicación.
Juegos con mi bebé de 4 a 5 meses
En este post hablamos sobre los juegos y actividades que podemos realizar a partir de los 4 meses en adelante. Siendo juegos apropiados para esta etapa del desarrollo evolutivo de la niña y el niño:
- Tumbado en decúbito supino, le taparemos la cara con un pañuelo y dejaremos que se descubra solo poco a poco. Hay que darle tiempo y dejar cada vez más libertad y autonomía, para que consiga hacerlo solo.
- En decúbito supino colocarle un sonajero en su mano y observar cómo lo agita. Se le caerá porque aún no lo sujeta fuerte, pero cada vez lo hará mejor.
- Colocarle cerca de las palmas objetos, para que al contacto con sus palmas los agarre, no buscamos que él busque el objeto y lo coja, sino que lo agarre al contacto.
- Llamarle por su nombre cada vez más, para que vaya respondiendo a éste.
- Hablarle mucho, estimulando mayor cantidad de emisión de sonidos por su parte.
- Jugar al cucu-tras, cosquillas, canciones, moviendo sus manos para que colabore.
- En decúbito supino ofrecerle objetos un poco más lejos, viendo como extiende sus brazos para intentar cogerlos
- En decúbito prono estará apoyado en sus codos y su vientre, ofrecerle objetos por los lados viendo cómo se apoya cada vez menos en los dos codos a la vez, hará apoyos en un único codo, cambiando el peso de lado dependiendo de dónde le ofrezcamos los objetos. Debemos dárselos en un lateral primero a su nivel, donde pueda verlos y alcanzarlos.
Objeto transicional
¡Qué importantes son los juguetes de nuestra infancia! Todos tenemos recuerdos felices junto a algún juguete u objeto que nos encantaba y con el que pasamos muchos años.
Estos eran nuestros juguetes preferidos, pero quizás tengamos más apego hacia uno de ellos o sintamos más cariño cuando recordamos uno en concreto.
Hay objetos que marcan nuestro recuerdo y nos hacían vivir más seguros y tranquilos siempre que estuviéramos junto a ellos.
Estoy hablando del objeto transicional.
Éste hace referencia a un objeto material en el cual el niño deposita apego, y tiene funciones psicológicas importantes, ya que suple ciertas funciones de apego, de la mamá o el papá, cuando están ausentes, constituyendo una fuente de placer, calma y de seguridad para el niño.
El objeto puede ser cualquier peluche, mantita, juguete u objeto variado que al bebé le guste y llame su atención y le ofrezca un sentimiento especial, le guste su textura o color, le de calor, etc.
Pero su importancia está no tanto en el objeto en sí, sino en el uso que el bebé le da.
Pronto observamos que al recién nacido le gusta chupar o morder los puños o los dedos, pero, pasados unos meses, muchos bebés encuentran satisfacción en jugar con un peluche u otro objeto, generalmente ofrecido por su entorno más cercano, que se convertirá en especial. Este objeto llega a ser casi imprescindible para el bebé en el momento de dormir o al tener una rabieta o enfado. Así podemos observar que con éste encuentra calma y seguridad.
El objeto transicional empieza en la infancia más temprana, hacia los 6 meses y persiste a veces toda la niñez, necesitándolo de forma puntual o constante dependiendo del caso.
La existencia de un objeto transicional demuestra la capacidad del niño para reconocer un objeto externo a él, creando e imaginando una relación afectuosa con dicho objeto. Porque el bebé ama, juega y deposita afecto en este, tiene un efecto tranquilizador y es casi una parte inseparable de él, facilitándole la calma necesaria para conciliar el sueño o salir de una rabieta. Aunque llegue a romperlo, no debemos cambiarlo, a menos que el propio bebé elija otro.
En un niño sano, en pocos años, irá perdiendo significado según se van desarrollando progresivamente otros intereses. Lo transicional, pues, no es el objeto, sino la transición del bebé, de un estado en que se encuentra fusionado a la madre a otro más maduro, en el que se relaciona con ella como otra persona, separado de ella.
Lo más importante del objeto transicional es su simbolismo: representa el paso necesario de lo subjetivo a lo objetivo, durante una etapa del desarrollo en el que la madre o figura materna, si se adapta adecuadamente a las necesidades del hijo, permitirá que desarrolle esa zona intermedia entre realidad interna y externa, muy importante para el bebé.
La madre o figura materna es necesaria para que el niño pueda pasar de la ilusión y la dependencia absoluta de ella, a la realidad. Debe ir disminuyendo atenciones poco a poco, en función de la creciente capacidad del niño para surgir como individuo. Pero es imprescindible que, previamente, le haya ofrecido suficientes oportunidades de crear esa zona intermedia entre el niño y el mundo, a través de una adecuada crianza y una continuidad entre ambiente emocional y determinados elementos del medio físico como el objeto transicional, que, en aquellos niños que los tienen, son una ayuda para adaptarse a las pequeñas experiencias de frustración.
En muchos casos el chupete se convierte en objeto transicional. Por eso es muy importante ofrecer otros objetos a la hora de calmar a nuestro pequeño desde la edad más temprana, ya que el chupete debe retirarse al tiempo y no puede permanecer junto al niño hasta que él decida, sino cuando creamos conveniente o nos sea aconsejado.
En la actualidad venden unas mantitas llamadas «dou dou» que están indicadas para calmar al bebé y darle seguridad cuando la mamá no está. Son unas mantas con peluche añadido, que sirven como muñeco y a su vez la manta puede impregnarse con el perfume de la mamá y así dejarla junto al bebé cuando no estemos con él, para que pueda oler a su madre aunque no esté junto a ésta. De este modo, el bebé se sentirá cercano a ella y podrá calmarse poco a poco sin necesitar siempre su presencia para ello.
Puedes encontrar los dou-dou en muchas tiendas de juguetes o infancia y aquí te dejo algunos de ellos para que puedas ver más sobre ellos.
Y tu, ¿tuviste un objeto transicional? ¿Aún lo conservas? ¿Tus hijos o hijas lo tienen?



